6 de mayo de 2011

Huanuni y el Decreto Supremo 21060

Julio Gastón Alvarado Aguilar
julgas@gmx.net

En el distrito minero de Huanuni se trató de enterrar una vez más al Decreto Supremo 21060. No es casualidad que se haya elegido a Huanuni para ese gran acto que marca un hito en el proceso del Cambio, ya que en Huanuni los muertos no tienen ni viudas, ni huérfanos, ni proletariado minero revolucionario que les rinda homenaje, hasta el recuerdo se perdió en las bocaminas.

En octubre de 2006 se enfrentaron mineros asalariados y cooperativistas, el saldo trágico fue de 16 muertos y más de 60 heridos. Los cooperativistas trataron de apropiarse de las ricas vetas del metal del diablo del cerro Posokoni en manos de la COMIBOL. Los cooperativistas, como uno de los puntales de sustento del Gobierno del MAS, trataron de aprovechar su ventaja política y numérica, fueron derrotados.

Desde ese año 2006 hasta la fecha no se realizó ninguna investigación sobre las causas del enfrentamiento entre hermanos bolivianos, no hay imputaciones, presos, ni acusados. Los fiscales y jueces brillan por su ausencia, están ocupados con casos mucho más importantes, esos 16 muertos no cuentan, no hay viudas que los lloren, ni huérfanos que reclamen justicia, ni abogadas que lleven la causa de los excluidos de siempre, la Asamblea Permanente de Derechos Humanos, bien gracias, como con los restos de Marcelo Quiroga Santa Cruz.

Durante las dictaduras militares y los gobiernos neoliberales, cada minero muerto se convertía en héroe y mártir, ahora ni siquiera se los menciona.

Gracias Luis Rico por tu cueca recordando a los caídos en Posokoni, nuestros compatriotas, gracias por recuperar la memoria colectiva. Sin embargo, "yo no puedo comprender" como algunos asistentes a ese acto se pusieron a bailar esa cueca fúnebre.

Se eligió a Huanuni con la intención de que nadie se acuerde del 21060, que nadie se atreva a mencionar que "todavía" 60% de la población boliviana vive bajo condiciones de pobreza, que 80% de los trabajos se encuentran en el sector informal y muchos de ellos son ilícitos, que la mayor desigualdad de América Latina y El Caribe, como también del Asia se encuentra en Bolivia, que tiene el índice de Gini más alto de todos los países de esos dos continentes con un 0,6.

¡Qué nadie reclame por la industrialización de nuestras materias primas!¡Que nadie se acuerde de las transnacionales!

Sin embargo, la mayor productora de minerales del país es San Cristóbal, una transnacional japonesa; el mayor descubrimiento de reservas de gas de los últimos años en Bolivia lo realizó TOTAL, un monopolio petrolero francés; que el Mutún, que era una reserva fiscal según el 21060, se entregó a la JINDAL, un consorcio hindú; que Corocoro, la mina más grande de cobre de nuestro país se entregó a los coreanos y para no cansar a mis dilectos lectores; el genio de la supuesta industrialización estatal del litio del Estado Plurinacional es un empresario belga, que tiene intereses económicos en la explotación en los salares de Potosí.

Así como en Huanuni nadie se acuerda de los muertos del cerro Posokoni, con el Decreto Supremo 861 del 1º de Mayo de 2011, se trata de hacer olvidar al 21060.

En vez de tratar de enterrar al 21060, empecemos elaborando políticas productivas, especialmente agroindustriales, para que la tan mentada seguridad alimentaria sea una realidad y el pueblo pueda comer bien de una buena vez.

Carlos Marx afirmaba que la historia se repite, "unas veces como tragedia y otra como farsa".

UNA VEZ MÁS SE TRATA DE ENTERRAR AL D.S. 21060, ESTA VEZ COMO FARSA.

DEJEMOS LA FARSA Y TRABAJEMOS EN POLÍTICAS PRODUCTIVAS

RECORDEMOS A LOS CAÍDOS EN POSOKONI