7 de junio de 2013

Desarrollo es patriarcal, Vivir Bien es matriarcal


Javier Medina para AINI NOTICIAS y Agencias

Uso los conceptos patriarcado y matriarcado en sentido literal; teniendo en cuenta, además, que arjé: que significa poder, mando, principio... no es prerrogativa únicamente de los varones; también lo detentan las mujeres. Ahora bien, como en los varones prima la energía fermiónica, este arjé se expresa normalmente como dominación; como en las mujeres prima la energía bosónica, este arjé se suele expresar habitualmente como colaboración o, si se quiere, como soft power; pero ajhé, en ambos casos.
Una forma de concretizar el elusivo e intangible “Vivir Bien”

El Vivir Bien: el suma qamaña, es intangible y elusivo, por su propia naturaleza, pues emerge del ámbito de lo energético, E, a diferencia del Desarrollo que emerge de la Masa (E=mc2) y, por ello, justamente, es medible y cuantificable y tiene Indicadores. El Vivir Bien también podría ser matematizado, pero según las ecuaciones de la física cuántica; un lenguaje, por cierto, que ningún agente de desarrollo conoce en la actualidad. Habrá que esperar, pues, a que el nuevo paradigma científico haya logrado alfabetizar, globalmente, a las nuevas generaciones.

Los occidentales modernos: unidimensionales por diseño, según Herbert Marcuse 1, tienen dificultades cognitivas para habérselas con lo intangible y energético, pero la experiencia les enseña que también hay cosas intangibles. Un pensamiento, una emoción... son intangibles, por ejemplo, y nadie dudaría de su existencia. Es más: los pensamientos y las emociones son los que mueven el mundo.

He aquí que, en Bolivia, la Constitución manda buscar el Vivir Bien. Se ha abierto, en realidad, una nueva frontera en el mundo, un nuevo desafío: debemos aspirar a lo cuantitativo y a lo cualitativo, a lo tangible y a lo intangible, a lo masculino y a lo femenino, es decir, a su mutua complementariedad. Cada vez será más difícil zafarse de este nuevo estándar global.

Un descuido que hemos tenido, en lo que atañe al Vivir Bien, es que no se ha pensado en la dimensión económica del Vivir Bien que es el Ayni, la Reciprocidad. No es el Capitalismo, como hemos dado por supuesto: una forma soft de desarrollo. Es todo lo contrario. Ahora bien, el Ayni es algo que ya tienen “los beneficiarios” y, por ello, a la pregunta Y ¿qué cosita más quisieran? Responden, invariablemente, “desarrollo” (que les “falta”: les complementaría); con lo cual la confusión es total. Los desarrollistas se ven confirmados en su experticia y los pachamámicos, azorados, enmudecen, incrédulos, ante semejante respuesta. Resplandece lo contradictorio.



page1image22448
Como siempre, la buena vía está en el medio. La herramienta para ello es la Moneda local: un Tercero Incluido entre Capitalismo y Reciprocidad. Recoge, por un lado, la “forma moneda”, desarrollada por el capitalismo y le quita la tasa de interés positiva y, por otro lado, recoge, del Ayni, la velocidad de la circulación y su tasa negativa: esa “moneda”: medio de intercambio, también se pudre con el tiempo; por eso hay que consumirla: no se puede guardar. No sólo eso, la Moneda local, no cuestiona ni al capitalismo ni a la reciprocidad, sino que apuesta por su mutua complementariedad y se ofrece como una herramienta, una tecnología, muy concreta para hacerla realidad. Es más: la Moneda local puede hacer emerger el Vivir Bien y hacerlo cuantificable. El resultado sólo puede ser virtuoso.

¿En qué consiste “lo nuevo” que trae el Cambio: climático, cultural y monetario en curso?
Como ya se sabe, en la jerga del desarrollo, la expresión Cambio climático se refiere específicamente al cambio climático causado por la actividad humana, a diferencia de los cambios climáticos causados por procesos naturales de la Tierra y el Sistema Solar. En este sentido, especialmente en el contexto de la política ambiental, el término "cambio climático" ha llegado a ser sinónimo de "calentamiento global antropogénico".

Ahora bien, la humanidad que ha acelerado este proceso natural es la humanidad occidental, que proviene de la tradición abrahámica: patriarcal y monoteísta. Es decir, una civilización que ha apostado por una sola energía y, a saber, la energía masculina; dicho en el lenguaje de la física: energía fermiónica. La humanidad animista, por su parte, apuesta por un equilibrio proveniente de la mutua relativización de ambas energías: Bosón y Fermión. Por eso es menos depredadora.
Así, pues, la nueva conciencia que trae consigo el Cambio climático es hacernos dar cuenta que una exacerbación de energía masculina, patriarcal, que se expresa y manifiesta en la revolución industrial, no es buena para los ecosistemas terrestres.

En lo cultural es lo mismo. La civilización animista pone el énfasis en un modelo cultural de “derecho materno”: Mutterrecht: J. J. Bachofen: las Diosas Madres pre indoeuropeas, Isis, Pachamama y la Gaia de los científicos actuales: James Lovelock.

Así, pues, la nueva conciencia, que trae consigo el Cambio de era, es hacernos dar cuenta que la humanidad precisa equilibrar Animus y Anima: C. G. Jung, también a nivel de la sociedad, de la política, la economía...: los programas y proyectos2.

En lo monetario ocurre otro tanto. La crisis del Euro ha puesto de relieve la fragilidad de tener un sistema monetario mono cultural. Bernard Lietaer critica las medidas convencionales de salvar bancos, mencionando que el monopolio de un sistema monetario único es tan peligroso como la mono cultura en los ecosistemas biológicos y propone la creación de varias monedas complementarias.



page2image25080
Así, pues, la nueva conciencia, que trae consigo la actual crisis financiera del Capitalismo es hacernos tomar conciencia que la humanidad precisa buscar la complementariedad de lo que el mismo Lietaer llama “Moneda yin” y “Moneda yang”.

Monoteísmo es capitalismo y se expresa en una moneda yang. El animismo es reciprocidad y se expresa en una moneda yin. Volvamos a contraponer ambas energías a modo de recapitulación final

page3image4664
Capitalismo Economía basada en un sistema monetario
page3image9936
Reciprocidad Economía basada en recursos
Supuestos
Monoteísmo
Escasez
Crecimiento continuo
Animismo
Abundancia: biodiversidad Suficiencia
Requerimientos
Trabajo asalariado: necesidad de salario para comprar bienes y servicios Empleador-Empleado- Consumidor
El consumo no debe decaer
Minka: Ayuda mutua
Socios
Prosumo dinámicamente equilibrado
Mecanismos
page3image26376
Propiedad Incentivo monetario
Competencia Marketing
page3image28336
Usufructo: tiempo de uso Incentivo emocional: Chuyma
Cooperación: Ayni Información
Productos
Positivos y Negativos
Productos Posistivos
Adquisición Acumulación en dinero
Seguridad: Ley y policía
Productos negativos
Obsolescencia planificada Desperdicio
Ventajas diferenciales
Productos positivos
Acceso
Disponibilidad in natura y colaboración
Amparo: cuidado

Solución a Productos Negativos
Objetos hechos para durar: Reciclaje
Equidad x complementariedad

Implicaciones




















Relación dominadora Desarrollo progreso Necesidades infinitas: todo se puede comprar



















Relación simbiótica Equilibrio dinámico Necesidades fundamentales: tierra, agua, aire, fuego: relaciones

















___________________
1 Herbert Marcuse, El hombre unidimensional. Barcelona: Ariel, 1964
Cf. Rudolf Högger, Wasserschlange und Sonnenvogel. Die anderes Seite der Entwicklungshilfe. Frauenfeld, Verlag Im Waldgut, Helvetas, 1993.