2 de junio de 2013

En siete años, el MAS tiene al menos 8 disidentes históricos


Patzi, Almaraz y Prada son algunos de los exmasistas. Cuatro de ellos estuvieron en la plana mayor del Ejecutivo. El resto en otros niveles del Gobierno. Todos cuestionan el rumbo del proceso.

Página Siete / La Paz
En los siete años que lleva Evo Morales en el poder, hay al menos ocho disidentes del MAS considerados históricos.
Cuatro de ellos fungieron en la plana del Ejecutivo: Félix Patzi, exministro de Educación; Alejandro Almaraz, exviceministro de Tierras; Raúl Prada exconstituyente y exviceministro; y Álex Contreras, exvocero.
Los restantes se desempeñaron en otros espacios: Lino Villca fue senador del oficialismo; Gustavo Guzmán se desempeñó como embajador en Estados Unidos; y Román Loayza fue dirigente del oficialismo y constituyente.
A mediados de 2011, varios firmantes emitieron un manifiesto en el que llamaron a recuperar el “proceso de cambio”. Entre los que suscribieron ese documento estuvieron Almaraz y el dirigente fabril Óscar Olivera.
En el documento se identifican siete ejes que perjudican el proceso. Entre éstos se menciona al gasolinazo que implementó el Ejecutivo en diciembre de 2010 y la nacionalización del sector de los hidrocarburos, que llevó adelante en 2006.
Sobre el primer punto indicaron que esa medida se dirigió a restaurar viejas estructuras que se mantuvieron: la pobreza y la opresión.
Respecto a la nacionalización, se dice que la medida se redujo a recuperar sectores secundarios del transporte y la refinación y que beneficiaron a las transnacionales petroleras con exageradas indemnizaciones, las cuales se cargaron a la estatal YPFB.
El vicepresidente Álvaro García Linera respondió con el libro El oenegismo, enfermedad infantil del derechismo. En éste describió que en ese grupo de firmantes había algunos que “estuvieron en funciones de Gobierno y abandonaron sus actividades en medio de críticas de las organizaciones sociales debido a una deficiente gestión, y forman parte de lo que podríamos denominar un grupo de ‘resentidos’ políticos”.
Los aludidos replicaron con un texto denominado La mascarada del poder, donde Almaraz, Guzmán y otros polemizan con el vicepresidente García Linera.
“Un Vicepresidente oenegista en un Gobierno oenegista”, se lee en un capítulo de la obra, escrito por Almaraz, donde denuncia que García Linera por “varios años no sólo (fue) miembro de la asamblea de asociados del CEJIS (ONG a favor de la marcha del TIPNIS ) sino su máxima autoridad como presidente de directorio”.
Raúl Prada, en una entrevista que concedió a un medio local, expresó que “los tres ejes de la transformación estatal son la condición plurinacional, comunitaria y autonómica, que el MAS no supo entender”.