12 de junio de 2013

Más de 10 millones de niños son trabajadores domésticos



Ginebra, Naciones Unidas, San Salvador, Guatemala, México, Asunción y Nueva Delhi, (PL).- Unos 215 millones de niños trabajan en el mundo, más de la mitad en condiciones de esclavitud, servidumbre por deudas, prostitución, actividades ilícitas y otras perjudiciales para su salud. Más de 10 millones de niños se desempeñan como trabajadores domésticos, muchos en condiciones similares a la esclavitud, reveló la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en ocasión del Día mundial contra el trabajo infantil, el 12 de junio.

BOLPRESS: La OIT instituyó el Día Mundial contra el Trabajo Infantil en 2002 para suscitar conciencia y promover acciones contra todo cuanto prive a las niñas, niños y adolescentes de su infancia y de su pleno desarrollo físico y mental. Este 2013 está dedicado, de manera particular, a hacer frente al trabajo infantil en labores domésticas, las cuales realizan en casas de terceros más de 10 millones de niños del planeta, según el último informe de la OIT.
La OIT estableció varias categorías para el trabajo infantil prohibido por el derecho internacional, como la esclavitud, la trata de personas, la servidumbre por deudas, el reclutamiento de niños para conflictos armados, prostitución y pornografía, entre otras. Este año denunció particularmente las prácticas abusivas que afectan a millones de menores de edad inmersos en tareas de hogares privados.
Según el estudio de la agencia de Naciones Unidas, de los 10 millones de menores que prestan servicios domésticos, 6,5 millones tienen entre cinco y 15 años de edad y más del 70% son niñas. Todos ejecutan funciones como limpiar, planchar, cocinar, jardinería, recolección de agua y cuidado de otros menores y ancianos en casas de terceros, y son vulnerables a la violencia física, psicológica y sexual. Además, viven expuestos a condiciones abusivas, aislados de sus familias, ocultos a la mirada pública y en estrecha dependencia de sus empleadores y bajo el riesgo de ser explotados sexualmente con fines comerciales.
Por otro lado, la OIT estimó que otros cinco millones de niños con edades superiores al límite legal establecido en sus países para trabajar realizan labores domésticas remuneradas o no. Frente a esa situación, reclamó una acción concertada y conjunta a nivel nacional e internacional con el objetivo de eliminar el trabajo infantil en el sector doméstico, y llamó a construir un marco jurídico sólido para identificar, prevenir y eliminar esa actividad y a crear condiciones de trabajo decente para los adolescentes.
Datos oficiales de la OIT sitúan en cerca de 215 millones la cantidad de niños trabajadores en el mundo, muchos a tiempo completo y sin asistir a la escuela ni recibir alimentación y cuidados apropiados. Y más de la mitad de ellos en ambientes peligrosos, bajo varias formas de trabajo forzoso y en actividades ilícitas como el tráfico de drogas y la prostitución o reclutados para participar en conflictos armados.
Se estima que 132 millones de menores de edad trabajan en el sector agrícola, más del 60% de los niños trabajadores del mundo, y solo uno de cada cinco recibe un salario. Según datos de Naciones Unidas, en el mundo existe un estimado de 300 mil niños y niñas incorporados a conflictos armados, algunos de ellos con menos de 10 años de edad.
La directora adjunta de la OIT para los países andinos María Arteta alertó que de los 215 millones de infantes que trabajan en el mundo, nueve millones viven en América Latina, con los casos más graves en Brasil, Perú, México y Colombia.
Más de 188 mil menores trabajan en El Salvador
La OIT calcula que uno de cada 10 menores de 15 años trabaja en El Salvador, es decir más de 188 mil niños y niñas. El representante de la OIT en El Salvador Jesús de la Peña identificó 29 situaciones riesgosas en las que los menores realizan jornadas laborales agotadoras como en la industria, la agricultura, la pesca y otras. En relación con 2005, la cantidad de menores de edad que se ven obligados a trabajar registró una disminución, pues en ese año sumaban 220 mil y 188 mil en la actualidad. Sin embargo, entre 2010 y 2011 acusó un leve incremento del 0,6%, lo cual podría explicarse por las pérdidas ocasionadas por desastres naturales o los efectos de la crisis económica mundial.
Cuarta parte de la población infantil de Guatemala trabaja
La cuarta parte de los menores guatemaltecos trabaja como mano de obra, lo cual equivale a 850.937 niños y niñas, señala el Informe Nacional sobre Trabajo Infantil en Guatemala. Más de la mitad, el 52,4%, se localiza en la zona noroccidental (Huehuetenango, Quiché, Alta Verapaz y Totonicapán), precisa el estudio suscrito por el Ministerio de Trabajo, Fundación Telefónica, el Instituto Nacional de Estadística y la Organización Internacional del Trabajo. El 71,3% de los niños labora en la agricultura, mientras el 38,1% de las niñas presta servicios en el comercio, hoteles y restaurantes. El 46,3% de los infantes que laboran no recibe ninguna educación.
Revelan negativa magnitud del trabajo de menores en Paraguay
Un estudio de la situación económica y social de los niños y adolescentes en Paraguay debela la utilización de más de 1,2 millones de ellos en trabajos domésticos y de otro tipo. Aunque aún no se divulgaron todos los resultados del reciente Censo Nacional realizado en el país, la Dirección General de Estadísticas, Encuestas y Censos precisó que 436.419 niños y adolescentes realizan algún tipo de trabajo en duras condiciones y sin recibir justa remuneración.
Al analizar el universo total de los pequeños, los investigadores comprobaron que 1.233.303 menores se ven obligados a realizar tareas domésticas por razones de índole económica, familiar o social. La encuesta abarcó a los menores entre cinco y 17 años de edad en los 17 departamentos de la nación encontrándose hasta la doble y agobiante responsabilidad de trabajar en la calle y además ayudar a sus familiares en las tareas de mantenimiento y otras en las viviendas.
En el caso de las labores domésticas, las niñas cumplen hasta 11,6 horas de trabajo, el doble que los varones, los cuales muchas veces tienen también la responsabilidad de buscar recursos en la calle. La presencia de los menores se observa no solo en el abundante trabajo informal en las calles de las ciudades, sino en las durísimas condiciones de las labores agrícolas y de construcción, reservadas en muchos casos a los grupos poblacionales más vulnerables.
Tres millones de menores víctimas de explotación en México
Hasta el año 2009 más de tres millones de niños y adolescentes mexicanos sufrían explotación laboral, con sueldos bajos y hasta sin remuneración. Algunos tenían cinco años y otros ya habían entrado en la adolescencia, según la encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). En 2009 la cifra de niños ocupados era de 3,2 millones y dos años después se ubicó en tres millones, de los cuales más del 39% abandonó la escuela o nunca asistió.
Este martes el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México informó que más de tres millones 35 mil infantes de entre cinco y 17 años trabajan en labores agrícolas, en las calles, negocios y como domésticos. Cuatro de cada 10 trabajan sin remuneración; cerca del 60% labora con algún familiar; 30 de cada 100 lo hacen en el sector agrícola, y el 52%, en servicios y comercio.
Forzados a trabajar cinco millones de niños en India
Unos cinco millones de niños indios se ven obligados a trabajar para ganarse la vida, reveló la Organización Nacional de Encuestas por Muestreo (NSSO) durante la celebración del Día Mundial contra el Trabajo Infantil. Empero, organizaciones no gubernamentales que se ocupan del tema aseguran que la cifra es más de 20 veces mayor y configura una de las mayores vergüenzas en un país que se precia de ser una de las principales economías del mundo.
De acuerdo con NSSO, el mayor número de niños trabajadores se localiza en los estados de Uttarakhand (norte, un millón 750 mil); Bengala Occidental (este, 500.500); Rajastán (noroeste, 400 mil) y Gujarat (oeste, 300.900). Pese a la prohibición del trabajo infantil, cientos de miles de niños trabajan como empleados domésticos, en “dhabas” (restaurantes) e incluso en fábricas en condiciones peligrosas, dijo Thomas Chandy, directivo de la ONG Save the Children en la India.
En Nueva Delhi y otras grandes urbes indias son frecuentes las redadas policiales para liberar a niños sometidos a condiciones laborales rayanas en la esclavitud. Ayer mismo, en una zona de las afueras de la capital fueron rescatados 56 que laboraban en fábricas de electrodomésticos. Como salario recibían a la semana unas cien rupias (menos de dos dólares). En el lustro 2007-2011 las autoridades realizaron más de un millón 250 mil inspecciones en fábricas, talleres, restaurantes y otros centros de toda la India, pero solo fueron condenados 4.263 empleadores que habían violado las leyes a ese tenor.
La OIT llama a poner fin al trabajo forzoso
La OIT pide medidas más severas para luchar contra el trabajo forzoso, que cobra 21 millones de víctimas en el mundo. Se trata de 11,4 millones de mujeres y niñas y 9,5 de hombres y niños obligados a ejercer trabajos que no pueden abandonar, atrapados en la servidumbre por deudas, martirizados por la trata con fines de explotación sexual y hasta personas que nacen en esclavitud. Alrededor de 19 millones de esas víctimas son explotadas por individuos o empresas privadas y más de dos millones por el Estado o grupos rebeldes, reveló un informe de la OIT difundido en febrero de este año.
La OIT considera que el trabajo doméstico, la agricultura, la construcción, la manufactura y el entretenimiento están entre los sectores con mayor presencia de trabajo forzoso. Mientras, los migrantes y los pueblos indígenas son especialmente los más vulnerables. En algunos países todavía existen vestigios de esclavitud, donde esas condiciones son transmitidas antes del nacimiento a individuos que son obligados a laborar sin recibir algún pago.
Otro mal denunciado por la OIT es la imposición sistemática de trabajo forzoso por parte del Estado, que aunque ha disminuido en todo el mundo y desaparecido en muchos países, aún representó en 2012 el 10% de las casi 21 millones de víctimas de ese flagelo.
Las faenas domésticas pocas veces son percibidas como una forma real de empleo, situación que refuerza la imagen de que los empleados/as del sector son de segunda categoría. Por ello muchos trabajadores laboran en la economía informal, en condiciones deplorables, y expuestos a la violencia física, abuso psicológico y la esclavitud por deudas. Los trabajadores domésticos, en su mayoría mujeres y niñas, con frecuencia son víctimas de prácticas abusivas por parte de los empleadores, como falta de salarios, privación de libertad y abuso físico o sexual.
Asimismo, aunque la mayoría de las naciones adoptó una legislación para penalizar tales prácticas, la sanción no siempre es lo suficiente ni disuasiva y en algunas ocasiones se limita a multas o a penas de prisión demasiado breves. De ahí que Naciones Unidas ratificó el objetivo de lograr la eliminación efectiva de las peores formas de trabajo infantil para 2016 y llamó a todos los países y gobiernos a actuar hacia esa meta.
Si bien la OIT destacó este año la disminución de la cantidad de menores trabajadores, estimada en 317 millones en 2004, exhortó a los países a aplicar reformas legislativas y políticas enfocadas a la eliminación del trabajo infantil en el sector doméstico y a proteger a los jóvenes empleados en esa área que superan la edad mínima legal de admisión al empleo. También instó a ratificar el Convenio 189 de la OIT sobre el trabajo doméstico y su aplicación junto con otros instrumentos relativos al trabajo infantil.
El papa Francisco urgió a la comunidad internacional a hacer frente al trabajo doméstico infantil, al que consideró un despreciable fenómeno en aumento, sobre todo en los países pobres. "Hay millones de menores, en su mayoría niñas pequeñas, que son víctimas de esta forma oculta de explotación que con frecuencia incluye abusos sexuales, malos tratos y discriminaciones", lamentó.
El Sumo Pontífice de la Iglesia católica recordó que este miércoles se celebra el día contra el Trabajo Infantil y reiteró su llamado a tomar medidas contra lo que denominó una "auténtica plaga" que afecta en particular a las niñas.