30 de julio de 2013

Desafíos de la Ley Marco de la Madre Tierra


Implicaciones matriarcales

La Gaceta Jurídica / Javier Medina

El desafío central la Ley Marco de la Madre Tierra es dar un lugar prominente a lo matriarcal y a la mujer, para desde allí ajustar la estrategia de la segunda parte. Conceptualmente, esto significa que tenemos que resaltar la lógica de contradicción: el thinku de Desarrollo y Suma Qamaña (1) y la lógica de complementariedad de opuestos, desde la polaridad femenina de las energías bosónicas de complementariedad, conjunción y cuidado (2).
Mujeres y Vivir Bien
Probablemente la esterilidad del concepto del Vivir Bien, posesionado en el Plan Nacional de Desarrollo para Vivir Bien 2006, de la primera gestión gubernamental, se deba a que se hizo una lectura patriarcal en el continuo del concepto de desarrollo. En efecto, se la concibió y trató como una forma soft (suave) de Desarrollo; no como su concepto antagonista y, por ello mismo, complementario.
Investigaciones sobre el Vivir Bien en la zona andina (3) nos ofrecen una hipótesis de trabajo interesante desde el matriarcado andino: las energías bosónicas femeninas del cuidado, se conceptualiza el desarrollo como vivir bien bajo el concepto de Crianza de la Vida, que es un concepto holista y sistémico y que incluye los universos paralelos no tangibles ni visibles a las Ciencias del Desarrollo.
Economías femeninas de abundancia
Tal vez en esta veta se encuentre lo más innovador del desafío que plantea La ley Marco de la Madre Tierra. Siguiendo el esquema básico del nuevo Paradigma científico, la Economía debe ser definida de la siguiente manera para que la semilla de la “economía plural” pueda terminar de brotar.
Algunas observaciones sobre la columna del medio. La moneda local es, exactamente, un tercero incluido entre capitalismo y reciprocidad. Recoge, por un lado, la “forma moneda” desarrollada por el Capitalismo y le quita la tasa de interés positiva y, por otro lado, recoge del Ayni la velocidad de la circulación y su tasa negativa: esa “moneda” también se pudre con el tiempo; por eso hay que consumirla, no se puede guardar.
No sólo eso, la moneda local no cuestiona ni al capitalismo ni a la reciprocidad, sino que apuesta por su mutua complementariedad y se ofrece como una herramienta muy concreta para hacerla realidad. Es más, la moneda local, al acelerar las relaciones, puede hacer emerger el Vivir Bien y hacerlo cuantificable.
Recapitulación
El monoteísmo patriarcal se condensa en el capitalismo-socialismo y se expresa en una moneda que Bernard Lietaer (4), el arquitecto del Euro, llama yang. El Animismo más bien matriarcal se condensa en el Ayni: la reciprocidad y se expresa en una moneda que Lietaer llama yin. Lietaer lo condensa así.
No estará demás volverlo a repetir.
Notas
1. Cf. Mario Tórrez, Desarrollo y Suma Qamaña. El thinku necesario. La Paz, 2012, edición auspiciada por el PNB-Cosude.
2. Cf. Leonardo Boff, El cuidado esencial. Ética de lo humano, compasión por la Tierra. Madrid, Editorial Trotta, 2002.
3. Nos referimos, en general, a la obra de Juan van Kessel y del Pratec. En concreto, J v Kessel, La economía de la crianza. Iquique, IECTA, 2006 y Grimaldo Rengifo; La crianza recíproca: biodiversidad en los Andes. Paper, s/f.
4. CF. Bernard Lietaer, Au coeur de la monnaie. Systèmes monétaire, inconscient collectif, archétypes et tabous. Gap: Editions Yves Michel, 2011
Es investigador y escritor.
Texto completo en: circuloachocalla.org