22 de julio de 2013

La persistencia de la reconstitución del ayllu Jach’a Chambi


UN EJEMPLO IMITABLE


Simón Yampara Huarachi *

La historia del sindicalismo campesino en nuestro país, si bien tiene que ver con la participación de la gente aymara-qhichwa en la guerra del chaco de 1932-35, pero también con la lucha por la recuperación de sus tierras originarias, frente a la usurpación y expansión de los latifundistas mestizo-criollos, una tarea aún inconclusa. La generalización de sindicalización en el área rural, en las comunidades del altiplano boliviano, debe concebirse como proyecto “civilizatorio”, acuñado por la disposición de la reforma agraria de 1953 por el MNRismo de entonces, la generalización de la educación rural con epicentro en Warisata (1931).


En este proceso se ha expandido las ideas del “nacionalismo” con mezclas de ideología “marxista clasista”, producto de la experiencia bélica del chaco. Lo preocupante y denigrante es como los mestizos-criollos no se despojan del rol de dominio y colonato a la gente aymara-qhichwa que viven en las comunidades rurales. Toda la estructura sindical filiales de la CSUTCB (Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia) y la CNMCIOB-BS (Confederación Nacional de Mujeres Campesinas Indígenas Originarias de Bolivia “Bartolina Sisa”), ayer como patrones terratenientes, hoy como patrones ideológico políticos, cooptando por turno desde el Estado y gobierno la cúpula direccional de la masa denominada campesina, indígena, originaria, pese al corte de la autenticidad de la lucha del sindicalismo katarista de los años 70-80, hoy persiste y continua atrapado en esas ideas nacionalistas y marxistas de gentes mestizo-criollos, de políticos de derecha e izquierda, ayer por populismo del MNRismo hoy por el MASismo, que en nuestro criterio tiene que ver con mentalidades de colonos colonizadoras con fuerte poder de dominio y subalternizacion de las masas mal llamadas “indígenas”.
“La generalización de sindicalización en el área rural, en las comunidades del altiplano boliviano, debe concebirse como proyecto ‘civilizatorio’”
Frente a esa labor de dominio “civilizatorio” del sindicalismo campesino, en los años 1980-1990 surgió la lucha por la retoma de conciencia de gentes de los pueblos ancestrales sobre la configuración tiwanakuta, de cuyo despertar surgieron las organizaciones originarias como CONSAQ, CONAMAQ e Indígenas como CIDOB. Hoy se mueven en la orfandad ideológica política y buscan las aspiraciones históricas de su re-constitución actualizada de las estructuras ancestrales originarias e indígenas. Mejor dicho hubo la lucha ideológica política del pachakutti-kandiri en el paytiti, -katarista-indianista- que implica, en su visión, cambio de las estructuras coloniales que aun hoy en este siglo cobran vigencia.
Aquí es importante observar cómo está articulado el saber-poder-estructura Estatal-sindical colonizadora. Está orientado a perpetuar el poder, la estructura, pensamientos y saberes coloniales de dominio, para eso es importante el atrapamiento y la domesticación de las masas indígenas. Una penosa acción de mestizos-criollos en gobierno.
En todo este quehacer sindical, de mesclas raras entre nacionalismo (plurinacional) y marxistas nacionalistas ortodoxas, no todo es generalizado. Tenemos la persistente lucha, rebelión, retomando el semillero organizativo del ayllu y la marka, en medio y rodeados de organizaciones sindicales de ex haciendas y otros ayllus. Los comunarios del ayllu Jach’a Chambi (ubicado al sur de La Paz, provincia G. Villarroel) persisten e insisten con la reconstitución del ayllu y sus autoridades originarias, debatidas en los años 80 y reconstituidas en la década de los 90, cuya experiencia merece ser imitada por otras comunidades y organizaciones por los cambios substanciales que va logrando autónomamente.
La conciencia de la organización y la voluntad de la retoma del semillero organizativo del ayllu-marka tiene varios horizontes y una experiencia proyectiva:
Una de las primeras labores del ayllu jach’a Chambi, ha sido la preocupación por mejorar la ganadería lechera, para eso han luchado por implantar el ganado de la raza holandesa y el forraje de alfa-alfa que les llevo mucho tiempo, al menos unos 20 años, hasta lograr hatos de ganado lechero mejorado de la región, paralelamente han ensayado una organización de libre asociación denominada organización comunal Mayjama de libre afiliación voluntaria, pero, no de todos los comunarios, una experiencia en organización fallida.
Luego vieron la necesidad de la sanidad animal y el manejo técnico de ganado y la leche, de la cual surgieron dos proyectos simultáneos: la creación del Instituto Tecnológico de investigación andino INTI ANDINO de formación de técnicos agropecuarios y la planta de acopio y procesamiento de la leche, la planta lechera y comercialización de su producto.
Paralela, simultáneamente se ha transformado la organización sindical generalizada desde la reforma agraria de 1953, en reconstitución del ayllu y las Autoridades originarias del ayllu, donde se dieron cuenta que no hay mejor organización que el ayllu y la marka, la jatha (semillero) organizativo ancestral milenaria, aquí retoman la experiencia de de la organización comunal mayjama, que quiere decir “todos juntos en uno” del ayllu a trabajar por el bienestar y armonía integral de todos, desechando la idea de la libre asociación voluntaria, que mas bien sirvió como elementos divisorios, terminando en pugnas y peleas internas de algunos comunarios del ayllu.
Hoy aún no están conformes con la educación, pero entonces como ejercicio de celebración a las actividades de producción agrícola y ganadera por la puesta en el qhathu / feria semanal de los domingos en Mollebamba, han retomado la tarqueada que implica baile y tocado inter saya-saraqas que son equivalentes a comunidades, con participación del ayllu, baile-música de celebración inter saya-saraqas (intercomunitaria) del ayllu, donde tanto en la estructura de las autoridades originarias y la composición de los miembros tiene que ver con el pa-qalqu con la seriación del siete o la doble pentalidad, que en la axiomática lingüística aymara tiene que ver con la matemática andina y la acción comunitaria.
Esa actividad cultural de música-baile de la tarqueada inter-saya-saraqas, es una práctica histórica que iniciaban e inauguraban en la Marka Kurawara de Pakajaqi, en los primeros días de febrero de cada año (candelaria) donde compartían todos los ayllus del urin-aran-saya de la jurisdicción de la marka, para proseguir en cada ayllu y saya-saraqas en anata (carnaval) y terminar con kacharpaya en la semana de tentaciones, que hoy por la aparición de los municipios esta desarticulado y desestructurado.
Sin embargo el Ayllu Jach’a Chambi ha retomado y está recreando esa música-baile celebratorio inter-saya-saraqa del ayllu participando en la entrada de “anata” de Oruro, que se realiza cada año, por los ayllus y markas del departamento de Oruro, dos días antes de la entrada del carnaval, con esta práctica también participan en los festivales interculturales de la provincia G. Villarroel, con miras a llegar a La Paz. Todas estas actividades del ayllu poco o nada de aporte recibe del Municipio de Papelpampa, del cual dependen, tampoco de la gobernación. Más al contrario, la acción de los municipios, les ha provocado una división, pues la saya saraqa de jalsuri y parte de chaphi-qullu han sido seducidos para pertenecer a la primera sección municipal de San Pedro de Kurawara. Eso es la herencia y la obra del municipio que hoy está en proceso de observación y retoma del municipio en la estructura del ayllu –marka.
“Los comunarios del ayllu Jach’a Chambi (ubicado al sur de La Paz, provincia G. Villarroel) persisten e insisten con la reconstitución del ayllu y sus autoridades originarias, debatidas en los años 80 y reconstituidas en la década de los 90, cuya experiencia merece ser imitada por otras comunidades y organizaciones...”.
Como verán aquí mostramos algunas de las actividades significativas de reconstitución y las acciones de las siete saya-saqas del ayllu jach’a chambi, que más adelante nos referiremos a la gestión del territorio, la migración, los residentes, la ausencia de acceso de carreteras, el aislamiento geopolítico por el río Desaguadero.
* Aymara Qullana, docente universitario, Jach’a Chambi, 8 de julio de 2013. Fuente Tani Tani.