9 de septiembre de 2013

A la derecha del Padre


A PROPÓSITO DE LA VISITA DE EVO MORALES AL PAPA FRANCISCO


Por: María Galindo

(Mujeres Creando).- ¡Qué bueno que has venido! Sabía que al final ibas nomás a agachar la cabeza, dejarte bautizar una vez más, dejarte catequizar, domesticar y bendecir, como lo hicieron todos tus ancestros que conciliaron con la colonización, que se dieron por vencidos y que besando la cruz aceptaron los beneficios de ser un buen salvaje.
Con mi visita ensancho tu fama y te ayudo a que el mundo crea que tú eres diferente de los otros papas: más bueno, menos tirano, menos racista.

Tranquilo hijo, tú y yo nos beneficiamos de esta visita y eso lo sabemos. No te enojes, sólo quería decirte, antes de que empecemos el teatro, que yo siempre me di cuenta de que tus berrinches contra la Iglesia eran sólo eso, berrinches para llamar la atención, pero no una auténtica distancia, ni tampoco una fundamentada posición. Ya dejé atrás esa posición. Ahora que estoy en el poder, mantenerlo es lo único que quiero, ya no hay lucha ideológica, ya no hay necesidad de pelear contra la Iglesia.
Lo mismo nos ha ocurrido con los militares y los policías, antes eran nuestros enemigos y con contentamiento cuestionábamos su trabajo corrupto y violento, pero ahora lo que quiero es tenerlos de mi lado, que sean mis aliados. Tampoco ya molestamos a los empresarios, no nos metemos contra los terratenientes, sólo hablamos contra el imperialismo, porque eso es útil.
¡Basta!… que empiece el teatro.
Con los brazos en alto, Francisco recibe a Evo exclamando: Hijo mío estás aquí, has vuelto, es un milagro, ha regresado el hijo prodigo y es un niño pobre, es un pobre indígena, ha vuelto a mis brazos para dicha del Padre.
Evo se arrodilla y besa los zapatos del Papa. Él le pone las manos en la cabeza y lo levanta. Te declaro salvador de los pobres del mundo, inspirador de los niños pobres del mundo. Te declaro mi mensajero, le dice. He vuelto a esta iglesia porque tú la estás gobernando, tenemos un papa amigo de los pobres, latinoamericanos, amigo de nuestros pueblos y de la liberación de nuestros pueblos oprimidos, responde Evo.
Recemos un credo para celebrar este histórico encuentro, hijo repite por favor, replica Francisco. Creo en Dios padre todopoderoso, creador de la riqueza que no se debe tocar porque de los ricos del mundo es.
Creo en la penalización del aborto, porque someter a las mujeres es una tarea que gobiernos e Iglesia deben cumplir por los siglos de los siglos.
Creo en la condena de maricones y lesbianas, que pueden ser perdonados sólo si se arrepienten y se acercan a Dios , pero si bailan desnudos llamando al placer la alegría y a la desobediencia hay que condenarles porque nos pueden convencer.
Creo que en la santificación de la propiedad privada y en el empresariado, porque ellos darán pan a los pobres, les darán trabajo y una razón de ser en sus vidas.
Creo en la Santa Iglesia Católica que ha gobernado por 2000 años uniéndose a los nazis, cuando fue necesario, a los dictadores, cuando fue necesario, y a los imperialistas. Creo en la Santa Iglesia Católica que comerció con armas y que será siempre perdonada por sus pecados.
Creo en la sagrada familia en la que el hombre debe gobernar, la mujer debe obedecer y los hijitos aprender. Hay que defender a esa familia que está en peligro, porque hay mujeres que se están rebelando. Ésas deben ser condenadas al silencio y el aislamiento como fruta podrida.
Creo en mi poder de hombre que ha nacido para gobernar y mandar, y por eso debemos mantener a las mujeres fuera de las decisiones, lejos de los libros, pero cerca del piso, barriendo y limpiando las iglesias y los sindicatos para que no se atrevan a pensar en cambiar nada, porque nosotros somos los buenos y estamos demostrando que nada hay que cambiar. Para terminar, oremos por los hambrientos para que tengan pan, por los desempleados para que tengan empleo y por los pueblos del mundo para que tengan gobernantes como nosotros.
Somos unas estrellas de la televisión Evo, le dice el Papa.
Sí padre, vamos a cenar, responde Evo.
Si alguna vez necesitas una ayudita de cualquier tipo, me das una llamada, acá tenemos de todo y yo lo pongo a tu servicio, continúa Francisco. Gracias padre, y no se preocupe, en Bolivia no se despenalizará el aborto, sólo hemos dejado que discutan nomás, esa decisión ya está tomada. Gracias por las bendiciones, ¡es la mejor campaña electoral que he tenido che! Nunca hubiera soñado que el Papa me diera su voto.
Ja, ja, ja… no te olvides, nunca que no es gratis, replica Francisco.