3 de octubre de 2013

La FAO estima que 842 millones de personas aún padecen hambre crónica


AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE ES LA REGIÓN QUE MÁS HA PROGRESADO EN LA LUCHA CONTRA EL HAMBRE EN LOS ÚLTIMOS 20 AÑOS


Redacción Bolpress

Santiago de Chile.- El número de personas que carece de alimentos suficientes para garantizar una vida activa y saludable se redujo de 868 millones en 2010-2012 a unos 842 millones en el período 2011-2013, lo que significa que uno de cada ocho habitantes del planeta aún padece hambre crónica, revela el informe El estado de la inseguridad alimentaria en el mundo (SOFI).


El informe anual de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) publicado ayer en Santiago concluye que las regiones en desarrollo en su conjunto han hecho progresos significativos para alcanzar el objetivo de reducir a la mitad la proporción de personas que padecen hambre para 2015. Esta meta se acordó a nivel internacional dentro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM).
Si la disminución media anual desde 1990 continúa al mismo ritmo hasta 2015, la prevalencia de la subalimentación alcanzará un nivel cercano a la meta de los ODM sobre el hambre. Un objetivo más ambicioso establecido en la Cumbre Mundial sobre la Alimentación (CMA) de 1996 -reducir a la mitad el número de personas que padecen hambre para 2015- no podrá cumplirse a nivel global, a pesar de que 22 países ya lo lograron a finales de 2012.
El informe SOFI revela que la gran mayoría de personas que todavía pasa hambre en el mundo vive en países en desarrollo, mientras que unos 15,7 millones radican en los países desarrollados. El informe no sólo mide el hambre crónica, sino que presenta un nuevo conjunto de indicadores para todos los países para captar las múltiples dimensiones de la inseguridad alimentaria. En algunos países, por ejemplo, la prevalencia del hambre puede ser baja, mientras que al mismo tiempo las tasas de subalimentación pueden ser muy altas, como lo demuestra la proporción de niños con retraso del crecimiento (estatura baja para la edad) o con falta de peso, cuya salud y desarrollo futuros se ponen en riesgo. (Ver cuadro)
El SOFI señala que el constante crecimiento económico en los países en desarrollo ha mejorado los ingresos y el acceso a los alimentos. Además, el crecimiento de la productividad agrícola, apoyado por el aumento de la inversión pública y el renovado interés de los inversores privados en la agricultura, aumentó la disponibilidad de alimentos. En algunos países las remesas de los inmigrantes jugaron un papel en la reducción de la pobreza, y por consiguiente a una mejor alimentación y progresos en la seguridad alimentaria.
Según el informe de las tres agencias internacionales, son destacables las cifras de América Latina y el Caribe, región que registró un descenso de más de dos millones de hambrientos con respecto al último informe de2012. “Si bien esta es una cifra que nos tiene que alegrar a todos, no nos podemos conformar mientras en nuestra región no tengamos Hambre Cero”, dijo el representante Regional de la FAO para América Latina y el Caribe Raúl Benítez.
Los datos muestran que en la región se está consiguiendo la meta del ODM1, ya que 20 países hanreducido a la mitad la prevalencia de subalimentación. A este logro ha contribuido una combinación de factores, como un sólido crecimiento económico durante décadas, una mayor apertura al comercio y, como en el caso de Nicaragua, la estabilidad política y las favorables condiciones del mercado internacional.
El primer semestre del 2013 comenzó con perspectivas positivas para América Latina y el Caribe en lo que se refiere a la seguridad alimentaria, indica el Boletín Trimestral de la Seguridad Alimentaria de la FAO. En junio de este año, la FAO señaló que ALC es la región de mayores avances a nivel mundial en el combate al hambre: 12 países de América Latina y el Caribe lograron el ODM 1 relativo a la subnutrición, reduciendo a la mitad el porcentaje de personas que padecen este flagelo.
Adicionalmente, en toda la región se puede observar un renovado compromiso político con la erradicación del hambre, con ejemplos concretos en países como México (que lanzó su Cruzada Contra el Hambre), en los órganos legislativos como el Parlamento Latinoamericano (PARLATINO), y también en los organismos de integración regional como la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, CELAC. (1)
En la mayoría de los países de Asia Oriental, Sudeste asiático y América Latina se registraron reducciones más importantes en el número de hambrientos y la prevalencia de la subalimentación. Desde 1990-92, el número total de personas subalimentadas en los países en desarrollo se ha reducido 17%, de 995,5 a 826,6 millones.
A pesar de los progresos alcanzados en todo el mundo, persisten marcadas diferencias en la reducción del hambre. Por ejemplo, los progresos de África subsahariana son modestos, pues sigue siendo la región con la prevalencia más alta de subalimentación. Se calcula que uno de cada cuatro africanos (24,8%) padece hambre. Tampoco se observaron avances en Asia occidental, mientras que Asia meridional y África del Norte fueron testigo de un lento progreso. (2)
Un informe que lleva por título Sistemas alimentarios para una mejor nutrición indica que aunque todavía cerca de 870 millones de personas pasaban hambre en el mundo en 2010-2012, son tan solo una parte de los miles de millones de personas cuya salud, bienestar y vida se ven malogradas por la malnutrición. (3)
Hay dos mil millones de personas que sufren de una o más deficiencias de micronutrientes, mientras que 1.400 millones tienen sobrepeso, de los cuales 500 millones son obesos, según el SOFI. El 26% de todos los niños menores de cinco años sufren retraso del crecimiento y el 31% sufre de deficiencia de vitamina A. El coste de la desnutrición para la economía mundial en pérdida de productividad y gastos de atención sanitaria podría alcanzar hasta un 5% del PIB mundial: 3,5 billones de dólares, equivalentes a 500 dólares por persona.
El crecimiento económico no basta
El menor crecimiento de la economía de América Latina y el Caribe tuvo un impacto negativo en la tendencia a la reducción del hambre y la pobreza extrema en 2012, señala el Boletín Trimestral de la Seguridad Alimentaria y Nutricional de la FAO. La expansión de la economía de la región en 2012 alcanzó 3,1%, levemente inferior a la del mundo (3,2% de acuerdo al FMI), pero más de 2 veces superior a la de las economías avanzadas. Este crecimiento regional representa una desaceleración de 1,2 puntos porcentuales respecto al año 2011 y una caída de 2,8 puntos respecto al crecimiento observado en 2010.
Como consecuencia, el número de pobres de América Latina se redujo en sólo un millón de personas en 2012. “La pobreza extrema sigue afectando a 66 millones de personas, el 11,4% de los habitantes de la región, cifra que no varió respecto de 2011”, explicó el oficial principal de Políticas de la FAO Adoniram Sánches.
Una de las consecuencias inmediatas de la desaceleración económica fue la disminución en el ritmo de reducción de la pobreza. Si en 2011 la economía de la región creció 4,3% y la pobreza se redujo en 8 millones de personas (3 millones de los cuales dejaron de ser indigentes), en 2012, la pobreza se redujo en solo un millón de personas y la indigencia no se modificó.
Uno de los aspectos relevantes para explicar esta mantención en el número de personas en condición de indigencia es el hecho de que los precios de los alimentos aumentaron casi 9% en 2012, de forma similar a lo que lo habían hecho en 2011, reduciendo el ingreso real de las personas en pobreza extrema, las que destinan una proporción alta de sus ingresos a la compra de alimentos.
El informe SOFI subraya que el crecimiento económico es la clave para el progreso en la reducción del hambre, pero no puede llevar a más y mejores empleos e ingresos para todos, a menos que las políticas se dirijan específicamente a los pobres, especialmente en las zonas rurales. Afirma el SOFI que “en los países pobres, la reducción del hambre y de la pobreza sólo se logrará con un crecimiento que no sólo sea sostenido, sino que también sea ampliamente compartido”, afirma el SOFI.
La FAO, el FIDA y el PMA han instado a los países “a hacer esfuerzos adicionales sustanciales e inmediatos” para cumplir con las meta de los ODM y la CMA. “Con un último esfuerzo en los próximos dos años, todavía podemos llegar a la meta de los ODM”, escriben los jefes de la FAO, el FIDA y el PMA -José Graziano da Silva, Kanayo F. Nwanze y Ertharin Cousin- en el prefacio del informe. En general, las tres agencias piden intervenciones centradas en la nutrición en los sistemas agrícolas y alimentarios en su conjunto, así como en sanidad pública y educación, especialmente para las mujeres.
“Las políticas encaminadas a aumentar la productividad agrícola y la disponibilidad de alimentos, sobre todo cuando se dirigen a los pequeños campesinos, pueden lograr mitigar el hambre aun cuando exista una pobreza generalizada. Cuando se combinan con la protección social y otras medidas para incrementar los ingresos de las familias pobres, pueden tener un efecto aún más positivo y estimular el desarrollo rural, mediante la creación de mercados dinámicos y oportunidades de empleo, lo que resulta en un crecimiento económico equitativo”, dicen los jefes de los organismos de la ONU.
Notas:
1. En julio la I Reunión de Ministros, Ministras y Autoridades de Desarrollo Social y Erradicación del Hambre y la Pobreza de la CELAC elaboró un proyecto de plan de acción de políticas públicas en materia social, que incluye el fortalecimiento de la seguridad alimentaria y nutricional en todas su dimensiones, un importante compromiso de los países de la región para erradicar el hambre.
2. Más de 50 millones de adolescentes indios padecen de anemia, un problema que se torna crítico sobre todo entre los jóvenes de entre 15 y 19 años, informó el Times of India. El 39% de los jóvenes en ese grupo etario son levemente anémicos, el 15% anémicos moderados, y el 2% pacientes en estado grave. Los niveles de anemia entre las chicas son aún más altos debido al rápido crecimiento del cuerpo y a la pérdida de sangre durante la menstruación. En la India, un país con arraigados hábitos vegetarianos, casi la mitad de los adolescentes muestran bajo peso y un índice de masa corporal inferior a 18,5, según Unicef.
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Hechos y cifras del Anuario estadístico de la FAO
La edición de 2013 del Anuario estadístico de la FAO aporta nuevos datos sobre la contribución de la agricultura al cambio climático, las tendencias en el hambre y la malnutrición y el estado de la base de recursos naturales de los que depende la producción mundial de alimentos. Publicado anualmente, el Anuario es un compendio autorizado de datos sobre las principales tendencias que conforman en la actualidad la alimentación y la agricultura mundiales.
Los temas que abarca el anuario incluyen: capital e inversión, cambio climático, disponibilidad de alimentos, producción y comercio de alimentos, precios alimentarios, hambre y malnutrición, consecuencias de la inestabilidad política y los desastres naturales y de origen humano en la seguridad alimentaria, el estado de la base de recursos agrícolas y la sostenibilidad y el impacto ambiental.
Hambre y malnutrición: Casi 870 millones de personas, 12,5% de la población mundial, estaban subalimentadas en el período 2010-2012, la gran mayoría de ellas (852 millones) vive en países en desarrollo. Los países africanos muestran las mayores tasas de prevalencia de falta de peso. En 2005-2011, 16 países africanos mostraron tasas de falta de peso de al menos un 20%, con los niveles más altos registrados en el Cuerno de África.
La producción agrícola mundial se ha triplicado en los últimos 50 años, principalmente a través de mayores rendimientos por unidad de tierra y la intensificación de los cultivos. El suministro mundial de alimentos per cápita aumentó desde alrededor de 2.200 kcal/día a principios de 1960 a más de 2.800 kcal/día en 2009. Con 3.370 kcal/persona/día, Europa cuenta actualmente con el mayor promedio de suministro de alimentos per cápita.
Los cereales ocupan más de la mitad de la superficie cultivada en el mundo y son la fuente de alimento más importante para el consumo humano. De los 2.300 millones de toneladas de cereales que se producen cada año, mil millones se destinan al consumo humano, 750 millones de toneladas se utilizan como pienso para animales y 500 millones de toneladas son procesadas por la industria, utilizadas como semilla o se desperdician.
Tras una década de crecimiento más lento iniciada en 1990, el gasto público mundial en I+D agrícola aumentó de forma ininterrumpida desde 26100 millones de dólares en 2000 a 31.700 millones en 2008. China e India representan cerca de la mitad de este crecimiento, pero otros países -en especial Argentina, Brasil, Irán, Nigeria y Rusia- también incrementaron significativamente su gasto público de I+D agrícola.
Favorecida por los elevados precios de las materias primas, la agricultura ha demostrado una resilencia asombrosa durante la crisis económica mundial. En 2010, el valor añadido de la agricultura a nivel mundial aumentó en un 4%, en contraste con un aumento del 1% del PIB global.