14 de octubre de 2014

Silvia Rivera: “Ahora estoy muy preocupada por la desvalorización y el fetichismo de lo indígena”

FUENTE PIEB: La investigadora Silvia Rivera recibe al Periódico Digital PIEB en el Tambo Colectivo, una propiedad en la zona de Tembladerani de La Paz en la que el Colectivo Ch’ixi –un grupo de investigadores autogestionarios– desarrolla sus ideas, sus reflexiones y las prácticas que contribuyen a esos pensamientos. Está cansada, la noticia de que ha sido elegida como la ganadora de la versión 2014 del Premio Nacional de Ciencias Sociales y Humanas que otorga la Fundación Para la Investigación Estratégica en Bolivia (PIEB), la ha llevado a realizar entrevistas y a sostener reuniones que no esperaba. Con todo, accede a esta conversación en la que deja ver una incansable energía para continuar generando proposiciones, ideas y metodologías que contribuyan al desarrollo de la ciencia en Bolivia; una comprometida energía por crear condiciones y espacios de innovación, crítica, investigación y debate.
¿Cómo recibe Silvia Rivera la noticia de que ha ganado el Premio Nacional de Ciencias Sociales y Humanas? Lo he recibido fuera de Bolivia y ha sido emocionante, conmovedor el hecho de que en el PIEB hay toda una trayectoria muy ecuánime y muy justa yo creo, porque somos tres mujeres (ganadoras del Premio), una de ellas chilena (Verónica Cereceda), qué maravilla, ¿no?, me parece que pensar en una Bolivia abierta, sin chauvinismos, es una maravilla. También han sido ganadores el Cachín (Luis Antezana), el THOA (Taller de Historia Oral Andina), entonces hay una trayectoria que realmente me parece muy digna. Y sentirme también digna de ese premio me ha alegrado mucho, me ha provocado sentimientos paradójicos porque justo este año he tenido que abandonar mis labores como docente, porque me he visto obligada a la jubilación, pero esto me da ánimos para continuar de forma autogestionaria con esta labor pedagógica, también de investigación y de escritura, porque en realidad hace mucho tiempo que yo tengo un estilo de escritura que no es propiamente de una investigadora positivista, empirista, sino que más imaginativa es mi producción.
Con esa característica en su producción, usted ha sido y es una formadora de investigadores, de pensadores, de gente crítica de la realidad boliviana, ¿qué impacto cree que tendrá el Premio en este ámbito tan dinámico? Yo creo que va a tener nomás un impacto porque yo actualmente formo parte de un colectivo de afines, con los que publicamos una revista, tenemos un trabajo también de formación, pero no solamente una formación intelectual, sino también una formación ética y una formación de vida. Porque es necesario que la descolonización se plantee como una práctica cotidiana y no como un discurso de moda, entonces tratar de que la gente sea coherente entre lo que habla y lo que hace es parte del enfoque organizativo y hasta pedagógico, podríamos decir, del trabajo que hacemos en el Tambo Colectivo y en el Colectivo Ch’ixi. Pero por otro lado, también tengo mucha experiencia de docencia en el exterior, entonces algunos de mis trabajos y de mis métodos se han leído bastante en varios lugares de América Latina, incluso en Estados Unidos.
Estos son méritos –entre otros-- que ha valorado el jurado, también su aporte sobre las nuevas visiones del mundo indígena o lo que sería el “nuevo pensamiento boliviano”, según alguna de las expresiones de personas que se adhirieron a su postulación al Premio… Bueno es que no es tan nuevo. De Guamán Poma de Ayala, pasando por muchos otros pensadores, como Jaime Mendoza y Carlos Medinacelli, Gamaliel Churata, Arturo Borda, Matilde Matilde Garvía, la gente que ha hecho cultura en este país desde los márgenes, don Gunnar Mendoza… ellos son pioneros en tratar de descubrir los nexos coloniales, la opresión, la vivencia de las poblaciones mayoritarias que tienen un bagaje enorme de conocimientos históricos y de prácticas agrícolas agropecuarias, de relacionamiento con la tierra. Yo he hablado de descolonización el año 84, o sea, he publicado lo que ya pensaba desde antes sobre el tema colonial y también hemos hecho con los compañeros del THOA trabajo de historia oral a partir del año 83. El hecho de que se haya puesto de moda ahora tanto el tema de lo colonial y la descolonización, como el tema de la historia oral, bueno… no es mi culpa. Sí creo que la gente adopta modas del norte; se pone a hablar sólo cuando alguien de Estados Unidos o de Europa dice cosas, pero cuando alguien humildemente llega a esas conclusiones aquí, no le dan pelota, salvo cuando tiene repercusión en el norte. A mí me parece muy paradójico que cuando quise publicar mi libro “Oprimidos pero no vencidos”, no había mucha posibilidad y había muchas críticas, decían “cómo vas a hablar de eso”, “son heridas antiguas”, “eso ya está superado”, “el colonialismo está superado”... Tan no está superado que estamos viviendo un proceso de capitalización perversa de esas luchas que las ha puesto nuevamente en vigencia. Pero esa vigencia, lamentablemente se vuelve moda, ahora le tachan de decolonial, unas palabritas raras que usan para mí son moda. Para mí la lucha anticolonial es una lucha cotidiana, del cuerpo, de hacer cosas. De eso vienen mis ideas y no es un nuevo pensamiento. O sea, se ha descubierto de nuevo que hay voces propias, lo cual es un gesto anticolonial, lo cual me parece importante, pero hay que recalcar que no somos los primeros, no he sido la primera en hablar de colonialismo interno, ha hablado Pablo Gonzáles Casanova, han hablado los kataristas, ha hablado Fausto Reynaga, o sea, yo no me doy de novedad, es una coyuntura la que me vuelve un poco visible, lo que de algún modo agradezco porque creo que todavía tengo muchas cosas que hacer.
“Oprimidos pero no vencidos” cumple 30 años, en el contexto que usted acaba de describir ¿cuánto se habrá avanzado en el conocimiento de la descolonización y todo este pensamiento que usted ha generado a partir de esta obra? Pero es que a mí me parece patético que sigan citando mi libro, y en un libro que acaban de publicar en una oficina de investigación de la Vicepresidencia… o sea, páginas y páginas son. Ya está pasado ese tema, ¿no pueden investigar de nuevo?, ¿no pueden pensar con su propia cabeza las realidades que estamos viviendo? El colonialismo que hay frente al TIPNIS, el colonialismo frente a CONAMAQ, ¿ese colonialismo no pueden pensar? Tienen que seguir repitiéndome a mí o a otros? Eso a mí me parece patético. En ese sentido no hay un avance, hay un retroceso. El avance estará en la gente de base, en el hecho de que la gente está valorando sus propias prácticas, sus propias costumbres, sus ritos en el campo, etc., si no está cruzado por la politización barata de la chupa y del clientelaje, se mantiene como una reserva extraordinaria de conocimientos y prácticas, pero hay que tomar en cuenta de que la gente que está sufriendo mayores opresiones hoy en día son las mujeres, las viejitas y los niños, mientras que los varones están haciendo política a full y están chupando en las ciudades con cerveza gratis en las campañas electorales. Es una pena que a título de descolonización se hayan remozado prácticas colonialistas como es repartir alcohol a la masa votante. Por Dios, eso es colonialismo. De eso pues deberían hablar los investigadores, en vez de copiar pedazos de mi libro, como si todavía tuviera vigencia. Hay que superar la propia obra de uno y yo creo que ese libro está ampliamente superado por mi propio trabajo, por mis compañeros de mi propio grupo y de la universidad que están sacando cosas maravillosas y que por falta de oportunidades editoriales no han tenido la suerte todavía de ser conocidas.
Usted mencionaba a las mujeres, a la mujer indígena, a las viejitas decía. Habla la mujer que en su obra ha podido visibilizar a las mujeres indígenas… Pero no, yo creo que tenemos que superar el esencialismo, yo creo que lo indígena es parte de la cultura de mucha gente, no es necesariamente nacida en el campo. Yo creo que lo indígena es también una voluntad de ser distinto a Europa, es una voluntad descolonizadora que puede anidar en el alma de mucha gente llamada mestiza, como yo. Mi lado indio yo lo valoro mucho como mujer y por eso me he dado a la tarea de aprender el aymara, que estoy en proceso, no voy a terminar de aprenderlo hasta el día de mi muerte, pero es un proceso que me ha dado y me ha deparado muchas riquezas conceptual, de donde vienen tantas ideas que se manejan ahora, se citan también del mundo que he vivido en el campo, en los trabajos clandestinos con la Confederación Única (Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia) cuando estaba el Jenaro Flores, con los compañeros y compañeras del THOA, entonces esas vivencias se plasman también en una escritura que tiene una inspiración muy fuerte en los conocimientos indígenas. Y ahora, el hecho de que eso se use para fines de consolidar opciones coloniales en el poder, me da mucha pena, pero yo pienso que hay gente joven, con otros puntos de vista y con una dignidad que les va permitir superar esto que yo le llamo el “muyu muyu electoral”, el “muyu muyu de la politiquería” que se ha vuelto una forma muy colonizadora de relacionarse con las multitudes a partir de esta gesto tan desagradable de promover la borrachera, la fiesta que después deriva en violencia doméstica, en fin, yo tengo mucha rechazo a esas formas degradadas, pseudo indígenas, pseudo populares que han cubierto todo el panorama de los últimos años para encubrir los procesos de saqueo. Se están chauchitando los recursos del gas y se está abriendo al saqueo todos los espacios, a la soya transgénica vía carreteras, al desbosque masivo, eso no puede ser visto como algo positivo y me apena haber contribuido discursivamente a eso.
Vuelvo a la pregunta sobre las mujeres, porque es usted quien propuso en su momento una reflexión pionera e innovadora sobre la relación entre anticolonialismio y género… Yo creo que hay voces valientes de mujeres, voces también acalladas como de la periodista Huaycho, voces que son disidentes hoy día y que han sido correteadas como la mama t’alla del CONAMAQ Nilda Rojas, voces valientes de mujeres como Amalia Pando que ponen en alto un gesto digno… Pero muchas mujeres se han prestado a un manoseo político del machismo entronizado en el poder que a mí me da pena, eso no me parece ningún avance, las bartolinas están poco menos que uniformadas, marchando a un son militar; para mí esas no son las bartolinas que yo he conocido, las que yo he conocido venían de trayectorias de lucha contra la dictadura, de haber perdido hijos, de haber tenido un montón de sufrimientos para hacer oír su voz. Jenaro flores está en silla de ruedas y tiene toda una trayectoria de haber luchado contra la dictadura, todo se ha tirado por la borda y se está promoviendo una política de olvido, las mujeres no podemos ser cómplices de eso y me parece que en la humildad de nuestra vida cotidiana, en el rescate de los conocimientos alimentarios, de los conocimientos textiles y también en el rescate de nuestra propia voz, como pensadoras, como personas con voz política, podemos tener un espacio más digno que el que nos ofrece el manoseo de los políticos. Yo reconozco que hay también candidatas valiosas, por ejemplo Margot Soria que estuvo conmigo en la huelga de hambre del 2005 contra la corrupción universitaria. Hablo de ella por el hecho de que en los derrotados de mañana vamos a poder encontrar esas voces quizás con la humildad que ahora la megalomanía electoral está dejando de lado. Tenemos necesidad de una cierta actitud de seriedad y de preocupación humilde porque dentro de 20 años se va acabar el gas y mi nieta va tener 21 años, entonces yo me tengo que preocupar por el largo plazo y no por la epidermis de la coyuntura.
Hablemos del Colectivo Ch’ixi, un proyecto desde el que ha sabido motivar a nuevas generaciones de investigadores a seguir pensando Bolivia con sentido crítico. Todo depende también de la disponibilidad de los chicos de tener esa apertura a los aprendizajes de la vida y no sólo de los libros, entonces eso ha permitido que converjan en torno a un proyecto que inicialmente fue un libro, “ Principio Potosí Reverso”, ese proyecto que fue prácticamente un esfuerzo de grupo con mis alumnos de sociología de la imagen, más un par de personas invitadas, alumnos míos que incluso ya habían pasado y algunos egresados. Nos unimos para hacer un esfuerzo de entender la religiosidad andina, leímos mucho a doña Teresa Gisbert y tratábamos de entender por qué los santos colonizadores habían sido reapropiados por la gente, en función de proyectos de reversión de ese proceso colonial. Nos pareció muy interesante esa postura de reconocer que el santo esconde otras cosas, no como sincretismo, sino como una especie de yuxtaposición de fuerzas opuestas, de ahí salen las ideas de lo ch’ixi que finalmente culminan en el hecho de que queremos unir el trabajo manual con el trabajo intelectual, el cuerpo con la mente, conectar de nuevo lo que el capitalismo y la dominación han desconectando. Lo que el racionalismo eurocentrico ha desconectado, queremos reconectarlo y queremos aprender de maestros y maestras de vida, no solamente de intelectuales, y por eso nuestro maestro Gabriel (alude al albañil que trabaja en el Tambo) es nuestro maestro de vida y no solamente de teorías, que además ha sido discípulo de uno de nuestros maestros anarquistas sobre los cuales yo escribí un libro el año 80 y pico sobre los constructores de la ciudad, un libro que está hasta ahora mimeografiado, perdido por ahí, está en mi bibliografía, pero es inhallable, ni yo tengo copia. Todo esto muestra que en el trabajo de este grupo, que es autogestionario, podemos ir haciendo. Sólo como dato, hemos recibido de parte de Gilka Wara Céspedes el espacio del Tambo en calidad de préstamo con un contrato, tenemos una pequeña subvención de seis mil dólares de la Fundación Herman para proyectos culturales que nos hemos sacado en un concurso y, bueno, los compañeros y compañeras se han ido ganando bequitas, concursos, una y otra cosa, como el caso de Mario, Violeta y Ruth, que han sido ganadores de un concurso del PIEB, a través del cual han puesto también en evidencia que el trabajo de grupo incluye lo intelectual y no sólo lo manual; ese hermanamiento de dos opuestos es algo que nos ha ayudado mucho a entender la realidad y el conectarnos de nuevo con los sentimientos y las frustraciones de la gente de a pie.
¿Y cuál es la proyección, el proyecto inmediato del Colectivo, siempre bajo la guía de Silvia Rivera? No es tanto mi guía, sino que es un proyecto muy colectivo donde las iniciativas de cada uno tienen igual peso. Yo reconozco mi vejez, por mi edad hay más experiencia, pero de hecho la gente joven tiene ideas fantásticas y por ejemplo en nuestras planes de edición ya están las coediciones con Plural; la primera edición fue “La bala no mata”, que fue un libro basado en una tesis de maestría de Mario Murillo que asesoré, pero ahora ya tenemos un plan de ediciones y queremos volver a editar la revista que está interrumpida por el momento porque va cambiar de nombre, de formato. Y en general lo que tenemos es simplemente la proyección de seguir trabajando, tener apertura de una cátedra libre acá, recuperar la libertad de la cátedra y de hacer de ella no un mero discurso, sino también unas modalidades prácticas en el sentido de trabajar con historias de vida, con imágenes, trabajar de un modo más creativo de lo que permite la universidad.
Y como investigadora, ¿cuáles son los desafíos que estaría asumiendo?, porque hay desafíos de conocimiento que usted los debe tener absolutamente claros… No, no los tengo muy claros, pero lo interesante es que se hace camino al andar, ahora estoy muy preocupada por la desvalorización y el fetichismo de lo indígena, entonces he trabajado un textito, una presentación y una performance, que se llama “Más allá del dolor y del folklore: qué es ser indio en tiempos del muyu muyu electoral y crisis planetaria”, o sea crisis ecológica. Entonces eso es una reflexión colectiva, no puede ser individual; yo escribo pedazos de esa reflexión, otros compañeros van transformando esas reflexiones en otro tipo de prácticas, por ejemplo la compañera Violeta está en un aprendizaje maravilloso del tejido andino, otros compañeros están trabajando la historia con imagen, un compañero está enseñando sociología de la imagen en Cochabamba, entonces se va difundiendo, se hace camino al andar. Yo... recurro al aforismo que tiene mucha relación con la historia del THOA y que también lo asumimos nosotros como una metodología, consideramos el futuro una carga que se lleva en la espalda, el pasado como una fuente de inspiración y el presente como nuestro único espacio de realización tanto vivencial como intelectual, entonces se hace camino al andar.
¿Entonces será mucho preguntarle por dónde están yendo los pensamientos de Silvia Rivera en este momento? Por el momento, por rescatar la vena crítica y por buscar ir más allá del fetichismo y de la plusvalía simbólica, porque una serie de ultraizquierdistas, mestizos cochabambinos se han apropiado de lo indio de una manera cínica, de una manera vulgar, entregando toda esa fuerza simbólica a manos de los militares, traicionando siglos de lucha, entonces estoy funcionando más como una voz crítica a la coyuntura y hablando de eso, pero también haciendo cosas de manera que no me quede en la pura palabra. Pasado mañana o el año que viene, si estoy viva, qué será lo que me depara el destino.
Para terminar, qué le diría a toda esa comunidad que se movilizó para postularla al Premio, gente de Bolivia y del extranjero… Es genial, por ejemplo la Gayatri Chakravorty está haciendo un proceso con gente en la India de desaprender la academia, uno de sus alumnos ha venido aquí a aprender a hacer adobes, ese es un ejemplo. Pero ahora que ha sabido que yo estoy prácticamente echada de la universidad, está conectando a muchos expulsados de las universidades, pensadores críticos de todo el mundo, que ante la neoliberalización de la universidad o ante el populismo barato de nuestras universidades han quedado fuera en su mundo de Oriente, de Asia y Latinoamérica también, entonces es un ejemplo de que la gente que me ha apoyado valora esa postura crítica y también valora el hecho de que no por los galardones académicos yo voy a renunciar a cierta coherencia ética. Yo pienso que eso es lo que más ha movido a la gente a apoyarme, más el hecho de que todos sabían de que yo he sido prácticamente obligada a salir de la universidad, entonces ha habido una suerte de solidaridad con mi persona porque ahorita estoy sin pega y sin suelo de jubilada porque es un trámite verdaderamente kafkiano. Entonces ese es un ejemplo de que de alguna manera mi pensamiento ha servido para ayudar a pensar a mucha gente, o para complementar o para ser criticado también, pero ese es un pensamiento que está fundamentado en mi existencia y no solamente en los libros.
Continue reading →

Remiten primer caso de la justicia ordinaria a la justicia indígena originario campesina

El Juzgado Primero de Sentencia en lo Penal de la ciudad de El Alto remitió este lunes el primer caso de la justicia ordinaria a la justicia indígena originario campesina, dando cumplimiento a la Sentencia Constitucional Plurinacional 0874/2014 de 12 de mayo de 2014, informaron fuentes oficiales.

“El Ministerio de Justicia acompañó el cumplimiento de la Sentencia Constitucional 0874/2014 sobre conflicto de competencias. Por ello se ha coordinado con las autoridades jurisdiccionales para que puedan dar cumplimiento a esta sentencia, constituyéndose en el primer caso que pasa de la justicia ordinaria y la justicia indígena originario campesina”, informó la viceministra de Justicia Indígena Originario Campesina, Isabel Ortega.

La autoridad explicó que la sentencia emerge de un conflicto de competencias jurisdiccionales suscitado entre la Central Campesina de Zongo y el Juez Primero de Instrucción en lo Penal de El Alto, Enrique Morales; motivo por el cual el Tribunal Constitucional Plurinacional declaró competente a la Jurisdicción Indígena Originario Campesina de Zongo.

Ortega dijo que recién las autoridades competentes pudieron dar cumplimiento a dicha sentencia porque no existía un mecanismo de coordinación y cooperación entre ambas instancias, por lo que se pudo remitir los antecedentes del caso, junto a cuatro detenidos preventivamente en la cárcel de San Pedro, a la jurisdicción de Zongo.

“En este marco, correspondía al Ministerio de Justicia, a través del Viceministerio de Justicia Indígena Originario Campesina, gestionar institucionalmente los mecanismos de coordinación y cooperación, necesarios para la remisión de todos los antecedentes a la jurisdicción declarada competente por el Tribunal Constitucional”, explicó.

La autoridad señaló que el Viceministerio de Justicia Indígena Originario Campesina realizó las gestiones ante la Dirección Departamental de Régimen Penitenciario de La Paz y el Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, a objeto de facilitar un escenario de coordinación para el cumplimiento a dicha sentencia.
Continue reading →
23 de septiembre de 2014

Emma Watson recibe una amenaza tras su discurso sobre igualdad de género

Por Lisa Respers France, CNN

(CNN) – Emma Watson está viviendo el lado negativo de defender una causa.
Según informes, el reciente discurso de Watson sobre la igualdad de género en la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha generado un contraataque que incluye una amenaza de filtración de supuestas fotos de desnudos de la estrella.
Business Insider informa que un usuario de 4chan ha publicado una cuenta regresiva que da a entender que la actriz de Harry Potter podría convertirse en la próxima estrella con fotos personales de iCloud hackeadas y diseminadas por el mundo.
Varias celebridades, incluyendo a Jennifer Lawrence, Kim Kardashian y Gabrielle Union, han tenido recientemente sus fotos privadas e íntimas regadas a través de internet. En 4chan un usuario anónimo publicó "Emma eres la siguiente" con un conteo regresivo y una foto de Watson en la que parece estarse quitando una lágrima. En ese sitio aparecieron las fotos hackeadas de otras celebridades femeninas desnudas.
Hasta el momento no hay ninguna evidencia de que realmente existan fotos de desnudos de Watson; los bromistas ya han publicado cosas falsas antes en ese sitio.
Soraya Nadia McDonald, quien escribe para el Washington Post, vinculó esta amenaza, así como los informes falsos de internet de que había muerto Watson, a "una larga historia de este tipo de acoso dirigido a las mujeres en internet, especialmente las feministas".
"Es sólo el último en una larga historia de esfuerzos en línea para intimidar, menospreciar, amenazar y amedentrar a las mujeres hacia la clandestinidad y el silencio, el mensaje, por supuesto, es: si te atreves a hacer o decir algo que no nos gusta, te expondremos en venganza", escribió McDonald.
El discurso de Watson, realizado como parte de su papel como embajadora de buena voluntad de la ONU Mujeres, atrajo una gran cantidad de atención por sus comentarios agudos acerca de la necesidad de igualdad y que los hombres abracen el feminismo.
"Si los hombres no tuvieran que ser agresivos con el fin de ser aceptados, las mujeres no se sentirían obligadas a ser sumisas", dijo Watson. "Si los hombres no tuvieran que controlar, las mujeres no tendrían que ser controladas. Tanto los hombres como las mujeres deben sentirse libres para ser sensibles. Tanto los hombres como las mujeres deben sentirse libres para ser fuertes. (…) Es hora de que todos perciban al género como un espectro, no como dos conjuntos opuestos de ideales".

Continue reading →

Matrices, sistemas y ordenamientos jurídicos (Parte final)

Por: Boris Bernal Mansilla


FUENTE: Periódico La Razón, Suplemento La Gaceta Jurídica,  La Paz 11 de abril de 2014

Es decir, el sistema de Common Law (Derecho común) tiene un procedimiento y el sistema de la  Equity (equidad) otro. Incluso, originalmente, había distintos tribunales para conocer y resolver las cuestiones concernientes a uno y a otro sistema. Luego se unificaron en un solo tribunal, pero los procedimientos y la técnica jurídica siguieron siendo distintos.
Es de advertir que en Inglaterra se dicta leyes por parte del Parlamento que son denominadas statutes (estatutos) pero el Statute Law, o Derecho contenido en las leyes, es en principio un Derecho excepcional que debe aplicarse restrictivamente y sirve para modificar puntos concretos del Derecho tradicional inglés; pero, en lo cardinal, el Derecho inglés hecho por los jueces no emana del órgano legislativo sino de los tribunales judiciales.
En principio, la decisión de un juez vincula a los demás jueces que deben stare decidis (del latín “mantenerse con las cosas decididas”), esto es, ser fieles a los que ya han decidido otra sentencia. En conclusión, la importancia que en otros países occidentales tiene la ley corresponde en Inglaterra a las sentencias judiciales (1).
Sistema jurídico indígena originario campesino
El objetivo de la justicia indígena originaria no es la penalización, sino mas bien la rehabilitación y la reintegración a la comunidad (¡se debe curar al infractor!).
Esa rehabilitación de la armonía y la reintegración del infractor a la comunidad pasa por:
-Las recomendaciones de toda la comunidad hacia el infractor (esas recomendaciones muchas veces son ceremoniales y rituales).
-La reconciliación
-El arrepentimiento del autor de la conducta delincuencial.
-La rehabilitación del autor mediante la reparación del daño.
La finalidad es el retorno de la paz, armonía y convivencia entre los miembros de la comunidad. No se trata, entonces, de castigar, sino de permitir a la persona que ha cometido una falta o un delito mejorar e intentar reintegrarla en la comunidad y en la sociedad.
Sin embargo, si la persona no hace caso a la primera advertencia, hay medidas y castigos de acuerdo a la falta o delito. Una medida extrema que se aplica solamente después de muchas recomendaciones es la pena de muerte. Pero, también en el concepto de la pena de muerte no está el sentido de castigo o de venganza, sino el resguardo de la población.
El segundo objetivo se refiere a la resolución de conflictos que pudieran surgir al interior de la comunidad. Muchas veces los conflictos llevan a la delincuencia. En este sentido la justicia amerindia es preventiva y sobrepasa el marco estrictamente jurídico que tiene elementos legislativos y sociales.
Un ejemplo de esta situación se presenta cuando la comunidad interviene para solucionar el conflicto entre dos comunarios por el uso de agua para riego y evitar injusticias que desemboquen que uno de ellos tenga menos cosecha, provoque con el tiempo la pobreza y al final caiga en el delito de robo.
Un tercer objetivo apunta el amainar y calmar los momentos de tensión con una dinámica especial de ritos que crea espacios armónicos para el desarrollo del diálogo.
Un aspecto importante adicional se refiere a la incorporación de la memoria de la comunidad en el proceso de la justicia, se conjugan la memoria de los antepasados, el saber y la experiencia de las exautoridades, o tata pasarus, tata amuyiris o amautas, y la ley como referencia de lo que ocurrió, las determinaciones que se tomaron y sus consecuencias.
La justicia aymarathakhi o camino considera todos los ámbitos de la actividad humana, morales, espirituales y materiales como valores jurídicos de interés público, divididos en jach’a (grande) y jisk’a (pequeña) justicia, caracterizando a cada nivel por su drasticidad y flexibilidad, al mismo tiempo, aplicándose sanciones sociales, morales y jurídicas, siendo el objetivo mayor el suma qamaña, convivir bien con el mundo. Javier Medina describe la dinámica del suma qamaña como el bienestar de la gente, indisociable del todo, tierra, plantas y animales (2).
Ordenamientos jurídicos
El ordenamiento jurídico es el conjunto de normas jurídicas que rigen en un lugar determinado y en una época concreta. En el caso de los estados democráticos de derecho, el ordenamiento jurídico está formado por la Constitución Política del Estado (cpe), que rige como la norma suprema, por las leyes y por las demás normas emanadas de los diferentes órganos y niveles estatales.
Existen al menos dos concepciones del origen del ordenamiento jurídico:
a) Iusnaturalismo. Nos dice que el ordenamiento es un conjunto de normas que son entendidas y regidas de acuerdo con una serie de juicios de valor, creencias y convicciones.
b) Iuspositivismo. Establece que el ordenamiento jurídico está formado por la sociedad, por los mecanismos que producen aplican y garantizan las normas, por todas las instituciones y los criterios de aplicación.
Desde la perspectiva del positivismo jurídico (iuspositivismo), el término sistema jurídico hace referencia al derecho adjetivo, generalmente escrito, constituido por una relevancia, coherencia interna, plenitud, e integridad.
El ordenamiento jurídico es una realidad orgánica, es decir, no es un nuevo conjunto de normas, sino que también son las formas de elaboración, desarrollo, aplicación y enjuiciamiento.
El ordenamiento jurídico se caracteriza por la estatalidad de las normas, ya que éstas son dictadas por los órganos a los que la Constitución atribuye potestad normativa.
Según el jurista inglés de la universidad de Oxford, Herbert H. Hart, el Derecho está formado por dos tipos de reglas jurídicas: las reglas jurídicas primarias que imponen obligaciones de conducta (por ejemplo, la regla por la cual es obligatorio pagar impuestos), mientras que las reglas jurídicas secundarias confieren potestades para que algunas personas introduzcan reglas primarias (por ejemplo, la regla que faculta a la Cámara de Diputados a fijar los impuestos). Un sistema jurídico es, de acuerdo con Hart, un conjunto de reglas jurídicas primarias y secundarias que goza de cierta eficacia.
En ese sentido, Joseph Raz, en sus primeras obras se dedicó al análisis de los sistemas jurídicos que define como sistemas normativos institucionalizados, en los que conviven instituciones creadoras e instituciones aplicadoras de normas, estas últimas tienen el deber de aplicar las normas jurídicas preexistentes. Además, los sistemas jurídicos son comprehensivos, puesto que pretenden autoridad para regular cualquier tipo de conducta: ninguna esfera de la vida social está sustraída al Derecho.
Los sistemas jurídicos son abiertos, puesto que incorporan y dotan de fuerza vinculante a normas que originariamente no pertenecían a él, como contratos, estatutos de las asociaciones, costumbres, etc. Finalmente, los sistemas jurídicos están basados, en última instancia, en la posibilidad de imponer la fuerza (la coacción) frente a la infracción de sus normas. En este contexto, Raz rechaza que la definición de “Derecho” deba tener en cuenta valores o propiedades morales.
Ahora bien, el gran aporte en este marco lo hace Hans Kelsen, quien da un modelo de sistema jurídico que se perfila como un esquema formal que pretende aprehender la estructura interna y dar cuenta del funcionamiento de los órdenes jurídicos vigentes.
Para Kelsen, el Derecho positivo consiste en un conjunto de normas, en una pluralidad de decisiones procedentes de autoridades diversas, susceptibles de ser reconducidas a una unidad, a un sistema.
Pues bien, a la hora de abordar el problema de la unidad del ordenamiento resulta útil diferenciar dos perspectivas o puntos de vista: un punto de vista interno, que tiene su límite en la norma constitucional y que se relaciona con el problema de la validez de las normas individualmente consideradas, y un punto de vista externo, que va más allá de la Constitución y que se relaciona con el problema de la validez del ordenamiento jurídico en su conjunto.
En ese tenor la teoría del sistema jurídico formulada por Kelsen está integrada por dos referentes básicos: 1) la construcción jerárquica, gradual o piramidal que opera en el punto de vista interno y 2) la norma fundamental que opera en el punto de vista externo.
La solución al problema de la unidad del ordenamiento jurídico suministrada por la teoría kelseniana en la perspectiva interna no sólo ha trascendido el ámbito de los representantes de la teoría pura, sino que ha desbordado, además, el campo específico de la Teoría del Derecho. Como es sabido, en opinión de Kelsen, el orden jurídico “no es... un sistema de normas coordinadas entre sí, que se hallasen, por así decirlo, una al lado de la otra en el mismo nivel, sino que se trata de una verdadera jerarquía de diferentes niveles” (3).
Desde esta visión, cabría representar gráficamente el Derecho recurriendo a la exitosa imagen piramidal. Según esta imagen, el ordenamiento jurídico se configura internamente como “una construcción escalonada” –o gradual– “de normas recíprocamente supra y subordinadas”. De acuerdo con este esquema, la pluralidad de normas existente en los niveles inferiores va descendiendo a medida que ascendemos en el orden jerárquico hasta llegar a una norma última que, limitando la reflexión al punto de vista interno, será la norma constitucional.
En las coordenadas de la construcción gradual, la validez de una norma reposa en una norma superior, una norma es válida si es conforme con las normas de superior grado. El sistema jurídico se presenta, por tanto, desde la óptica kelseniana, como un esquema de identificación y de justificación de normas en el que toda validación requiere la apelación a una norma superior.
En la explicación de la unidad en el punto de vista externo, esto es, en la fundamentación de la validez del ordenamiento jurídico en su conjunto, Kelsen –como consecuencia del principio de pureza metódica, que, como es sabido, impide que la validez de una norma pueda radicar en un elemento de carácter fáctico o ideológico– introduce el expediente de la norma fundamental. Esta norma se plantea como el elemento constitutivo “de la unidad” y “fundamento de la validez” de todas las demás normas del sistema.
Por lo que respecta a su función, la norma fundamental sirve para detener la cadena de fundamentación de la validez que va de las normas inferiores a las normas superiores. Como señala Kelsen, la pregunta por el fundamento de la validez de una norma nos conduce a la Constitución como norma superior del orden jurídico. La validez de la norma constitucional podría todavía ser referida a una Constitución anterior, pero, en todo caso, se llegaría siempre a una norma constitucional que ha surgido revolucionariamente o bien es la primera Constitución histórica del Estado en cuestión. Pues bien, la validez de esa norma constitucional radica, en opinión de Kelsen, en la norma fundamental.
Por lo que se refiere a su naturaleza, la norma fundamental “como norma suprema tiene que ser presupuesta, dado que no puede ser impuesta por una autoridad cuya competencia tendría que basarse en una norma aún superior”. Se trata de un presupuesto necesario, desde las coordenadas epistemológicas en las que se enmarca la teoría kelseniana, “de toda interpretación positivista del material jurídico”.
En este sentido, afirma Kelsen, con su formulación la teoría pura tan sólo hace explícito “lo que todos los juristas, inconscientemente en la mayoría de los casos, dan por supuesto cuando consideran el Derecho positivo como un conjunto de normas válidas y no únicamente como un conjunto de hechos; al mismo tiempo que repudian todo derecho natural del que el orden jurídico positivo pudiera recibir su validez” (4).
Todo esto viene reforzado con los planteamientos y la teoría del ordenamiento jurídico de Norberto Bobbio, quien plantea una primera señal de introducción en la solución de los conflictos. Plantea el autor italiano que todo ordenamiento jurídico debe gozar de tres características centrales: unidad, coherencia y plenitud (5).
Dice Bobbio que el ordenamiento jurídico debe gozar de unidad en razón de que todas las normas, sin excepción, le deben sujeción a la Constitución, respecto de la cual forman un concepto integral. Refiere Bobbio que el ordenamiento jurídico, como unidad quiere decir que el Derecho de cada país es uno solo. La reflexión aquí se orienta a que el ordenamiento jurídico constituye una unidad indisoluble per se.
Bajo el criterio de coherencia, Bobbio lleva al escenario en el cual no puede haber incompatibilidades reales en la solución de conflictos y, de existirlas, debemos entender que las mismas son aparentes por cuanto existen métodos de solución de controversias respecto de aquellas incompatibilidades, las cuales solemos denominar técnicamente “antinomias”.
El ordenamiento jurídico, como un todo coherente, significa que tiene armonía interna, más allá de sus variantes y diferencias. En tal sentido, en un conflicto determinado podrán configurarse incompatibilidades entre normas; pero, objetivamente, ante una incoherencia en el ordenamiento jurídico, tendremos que recurrir a los criterios de solución de conflictos de las antinomias, los cuales, considera el autor de Turín, son sustancialmente tres, sin perjuicio de otros a utilizar.
Dichos criterios son ex superior derogat inferior, lex posterior derogat anterior y lex specialis derogat generalis (ley superior deroga a la inferior, ley posterior deroga a la anterior y ley especial deroga a la general). A través de ellos, a modo de ejemplo, entendemos que de existir incompatibilidad entre la norma superior –digamos la Constitución– y la inferior –un decreto legislativo– primará evidentemente la norma superior, esto es, la Constitución.
A su vez, prevalece la norma posterior sobre la anterior, bajo un supuesto normativo cronológico, lo que podemos igualmente entender bajo el criterio de que la norma posterior fijará nuevas condiciones de regulación que dejarán sin efecto los supuestos normativos de la norma primigenia.
Por último, la norma especial podrá prevalecer sobre la norma general en ciertas condiciones dadas, en las cuales la norma general no pueda establecer una situación general contextual de aplicación a un caso específico, supuesto que sí estaría abordando la norma especial.
Finalmente, el estudioso italiano señala que también la plenitud  es una característica inherente al ordenamiento jurídico. De la plenitud se empieza a hablar en la época medieval, en la tradición románica que consideraba, en primer lugar, que el Derecho Romano era el único Derecho que existía y, en segundo lugar, que dicho derecho estaba íntegramente recogido en el “Corpus Iuris” (cuerpo de Derecho civil). La plenitud alcanza la categoría de dogma con el positivismo estatista del siglo xix, expresado en las grandes codificaciones que tienen su origen en el Código Civil de Napoleón.
Clasificación de los ordenamientos jurídicos según Bobbio
Norberto Bobbio hace referencia a una clasificación y diferenciación de relación entre ordenamientos estatales y los ordenamientos diferentes de los estatales. Entre los ordenamientos no estatales se distingue cuatro tipos:
a) Ordenamientos supraestatales como el ordenamiento internacional y, según algunas doctrinas, el de la Iglesia católica;
b) Ordenamientos infraestatales como los propiamente sociales, que el Estado reconoce limitándolos o absorbiéndolos;
c) Ordenamientos colaterales al Estado como el de la Iglesia católica, según una concepción, o también el ordenamiento internacional, de acuerdo con la concepción “dualista”; y
d) Ordenamientos antiestatales como las asociaciones para delinquir, las sectas secretas, etc. (6).
Conclusión
El cambio de sistema judicial boliviano parte por entender qué es lo que queremos cambiar: una matriz jurídica, un sistema jurídico o un ordenamiento jurídico.
El preste escrito intenta hacer una descripción desapegada de paciones políticas e ideológicas. Pues creemos que no sólo se trata de “descolonizar el sistema de justicia construyendo un sistema de justicia plural mediante la interlegalidad, resguardando –ante todo– la armonía y equilibrio del conjunto societal basado en una cultura que desarrolle un nuevo saber jurídico, elimine el monopolio en la producción del Derecho, desmonte la práctica burocrática judicial, la legislación y su reproducción como ideología legitimante del Estado liberal, y que promueva la participación y control social por parte de los grupos históricamente excluidos del acceso a la justicia y ejercicio de los derechos fundamentales”.
Se trata de que cambien de mentalidad (matriz) los  juristas, legisladores y abogados, como mencionó el presidente Evo Morales.
Para que una nueva matriz jurídica pueda desplegarse y podamos cambiar la mentalidad colonial, unidisciplinaria, monista de juristas, legisladores y abogados. Proponemos implementar:
1) La incorporación del estudio y análisis interdisciplinario en las mallas curriculares de las universidades y facultades de Derecho, así como el estudio filológico y de las lenguas nativas.
2) La estructuración de sistemas de diálogo y complementariedad entre iguales de los diversos sistemas jurídicos coexistentes dentro del territorio del Estado Plurinacional de Bolivia, en el marco de la interculturalidad y un pluralismo jurídico real.
3) Por último, como postula Raúl Prada Alcoreza, “la formación en la concepción y gestión de la Madre Tierra. Ya que, en las transformaciones estructurales e institucionales, se requiere de la formación en la concepción y gestión de la Madre Tierra. Los derechos de la Madre Tierra, los derechos de los seres de la Madre Tierra, que forman parte de una nueva generación de derechos. Y, sobre todo, cumpliendo el artículo 8 de la CPE que, como principios y valores, establece el Vivir Bien como horizonte civilizatorio, vivir bien que se entiende como armonía con la Madre Tierra, la comunidad, la sociedad y uno mismo”.
Notas
1. Ossorio, Manuel. “Diccionario de Ciencias Jurídicas Políticas y Sociales”, Ed. Heliasta. Buenos Aires, Argentina, 2012.
2. Bernal Mansilla, Boris. “Hacia el Pluralismo Jurídico, un intento de crear puentes entre civilizaciones”, Ed. Círculo Achocalla, La Paz, Bolivia, 2012.
3. Kelsen, Hans. “Teoría Pura del Derecho”, Ed. Traducción de Genaro, México, 1979.
4. Ibídem.
5. Bobbio, Norberto. “Teoría General del Derecho”, Ed. Temis Ramis, Bogota, Colombia, 1997.
6. Ibídem.
Es filósofo del Derecho, especialista en interculturalidad jurídica.
Continue reading →