29 de abril de 2013

Compartir Internet no es delito


Redacción Colaborativa – Más y Mejor Internet para Bolivia

La Autoridad de Regulación de Transportes y Telecomunicaciones (ATT) anunció que decomisará los equipos que permiten generar zonas wifi, ya que supuestamente no estarían homologados por dicha instancia e incluso estarían evadiendo impuestos. Un reconocido matutino de circulación nacional dedicó un suplemento especial al tema recientemente. La nota periodística pretende mostrar -entre otras cosas- que compartir internet es un delito.

Routers wifi
Dichos equipos, cuya denominación técnica esrouter wifi, permiten entre sus muchas funciones, generar una o varias zonas wifi y/o actuar de extensor de una zona wifi ya existente. En la primera función, provee de acceso inalámbrico a una red propia y navegar por internet, si la red tiene tiene acceso a ésta. En su segunda función, simplemente se amplía la cobertura en el espectro de una red previamente establecida.
En ambas funciones, la conexión será válida siempre y cuando se tenga conocimiento de la clave de acceso a la red detectada o no necesite de autenticación. De ello se desprende que los mencionados equipos proveen funcionalidades normales y básicas para dotar un medio inalámbrico de acceso a una red, incluyendo mecanismos de seguridad que previenen el acceso no autorizado, tales como el filtrado de direcciones MAC, protocolos de seguridad WPA/WPA2, WEP, entre otros.
El referido informe periodístico pretende mostrar que es posible hackear dichos equipos mediante la señal wifi, pero no explica que esto depende de la codificacion, si se utiliza el protocolo de seguridad WPA2, el cual es extremadamente difícil de romper sin ayuda de software o equipos especializados. Del mismo modo “piratear” la señal wifi tiene el riesgo de la captura de claves de acceso a email, redes sociales e incluso cuentas bancarias del “pirata” debido a los registros residuales que quedan en el acceso a todo equipo router.
Telefónicas no amplían cobertura ni mejoran servicio
La existencia de estas ofertas (pirateo de señales wifi, oferta de operadores de servicios de Internet extranjeros en zonas fronterizas) refleja una tremenda falla de mercado, considerando que existe una demanda de servicios de Internet de calidad y que las empresas y cooperativas proveedoras de estos servicios no cumplen con la expectativa de los usuarios, se generan mercados alternativos de provisión de servicio, teniendo presente que toda demanda genera una oferta.
La alternativa son las redes ciudadanas de internet que se guian bajo la logica de compartir internet.Sobre el tema, se deben considerar las experiencias locales e internacionales para compartir internet y otros servicios inherentes (compartir archivos,mensajeria instantanea, voz sobre red, etc), servicios que en mérito al caracter gratuito y masificable que poseen, benefician absolutamente a todos.
Wi Fi El Alto: una experiencia para compartir Internet
Durante el 2009 y el 2010, en la ciudad de El Alto en la zona de Rio Seco, operó la red wifi comunitaria “Wifi El Alto”, con tres nodos de hardware y software mikrotik con alcance de 2km alrededor de la antena central. Este proyecto fue desarrollado por Willmar Pimentel y Mario Duran con el apoyo financiero de la Sociedad de las Indias Electrónicas (España). El proyecto generó zonas de acceso wifi en las plazas del lugar, talleres en los colegios de la zona y permitió acceder a Internet a estudiantes destacados. Debido a problemas con el proveedor de Internet y el elevado costo de la licencia de operación establecido por la ATT, este proyecto ingresó en una pausa.
Zonas Wifi municipales
Los gobiernos autónomos municipales de La Paz y Santa Cruz habilitaron zonas wifi libres donde se puede navegar por internet sin costo. Estas redes, debido a la alta demanda, se saturan y la navegación por internet se vuelve lenta. Por eso, el gobierno municipal de La Paz estableció 200 conexiones como número máximo de participantes por nodo.
Guifinet – España
La experiencia exitosa de estas intenciones emerge del exitoso caso españolguifi.net , quees una red de telecomunidaciones abierta, libre y neutral que se vertebra a partir de un acuerdo de interconexión en el que cada participante al conectar extiende la red y obtiene conectividad. Sus usuarios son particulares, empresas y administraciones que construyen una red de telecomunicaciones ciudadana, esto es, una red que es propiedad de todos los que forman parte de ella.
Es una redabiertaporque los datos de configuración de la red se publican para que de esta manera cualquier persona, empresa o administración pueda ver cómo está construida la red y, por tanto, tenga la capacidad de mejorarla, mantenerla y ampliarla. Esto es importante porque la red no depende de ninguna empresa y los mismos usuarios pueden hacerse la conexión a la red o encargarla a la empresa de su confianza.
Es una redlibreporque no hay nadie que pueda imponer restricciones. Por ejemplo, no se limita el ancho de banda porque, como la red es de los usuarios, éstos no tienen ningún interés por limitar la velocidad, ni las prestaciones. Esto es lo que los demás operadores tradicionales acostumbran a limitar por precio y en las redes libres no tiene sentido.
Es una redneutralrespecto a los contenidos. Dentro de la red puede circular cualquier contenido que alguien necesite: de interconexión de sedes, acceso a Internet. Además, los particulares, las empresas, las administraciones y los operadores que quieran aportar contenidos son bienvenidos.
Proyecto mARTadero - Cochabamba: “redes libres para todos”
Pensarse en red, es pensarse horizontal y distribuidamente. Internet es el medio que nos permite pensarnos y, más importante aún, actuar como tal. Esta es una revolución,paradigmáticamentenovedosa, en la que el uso de Internet nos ha colocado tanto social como políticamente. Actuar distribuidamente implica tener toda la libertad de acción, pero ninguna capacidad de incidir sobre las decisiones de los demás. Es así que logramos formar y cohesionar redes donde sus miembros (o nodos) se comunican por las relaciones de confianza y empatía que generan cada una de las decisiones individuales, para encontrar los espacios desde donde construir unbien común.
Esta capacidad de unión libre y distribuida nos ha permitido empezar a entender una lógica glocal. Trabajando desde un ex-matadero ubicado en Cochabamba, nos permite encontrarnos con otros pares de cualquier lugar del mundo a un clic. El reto está en conseguir generar y trabajar la empatía necesaria para que desde estas redes digitales podamos re-conocernos, compartir contextos y vivencias.
Para afirmar que Internet es libre, debemos primero acotar desde qué perspectiva lo estamos haciendo. Todavía son muchos los retos, principalmente al respecto de lapropiedadde la información, nacionalidad de los servidores, uso de herramientas que nos “obligan” a ceder nuestra vida privada, etc. Es por ello que debemos poder contar con una red de Internet libre, desde donde conectarnos y poder in-formarnos.
La única forma de proteger la cultura es compartiéndola, la única forma de crecer en sociedad es accesibilizando nuestro conocimiento, las redes que construimos han de ser libres, desde la ética, y la práctica.
Cuando compartimos nuestros bienes, no estamos robando. Cuando compartimos nuestro conocimiento, estamos multiplicándolo. Cuando compartimos la posibilidad de conexión, estamos potenciando el desarrollo, sobre todo, humano. El derecho a estar conectado y comunicado es un derecho humano esencial en la era actual que vivimos, de la información.
Limitar las posibilidades de conexión, y más aún de compartir nuestros bienes, crea un imaginario muy alejado de lo que la sociedad civil puede hacer a través de una cultura de red.
Gonzalo Carvajal : “(lo) más solidario es compartir el internet de forma gratuita”
Si revisamos la legislación vigente (Ley 164 General de Telecomunicaciones y TIC) los principios básicos de dicha norma (las bases fundamentales o cimientos por decirlo así) nos hablan de acceso universal, asequibilidad en precios (precios económicos), calidad, continuidad y sobre todo solidaridad este ultimo principio nos dice que los servicios en telecomunicaciones (Internet) deben buscar como fin el acceso a los sectores con menores ingresos y prestar dicho servicio con calidad y precios asequibles.
No podemos pensar en algo mas solidario que compartir el internet de forma gratuita y mucho más si las propias empresas (incluyendo las nacionalizadas) no cumplen con el mandato de la norma de precios asequibles, acceso universal ni solidaridad, pues los precios aun son altos y el acceso sólo se permite a un grupo muy reducido de usuarios afortunados (pues contar con el servicio depende de muchísima suerte) que no solo debe poder cubrir un servicio caro sino que a la vez debe sufrir lo que conlleva una conexión inestable y lenta.
Será cuando las empresas cumplan con estos principios que debería ser mal visto que los usuarios de forma malintencionada generen perjuicios a la empresa compartiendo el internet, pero mientras las empresas no puedan cubrir las necesidades de los usuarios (ni siquiera las necesidades más básicas) a precios asequibles, consideramos que el compartir el internet (así como está la situación actual) genera más beneficios que perjuicios a la sociedad y eso es una verdad inegable pues basta con el ejercicio de ir a la empresa en telecomunicaciones favorita y pedir el servicio de ADSL para descubrir que dicho servicio no es accesible pues no se ha ampliado la cobertura del mismo, esto genera un daño al usuario que se soluciona (entre muchas formas) compartiendo el internet de alguien que pudo obtener el servicio, cubriendo así una necesidad que las operadoras y proveedoras no pueden cubrir por si mismas.
Carlos Murillo: “cada gobierno municipal tendría que distribuir internet wifi a su municipio”
El hecho de contratar un plan ADSL en las máximas velocidades que se ofrecen actualmente (4 megas a Bs. 1500 por ejemplo) para posteriormente conectarle un dispositivo router que permita acceso inalámbrico a Internet en un amplio radio de cobertura al interior de nuestros barrios y comunas, beneficia a todas aquellas personas que ven coartado su derecho constitucional de acceso libre a la información mediante internet, por la sintomática deficiencia de cobertura de conexiones fijas (cableadas con fibra óptica o cable de cobre) que las empresas de telecomunicaciones exhiben inescrupulosamente desde hace más de una década con las mismas excusas, la cual extrañamente trata de ser ahora subsanada con ofertas de acceso a internet móvil en supuestas redes 3g o “4g“ cuyo modelo de negocio es idéntico y tan redituable como el de la propia telefonía móvil. La reventa del servicio wifi, acusado de pirata, para nada implica robo o hurto, puesto que se contrata una conexión fija y se la convierte en señal digital que por el éter accesible para quien posea sus claves de seguridad. La velocidad garantizada en esa “repetición” llega a ser por mucho más satisfactoria y útil que la del intermitente servicio “móvil”, el cual debe ser considerado como una conexión secundaria, alternativa, a la red de redes.
Es imprescindible que el Estado declare el acceso a Internet como un recurso estratégico de desarrollo fundamental, cuya finalidad se traduzca primero en capacidad de negociación con los países vecinos para abaratar los costos del tráfico internacional de datos mediante convenios en el marco de los propios derechos humanos reconocidos universalmente, en lugar de sólo dejar su tratamiento al interés económico de empresas intermediarias que únicamente velan por las ganacias emergentes. Posteriormente, con un volumen suficiente de ancho de banda, cada Gobierno Municipal del país tendría que poseer al menos una conexión fija y poder redistribuirla a los habitantes del municipio, en forma inalámbrica, precisamente usando la tecnología “pirata” ahora infame que por necesidad se ha puesto en práctica por los propios vecinos de urbes privilegiadas ante la increible falta de inversión en infraestructura del cartel de telecomunicaciones.
Ante las razones expuestas, la operación de redes ciudadanas de Internet y su filosofía de compartir internet deberían ser apoyados por el Estado, ya que su operación abarataría los costos de Internet, incluso con la operación de servicios VOIP se disminuirían los costos de telefonía y teleeducación.