11 de abril de 2013

Mark Zuckerberg también quiere la reforma del sistema de inmigración


EL PAÍS: El fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, abogó este miércoles por la reforma del sistema migratorio de Estados Unidos. En un artículo firmado en el diario The Washington Post, Zuckerberg anunció la creación de una fundación para impulsar leyes de inmigración que respondan a los intereses del sector tecnológico.
“Tenemos un sistema de inmigración muy extraño para ser una nación de inmigrantes”, escribió Zuckerberg. “Y es una política inadecuada para el mundo actual”. El empresario se sumó así a las voces de líderes de todos los sectores de la sociedad estadounidense, cada vez más a favor de una reforma que aborde desde la regularización de 11 millones de indocumentados hasta la creación de un sistema para atraer a los mayores talentos del mundo.
El movimiento a favor de la nueva ley de inmigración vivió este miércoles uno de sus momentos más intensos con la concentración de miles de personas ante el Capitolio, en Washington, para presionar a los legisladores. Un día después, el responsable de la red social más grande del mundo, descendiente de emigrantes que llegaron a Nueva York a través de Ellis Island y uno de los ejemplos de innovación y prosperidad de EE UU, sumaba su voz a la lucha por la reforma.
Estos alumnos deberían formar parte de nuestro futuro”
Como otros líderes empresariales del país, Zuckerberg se pregunta "por qué el país deja escapar todos los años al 40% de los graduados superiores en ciencias o matemáticas", que no son ciudadanos estadounidenses “después de invertir en su educación”, o por qué no se ofertan más permisos de trabajo para extranjeros “cuando sabemos que cada uno de esos empleos crearán dos o tres más a cambio”.
El joven empresario, que acaba de lanzar su propia fundación por la reforma: Fwd.us, menciona su encuentro con un estudiante, aspirante a crear una empresa, que dudaba si llegaría a hacerlo porque es indocumentado. “Estos alumnos deberían formar parte de nuestro futuro”. Cuanto mayor es el acceso a la educación, dice Zuckerberg, “mejor preparados estamos, más productivos llegamos a ser y mejor futuro esperará a nuestra nación”.
Sin embargo, el impulso de empresarios tan influyentes como el responsable de Facebook, que cuenta con el apoyo de otros líderes del sector de la tecnología e internet -desde Marissa Meyer, CEO de Yahoo!, a Eric Schmidt, de Google-, podría topar con uno de los aspectos más complejos de la reforma migratoria que se estudia actualmente en EE UU y el que puede convertirse también en uno de sus grandes obstáculos.
“Para liderar en la nueva economía global, necesitamos a los profesionales con más talento y capacidad de trabajo”, argumenta Zuckerberg. “Necesitamos educar y atraer a los mejores. Necesitamos que los estudiantes de hoy se conviertan en los líderes de mañana”. El empresario defiende una reforma que permita reforzar la frontera y regularice a los indocumentados, un sistema educativo que atraiga a los mejores profesionales del mundo y la inversión en descubrimientos científicos e investigación.
Según las empresas del sector tecnológico -demandantes de ingenieros, matemáticos y científicos- el país debe aumentar el número de permisos que entrega cada año, actualmente limitado a 65.000. Para los detractores de ese aumento, EE UU debe obligar a las empresas a contratar primero entre sus ciudadanos y mejorar las condiciones salariales de éstos, en vez de contratar en el extranjero.
Necesitamos educar y atraer a los mejores. Necesitamos que los estudiantes de hoy se conviertan en los líderes de mañana”
Las empresas de tecnología, unas de las más demandantes de los profesionales especializados que estudian en universidades estadounidenses y que deben regresar después a su país por las dificultades para lograr un visado, argumentan que cerca de 300.000 puestos quedan vacantes cada año en el sector por este problema. El Gobierno anunció esta semana que los visados ofertados para el año próximo caducaron en una semana y que las peticiones rebasaron la cuota en un 45%.
Los últimos intentos de aprobar cualquier legislación que incrementase el número de visados H1-B, los entregados a trabajadores extranjeros que son reclamados por una empresa estadounidense, ha fracasado al no superar el mismo argumento. ¿Cómo puede asegurarse EE UU que las empresas no contratan a extranjeros, por un salario más bajo, y exportando además después ese puesto de trabajo a países como India o China?
Ninguno de los proyectos de ley presentados en los últimos años al respecto ha resuelto tampoco cómo puede presionar el Gobierno a las empresas para que contraten primero a estadounidenses, después a extranjeros, que esto no afecte a sus condiciones salariales y que el puesto de trabajo no sea destinado a otro país.
Varios medios han adelantado en las últimas semanas que la propuesta que intenta pactar el “Grupo de los Ocho” podría elevar elevar el número de visados a profesionales hasta los 100.000 cada año. También coincidirían con uno de los principios defendidos por el presidente, Barack Obama, la concesión de una ‘green card’ o permiso de trabajo y residencia a los graduados de ciencias y matemáticas en universidades estadounidenses -miles de jóvenes cada año.
Este aspecto de la reforma choca también con los intereses de los sindicatos de empleados del sector servicios y agrícola, así como los defensores de los trabajadores que cada año entran en EE UU con un permiso temporal. Una vez que el “Grupo de los Ocho” logre consensuar un primer borrador, deberán convencer al resto de legisladores de ambos partidos hasta aprobar finalmente una ley que puede hacer historia: después de varias décadas, el Congreso habrá logrado ponerse de acuerdo en algo más que la necesidad de arreglar un sistema fallido.