7 de octubre de 2013

Sabores alemanes en las mesas del mundo

DW: Ya sea que se trate de embutidos, queso o caramelos: cada vez más productos alimenticios alemanes se encuentran en los escaparates del mundo. La industria del ramo obtiene un tercio de sus ganancias en el exterior.

Durante cinco días al año, Colonia se transforma en la Meca de los gourmets. Son los días en que abre sus puertas la Anuga, la principal feria internacional de alimentos, que pone los sabores del mundo al alcance del paladar de sus visitantes. Más de 6.000 productores, entre ellos también muchos alemanes, presentan allí sus delicias del 5 al 9 de octubre.
Éxitos internacionales
Carnes, lácteos, golosinas, productos de repostería y panadería y bebidas alcohólicas son los mayores éxitos de venta de la industria alimentaria alemana en el extranjero. Esta rama constituye el cuarto mayor sector industrial germano. Entre los meses de enero y septiembre de este año, los productores de alimentos aumentaron sus ventas en casi un tres por ciento con respecto al año anterior. Un tercio de sus ganancias proviene de las exportaciones.
“La mayor parte de las exportaciones de alimentos, el 77 por ciento, va dirigida a países de la Unión Europea. Debido a los problemas coyunturales, el consumo se ha reducido sin embargo en la UE, de modo que observamos una tendencia en dirección a otros países”, señala a DW Stefanie Lehmann, de la Asociación Federal de la Industria Alimentaria Alemana (BVE). Según indicó, Estado Unidos, Rusia y Suiza son algunos de los mercados importantes para los productos alemanes. También crecen sus mercados en Asia.
Calidad y confiabilidad
Desde 1993, el marcado común de la UE garantiza a productores y comerciantes de alimentos la libre circulación de mercaderías. Las barreras comerciales están prohibidas. “Fuera del ámbito de la UE la situación es diferente. Procedimientos especiales de registro, otras exigencias de seguridad, etiquetado y fechas de caducidad, son barreras regulatorias que dificultan la conquista de atractivos mercados, sobre todo para empresas pequeñas y medianas”, apunta Lehmann.
La calidad, el servicio al consumidor y la fiabilidad de los despachos son algunas características apreciadas por clientes y comerciantes en el exterior. Hermann Cordes, de la empresa de lácteos Deutsche Milchkontor, señala que en el mundo ha habido muchos escándalos en torno a la leche, que es un producto muy delicado. Por eso “los productos alemanes pueden ganar terreno con su calidad. En ese caso, los consumidores en el extranjero estarán más dispuestos a pagar más dinero por estos productos que por los nacionales. Eso nos abre puertas”, firma.
La empresa en cuestión elabora anualmente casi siete mil millones de litros de leche. Un 37,5 por ciento de sus ventas corresponde a la exportación. Con oficinas de ventas en Moscú y Shanghai, se propone conquistar los mercados del futuro. Cordes estima que la producción de leche aumentará en Europa, pero hace notar que en Alemania el consumo va en retroceso y, en el marco europeo, solo cabe esperar un aumento en algunos países. Por ese motivo, parte de la base de que crecerán sobre todo las exportaciones hacia países que no pertenecen a la UE.
Control de calidad en la producción de quesos.
Control de calidad en la producción de quesos.
Especialidades germanas
Los mercados extra-europeos se vuelven cada vez más interesantes para los productores alemanes. Pero ¿sabe una salchicha germana en Shanghai igual que en Baviera? ¿O se le añaden allí otros ingredientes locales? Los productores deben adaptarse. “Si se exporta a países donde hace mucho calor, los productos deben ser adaptados a las condiciones climáticas allí imperantes”, indica Stefanie Lehmann, explicado que, por ejemplo, hay que adecuar los envases. Tampoco se pueden descartar modificaciones a las recetas, para satisfacer los deseos de los clientes locales.