Copyrights @ Journal 2014 - Designed By Templateism - SEO Plugin by MyBloggerLab

3 de junio de 2026

,

CORPUS CHRISTI EN BOLIVIA: EL TRIUNFO DEL MESTIZAJE BARROCO


Por: Boris Bernal Mansilla 
Investigador Cultural

 
La solemnidad de Corpus Christi (del latín, "Cuerpo de Cristo") constituye una de las piedras angulares del calendario litúrgico católico universal, que celebra la Eucaristía. Si bien su origen se remonta a la Europa mística del siglo XIII —instituido oficialmente en 1264 por el Papa Urbano IV mediante la bula Transiturus hoc mundo tras las visiones de Santa Juliana de Cornillon y el célebre Milagro Eucarístico de Bolsena—, su traslado al Nuevo Mundo transformó esta celebración en un monumental escenario de evangelización, ordenamiento jurídico, mestizaje y resistencia cultural. 

En el contexto sudamericano, este mandato teológico se canalizó de manera jurídica y pastoral a través de los Concilios Limenses, particularmente el Segundo (1567-1568) y el Tercer Concilio (1582-1583), asambleas eclesiásticas impulsadas por figuras como Santo Toribio de Mogrovejo que moldearon la liturgia de todo el Virreinato e influenciaron directamente a la Real Audiencia de Charcas (hoy Bolivia). 

Estas normativas decretaron que las festividades sagradas debían celebrarse con la máxima solemnidad externa, regulando el uso de procesiones públicas, lenguas nativas (quechua y aymara), representaciones teatrales y danzas como herramientas pedagógicas de conversión. Dichas disposiciones se alinearon formalmente con las reformas y ordenanzas del Virrey Francisco de Toledo en 1570, quien impuso la participación obligatoria de las poblaciones indígenas con un objetivo geopolítico claro: superponer la celebración del cuerpo de Cristo al Inti Raymi (la fiesta incaica del Sol) y a los ritos prehispánicos de la cosecha durante el solsticio de invierno austral. 

Dentro de este entramado político y ceremonial dispuesto en las ordenanzas toledanas, cobró una relevancia jurídica y social fundamental la figura del Alférez Mayor. Toledo institucionalizó este cargo civil y de alta jerarquía dentro del cabildo colonial, otorgándole la alta responsabilidad de portar el estandarte real durante la procesión de Corpus Christi. El Alférez Mayor no solo encabezaba el desfile civil legitimando el poder de la Corona, sino que también debía asumir los enormes costos económicos de los festejos, las luminarias y los altares barrocos. En el marco del mestizaje cultural, esta figura se entrelazó estratégicamente con las estructuras nativas, obligando e invitando a los caciques y nobles indígenas a asumir capitanías y alferazgos similares. De este modo, la élite incaica y local desfilaba portando insignias coloniales que, en el fondo, camuflaban el prestigio y la memoria de sus propios linajes ante sus comunidades en la plaza pública.
En el mundo andino, el éxito de toda esta imponente estructura radicó en su profunda reinterpretación. El Corpus Christi no se puede entender de forma aislada a la época del Juyphi Pacha, el tiempo de las heladas y el invierno frío y seco que, en la cosmovisión aymara, marca el fin de la cosecha, el almacenamiento de los alimentos, el descanso de la tierra y un momento de profunda reciprocidad con la Pachamama. Es precisamente bajo este gélido cielo invernal cuando resuena la música sagrada y comunitaria de los Sikuris de Italaque, una de las expresiones musicales más puras, milenarias e identitarias de la provincia Camacho del departamento de La Paz. 

Dado que el uso del siku (zampoña) está estrictamente ligado al calendario agrícola-astronómico, el diálogo melódico de sus cañas dobles (el trenzado entre las notas del ira y el arca) y el imponente retumbar de las wankaras (bombos nativos) cumplen la función ritual de "atraer las heladas" necesarias para la deshidratación del chuño y alejar las nubes de lluvia que dañarían el proceso. Al confluir con la fiesta católica, las comunidades de Sikuris de Italaque —ataviadas con sus ponchos tradicionales, chuspas y espectacular arte plumario de Suris y Muchulus realizados con plumas de pariguana y avestruz— transforman la procesión en un despliegue de estridencia sagrada, rindiendo honores a la divinidad occidental mientras resguardan el orden cosmológico y la identidad de sus ayllus. 

Este fenómeno de sincretismo cultural se replica con igual fuerza a lo largo de las diversas geografías del territorio boliviano, donde el componente nativo reconfiguró el sentido de la fiesta a través de danzas y personajes específicos. En los Llanos de Moxos y la Amazonía beniana, la festividad se expresa a través de los Macheteros, cuyos danzantes portan un imponente tocado de plumas de paraba en forma de sol naciente, ejecutando movimientos ceremoniales de sumisión espiritual ante la eucaristía, y de los Diablitos de San Ignacio de Moxos, quienes protagonizan una danza estrictamente litúrgica en la que las fuerzas del mal caen de rodillas a las puertas del templo en señal de rendición absoluta. Por otro lado, en la región de los Chichas al sur de Potosí, la procesión es custodiada en Tupiza por una trilogía exclusiva de personajes coloniales: los Cornetas, que visten túnicas blancas y capuchas cónicas emitiendo sonidos lúgubres con cañas de hojalata para anunciar el paso sagrado, escoltados por los ágiles saltos de los Caballitos de madera y la cadencia de los Silpuris. 

En la actualidad, Bolivia celebra el Corpus Christi como un feriado nacional que paraliza las urbes y moviliza las provincias, estructurándose según las particularidades de cada piso ecológico. Mientras Potosí conserva el esplendor del barroco americano al procesionar su célebre custodia de plata nativa por calles tapizadas de platería colonial y arcos monumentales, ciudades de los valles como Cochabamba y Chuquisaca destacan por el trabajo colectivo de sus ciudadanos, quienes madrugan para adornar las plazas principales con intrincadas y efímeras alfombras hechas de aserrín teñido, flores naturales y arena fina. En La Paz, la gran procesión conecta los centros del poder político y eclesiástico, derivando en ferias tradicionales en el casco histórico de la calle Illampu, mientras que en Santa Cruz la festividad adquiere un carácter masivo mediante multitudinarias eucaristías al aire libre en estadios y la elaboración de vistosos mosaicos de semillas y carbón en las provincias cruceñas. 

Finalmente, un elemento aglutinador indispensable de esta festividad es su culinaria de temporada, diseñada para contrarrestar el rigor del invierno del Juyphi Pacha. La tradición dicta el consumo familiar de frutas locales como mandarinas, naranjas, chirimoyas y caña de azúcar, elementos que celebran la abundancia de la tierra y que se complementan con una repostería sumamente especializada de origen gremial. En todo el país, pero con especial maestría en los hornos potosinos y vallunos, se comparten masas tradicionales como los chambergos (roscas crocantes hervidas y hojaldradas, bañadas en miel de caña), las sopaipillas, los bizcochuelos, las hojarascas y las tawa-tawas, acompañados comúnmente por un espeso chocolate caliente o un tradicional sucumbé a base de leche, canela y un toque de singani. 

De este modo, el Corpus Christi en Bolivia trasciende el dogma estrictamente religioso de la transubstanciación romana para consolidarse como un monumento vivo a la complejidad histórica del país; un espacio público y festivo donde conviven la rigidez de la ley colonial, las ordenanzas toledanas con su carga de jerarquías como el Alférez Mayor, las disposiciones eclesiásticas de los Concilios Limenses y la indomable riqueza de la cosmovisión andino-amazónica, uniendo la mesa familiar y la fe popular en una sola e identitaria herencia cultural. 

Referencias:
Arzáns de Orsúa y Vela, B. (1965). Historia de la Villa Imperial de Potosí (L. Hanke & G. Mendoza, Eds.). Brown University Press. (Obra original escrita en el siglo XVIII).
García Recio, L. M. (1988). Análisis eclesiástico y pastoral de los Concilios Limenses (1551-1601) y su proyección en Charcas. Universidad de Navarra.
Iglesia Católica. (1982). Leyes y Decretos del Tercer Concilio Provincial Limense (1582-1583) (B. Bartra, Ed.). Facultad de Teología Pontificia y Civil de Lima. (Obra original publicada en 1584).
Lisi, F. L. (1990). El Tercer Concilio Limense y la aculturación de los indígenas andinos. Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (CERES).
Toledo, F. de. (1989). Disposiciones y Ordenanzas del Virrey Toledo para el ordenamiento de las Repúblicas de Indios (1570-1575) (Tomo II). Editorial de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.
Vargas Ugarte, R. (1951). Concilios Limenses (1551-1772) (Vols. 1-3). Tipografía Peruana.

10 de julio de 2025

LA LEYENDA DE LOS JACH´A SIKURIS DE ITALAQUE

Por: Boris Bernal Mansilla


Cuentan las historias y leyendas sobre el origen de la vida, que se dio cuando dos grandes Serpientes, Amarus, Kataris, Jach´a Sikuris se encontraron en las alturas de Huallpacayu y danzaron sin parar entrelazándose hasta unirse con el todo, al final de su danza una se metió entre la tierra en el altiplano y la otra se fue hacia los valles.

Con el pasar de los tiempos de estos lugares emergieron culturas como los Huarcas, Canchis y Lupacas quienes como forma de culto representan en la música y danza de los Sikuris, su origen.

Es así, que desde tiempos milenarios en el antiguo territorio de Italaque se guarda esta inmensa riqueza cultural como son los Sikuris de Italaque, y es el tiempo del Awtipacha (época seca) donde las grandes serpientes Jach´a Sikuris se levantan, para danzar junto a la helada y las estrellas. 

El sonido de los Bombos y los sikus, tejidos con el viento y los latidos del corazón, fueron creando vida a lo largo de los tiempos, así en tiempos del incario los Sikuris de Italaque fueron a deleitar al Cusco al Sapa inca, y con la llegada de los españoles a estas tierras en el año 1570 en Italaque se entrelazarían vidas de diferentes mundos. 

Los Sikuris de Italaque no solo son música y danza, es diálogo, armonía, respeto y energía, elementos esenciales para criar nuestra vida.

28 de marzo de 2023

, ,

SIKURIS DE ITALAQUE: PATRIMONIALIZACIÓN, ESTILOS, IDENTIDAD E HISTORIA


Por: Boris Bernal Mansilla 
El presente artículo está registrado en el Servicio Nacional de Propiedad Intelectual (SENAPI)

En diciembre de 2020 publicamos el articulo LOS SIKURIS DE ITALAQUE en el que damos los primeros atisbos de los resultados de la investigación iniciada en el año 2014. Luego de un largo proceso de reflexión y consulta con especialistas en ingeniaría musical, etnomusicólogos, músicos interpretes e historiadores, hoy publicamos el resultado final de nuestra investigación. (Bernal, www.diarionuevosur.com Consultado el 25 de agosto de 2020)

Siguiendo un análisis en la lógica dialéctica hegeliana teniendo como campo u objeto de investigación la patrimonialización de los Sikuris de Italaque.

Este debate parte de la tesis sustentada a partir de 1930 con Antonio Gonzales Bravo quien  entendía a los Sikuris de Italaque como aquellos pertenecientes al pueblo o centro poblado de Italaque, esta tesis tuvo su antítesis 1992 con el postulado de Ramón Calamani quien sustentaba que el génesis de los Sikuris de Italaque seria en la comunidad de Taypi Ayca antítesis que desemboco en la declaratoria de patrimonio cultural del departamento de La  Paz del grupo de Sikuris Mallkus de Taypi Ayca – Italaque en el año 2015 a través de la departamental Nro. 080. Hoy como proceso dialectico ante esa tesis y antítesis planteamos nuestra SINTESIS:
“Los Sikuris de Italaque son un genero musical de la antigua región de Italaque compuesta por cuatro estilos e interpretada por alrededor de 40 comunidades en los municipios de Mocomoco, Puerto Acosta y Humanata de la provincia Camacho del departamento de La Paz” BBM.

Este genero musical está compuesto por una diversidad de estilos que a lo largo de sus procesos históricos se fueron consolidando, estableciendo particularidades propias de cada estilo.

Nuestra síntesis ahora establecida como una nueva tesis determina esta diversidad de estilos del género musical de los Sikuris de Italaque, por:
a) La forma de práctica en la interpretación del Sikuri (Musica, danza y vestimenta)
b) Por la historia que hace a su identidad como grupo societal étnico y cultural 

1. LA FORMA DE PRÁCTICA EN LA INTERPRETACIÓN DEL SIKURI. - 
En el campo de la antropología de la música el investigador de instrumentos aerófonos bolivianos Arnaud Gerard, afirma: 
“No toda la música es universal, pues si, en el mismo género del Sikuri de Italaque  existe una gran variedad, que van desde la vestimenta, acordes y tiempos musicales, medidas de sikus y bombos, filosofía, cosmovisión, etc…”

En esta misma línea el investigador japonés Yutaka Aida encontró diferencias de velocidad, ritmo, armonía y vibrato, entre una y otra comunidad o región intérpretes de los Sikuris de Italaque: “La forma de Ejecución de los Sikuris de Taypi Ayca es distinta a los Sikuris de Tajani o del pueblo de Italaque”, afirma el investigador Aida.

Así mismo Erick Gutiérrez en su tesis de maestría presentada a la Universidad Mayor de San Andrés, identifica elementos propios del estilo Taypi Ayca que lo hace diferente a otros estilos de la región de Italaque en el que describe las disposiciones sonoro – musicales como: la Estructura sonoro – musical, Sintaxis musical y funciones formales, Ritmo y melodía, Texturas, Tímbrica, entre otras. (Gutiérrez, Pag. 62)

Sobre la diferencia en el vestuario entre las comunidades de la antigua región de Italaque, el investigador David Mendoza, cita:
“… depende de la localidad (comunidad) si ambas filas están vestidas de la misma manera es decir con ponchos negros, verdes o rosados, o si hay dos tipos de vestimenta” (Mendoza-Sigl, Pag.474)

En suma, los Sikuris de Italaque no son homogéneos, existe una diversa y plural gama de estilos de Sikuris de Italaque, no solo de forma sino de esencia (ontos). 

Y en este caso los diversos Sikuris de Italaque expresan en sus axiologías, ontologías y epistemologías, particularidades manifestadas en sus instrumentos, vestimenta, forma de interpretación y sentir.


2. POR LA HISTORIA QUE HACE A SU IDENTIDAD COMO GRUPO SOCIETAL ÉTNICO Y CULTURAL 
La identidad de la mayoría de los pobladores de la región Italaque es constituida por un elemento cultural como son los “Sikuris de Italaque” este reconocimiento y auto identificación comprende a comunidades reorganizadas en la actualidad territorialmente en los municipios de Mocomoco, Puerto Acosta y Humanata.

En ese entendido la territorialidad es un factor determinante para denominar una expresión cultural, y al referirnos a LOS SIKURIS DE ITALAQUE estamos hablando de la AMPLIA TERRITORIALIDAD DE LA ANTIGUA REGIÓN ITALAQUE y no solamente del centro poblado de Italaque . Que de acuerdo a registros de la época virreinal y republicana la región de Italaque estaba constituida por 3 parcialidades (Huarcas, Canchis y Pacaures), distribuida en 8 ayllus integrada por 49 comunidades.

Un elemento complementario de esta territorialidad es materializado a nivel microespacial en el empedrado de la plaza principal del pueblo de Italaque donde todas las comunidades de la antigua territorialidad tienen un espacio que los representa. Así confirma la autoridad de la Central Agraria de Italaque Benigno Huaricallo:

“Desde épocas milenarias cada comunidad de las tres parcialidades y ocho ayllus venía a Italaque a cuidar y limpiar su espacio en la plaza para las fiestas”

En ese sentido es menester revisar aspectos históricos de los conglomerados étnico societales que constituyeron y constituyen a la región de Italaque. En un contexto geográfico cultural esta región cuenta con los siguientes grupos locales:
1. Huarcas
2. Pacuris
3. Kallawayas
4. Canas
5. Canchis
6. Lupacas
7. Qollas

Para fines de la presente investigación solo revisaremos algunos vinculados al genero musical de los Sikuris de Italaque, que son:

1. HUARCAS. -
Si bien su ubicación cronológica no está bien definida, estudios realizados por la Unidad de Interculturalidad del Gobierno Autónomo Municipal de Mocomoco en la gestión 2018 concluyen que los restos del sitio arqueológico de Huarcamarca serían de los años entre el 200 a. C. al 500 d. C. aproximadamente. Es decir, que la cultura Huarcas emergería en el periodo del Intermedio Temprano comprendido desde la descomposición del Formativo (decadencia de la Cultura Chavín) hasta el surgimiento de la Cultura Huari. (GAMM, Fiesta del Willka Kuti de Wilacala de la cultura Huarcas 2018)

Sobre la cultura Huarcas la investigadora Ximena Medinaceli en su libro “¿Nombres o Apellidos? El sistema nominativo aymara Sacaca S. XVII” publicado por el IFEA, describe:

 “Warqha = Nombre que en la Provincia Muñecas se da a uno de sus grupos sociales”. 

Cabe aclarar que el actual territorio de Mocomoco e Italaque pertenecían a la provincia Muñecas hasta el año 1911.

Por otro lado, Homero Elías en su libro “Cuentos e Historia de Italaque”, menciona: 
“Una de las secciones del pueblo de Italaque se llama Huarcas por que las tribus Huarcas formaban parte del Curacazgo kallahuaya al que pertenecieron los antiguos moradores de Italaque”

Como menciona el guía de Sikuris Santos Idelfonso Yujra Ibañez. La parcialidad Huarcas seria pilar fundamental para el desarrollo del género de música de los Jach´a Sikuris de Italaque conformada por los ayllus Qullana, Kupi, Taypi y sullka. 
“(…) La organización territorial del antiguo Italaque, ha conformado lo que viene a ser el AMSTA QULLANA (Collana arriba) dentro de los parámetros del principio de dualidad, es así que, en contraposición y complementariedad a la parcialidad Pacauris y Canchis que vienen a constituirse en AYNACH QULLANA (Collana abajo), engranando así una perfecta estructura territorial bipartita”  

La Parcialidad Huarcas de Italaque, organizada por cuatro Ayllus: 

Fuente: Libro “Cuentos y Leyendas de pueblo llamado Italaque” Homero Elias 


2. LUPACAS. - 

El actual territorio de Pacaures está ubicado en el municipio de Mocomoco del Departamento de La Paz, los registros y archivos históricos citan a este conglomerado social a partir de 1567, cuando Pacuris del Cusco y Lupacas de Juli son trasladados como mitimaes por el cacicazgo Kutipa, para asentarse en inmediaciones de los valles interandinos de Larecaja.

El Ahapaqazgo Lupaca fue integrado al estado inca en el siglo XV. Unificado bajo el liderazgo de Qhari (Cari), enemigo de Zapana, jefe qulla. Ambos terminaron integrándose al Tawanrtinsuyo (Meiklejohn 1988:24).

La cultura Lupaca tenía por cabecera el pueblo Chucuito, donde uno de sus más importantes señores llamado Cariapaza, había levantado grandes edificios. En visita de Reginaldo de Lizárraga (1609:68) la nación lupaqa es “la más rica del Collao”. Este cura viajero recuerda, como posteriormente fue conformado, con 20.000 tributarios esta nación era de las más pobladas; sin embrago, los constantes abusos llevaron al éxodo de más de 6.000 hombres, que fueron a las provincias de los chunchos abandonado casa, mujer e hijos. (Saignes, 67)

Los Lupacas venidos de Chucuito en particular de Juli son incorporados en la nueva reducción de Italaque en 1596 baja el mando de Felipe Kutipa y el linaje de los Paco Pacuris.

Ayllus de la Parcialidad Pacaures de Italaque: 


Fuente: Libro “Cuentos y Leyendas de pueblo llamado Italaque” Homero Elias 


3. CANAS Y CANCHIS. -

Los canas, “nación de gentes”, estaba asentados en los pueblos de Hatuncana, Chiqhuana, Horuro y Cacha en el territorio de los andes. Como toda la gente del Collao, tanto hombres como mujeres andaban vestidos, con la particularidad de que los primeros usaban “unos bonetes de lana grandes y muy redondos y altos” (Cieza 1985: 269). 

En la descripción de Cieza, menciona:

“Hemos venido subiendo hacia el altiplano, y mientras los canches llevan trenzas negras, las canas compartían el espacio con los Urus, como nos dice el nombre Horuro, que señala en buena parte el qullasuyo los asentamientos urus. “en todas estas comarcas de las canas hace frio: y lo mismo en los Canches y es bien provista de mantenimientos y ganados” (Cieza 1985: 270). 

Con el ordenamiento Virreinal, los Canas y los Canchis fueron casi siempre unidos en un solo corregimiento o unidad poblacional así refiere Luis Capoche en relación a las capitanías de mitayos en Potosí (1585).

En la reducción de Italaque se dio similar unión, los grupos canas como el que habitaba Usata y Merque Italaque aparecen casi siempre fusionados a los Canchis, situados en las comunidades de Canahuaya, Ituraya y Punama en Italaque.

Canchis y Canas eran grupos de mitimaes, así queda inscrito en la visita de tasación que realizo el Virrey Toledo por todo el Perú alrededor de 1570. Como sabemos, los mitimaes eran forasteros trasladados de sus lugares de origen a diversos lugares del incario por mandato del inca. Los Canchis llegaron a ocupar los territorios de Sucalaya, Usata y Huayanca y Pocke de la reducción de Italaque.

Pedro Cieza de León, refiere al respecto: 

“Comenzando el Collasuyu, delante de los cavinas, estaban los qanchis, indios bien domésticos y de buena razón, faltos de malicia y que siempre fueron provechosos para el trabajo. Los qanchis, tienen toda la personalidad colla, pues viven organizamos en pueblos y son ricos en ganado. Se les conoce por un tocado particular que llevaban “en las cabezas unas trenzas negras que les viene por debajo de la barba”. Sus armas de guerra eran los dardos, hondas y ayllus, “con que prendían a sus enemigos”. Por las guerras que tuvieron antiguamente con los incas, estos los tenían mucho respeto. Esta arma, que tiene el mismo nombre de la organización ayllu, posee otro nombre riwi o liwi, arma arrojadiza quemas tarde sería conocido como “boleadora”. Es interesante observar entre los canchis el uso de dardos como parte de sus aras de guerra” (Cieza de León 1985: 268).

Los Ayllus de la parcialidad Canchis de Italaque la constituían:


Fuente: Libro “Cuentos y Leyendas de pueblo llamado Italaque” Homero Elias 

Hasta aquí un mapa poblacional de los grupos étnico-culturales que habitaron y habitan el antiguo territorio de Italaque. Esta cartografía histórica y social nos servirá para entender las particularidades y diferencias culturales en la interpretación del Sikuris de Italaque.


3. ESTILOS DEL GENERO MUSICAL DE LOS SIKURIS DE ITALAQUE 

Es así que, bajo las premisas de territorialidad, identidad étnico cultural podemos determinar que el genero musical de los Sikuris de Italaque está compuesta por cuatro grandes estilos de interpretación y cultura propia que serian:  

1.- TAYPI-HUARCAS

2.- LUPACA-PACURIS 

3.- QOLLANA-HUARCAS MARKA HUMANATA

4.- PUMA CANCHIS

Estos estilos se fueron consolidando en un largo proceso histórico de apropiación de esta expresión cultural como es el caso de los Lupacas y Canchis que a su llegada como mitimaes a estas tierras fueron influenciados por la cultura y sus expresiones árticas locales en particular de los Huarcas.

Por otro lado, cada estilo o grupo cultural desarrollo formas propias de entender e interpretar los Sikuris de Italaque de acuerdo a su espacio geográfico.

A continuación, detallamos cada uno de los estilos y las actuales comunidades que la integran:

1. ESTILO TAYPI-HUARCAS. - Este estilo en la actualidad comprendería los territorios de los municipios de Mocomoco y Puerto Acosta constituido por las comunidades Taypi Ayca, Llijilliji, Hancouma, Morocarca, Chiñaya, Phujraca y Cariquina Grande.

2. ESTILO LUPACA-PACURIS. -  Estilo que abarcaría los distritos municipales de Pacaures y Tajani del municipio de Mocomoco, que por sus particulares sonoricas y de estética hacen propia a los Lupacas venidos de Juli Perú en 1567 muy similar al actual estilo Conima de la Republica del Perú. Las comunidades que interpretan este estilo son:

a) TAJANI (Joti Joti, Wilasi, Suncallo, Purani, Kanco, Collacara, Cajcachi); 

b) PACAURES (Centro Huariwaya, Yocarwaya, Jutilaya, Machacamarca, Kullku Punku, Canllapampa Vincalla, Chillijuko Pampa, Tacaraca, Chujasquia)

3. ESTILO QOLLANA-HUARCAS MARKA HUMANATA. - Con pertenecía en su totalidad en el actual municipio de Humanata de la provincia Camacho. Con las siguientes comunidades: Tirajahua, Humanata, Taguarcota, Carani, Jajaya, Ticatica, Quillihuyo, Pampajasi, Ticata, Cancanani, Chiluni, Callinsani y Quellauyu, Chajana, Cutini Cacallinca, Villa Ticata, Jichuiri, Mojsauma, Ticani, Humanata Molino, Tanani y Purapurani, Distrito municipal de Cutucutu; Jichani, Cotapata, Cacapi, Distrito municipal de Pacolla; Janco Marka, Faluyu, Chualluma y Distrito municipal de Pallallani; Pukara Phajchani y Kollorani. (Fuente: Santos Idelfonso Yujra Ibañez)

4. ESTILO PUMA CANCHIS. - Este estilo tiene características propias con procedencia y componentes de interculturalidad y mestizaje. Las comunidades que lo interpretan son: Uyu Uyu, Punama, Huatascapa, Huayanca, Pacobamba, Iñita y la capital del Sikuri el Pueblo de Italaque con sus zonas Huarcas y Canchis.

Queda la tarea de profundizar cada estilo del genero musical de los Sikuris de Italaque, hasta la fecha solo se tiene avances en los estilos Taypi y Puma Canchis.



BIBLIOGRAFÍA


1. ALVARADO Quispe y Mary Mamani; “El Origen de las Fiestas Andina”; La Paz – Bolivia, 2017.

2. BERNAL «Los sikuris de Italaque». www.diarionuevosur.com. Consultado el 25 de agosto de 2020.

3. BERTONIO, Ludovico; “Vocabulario de la lungua Aymara”; 1612; Ed. El Lector; Lima –Perú.

4. CALAMANI, Churata Ramón; “Genesis de los Sikuris de Italaque”; RAE La Paz – Bolivia, 2000.

5. CASTEBLANCO, Daniel;“Dos intelectuales indigenistas y su influencia en la popularización del estilo música de los Sikuris de Italaque 1926-1963” - Revista Mundo Sikuri; Lima -Perú, 2017.

6. CAVOUR, Ernesto; “Instrumentos Musicales de Bolivia”; La Paz – Bolivia, 2005.

7. CEJUDO, Velázquez Pablo;  “Colorista del Collao”; La Paz – Bolivia, 1966.

8. D´ORBIGNY, Alcides; “Viaje por la América Meridional”, 1920; La Paz – Bolivia.

9. ELÍAS, Homero; “Cuentos y Leyendas de un Pueblo Llamado Italaque”; Ed. Delfos; La Paz – Bolivia, 2000.

10. EVELINE Sigl y David Mendoza; “No se baila así nomás – danzas de Bolivia”; La Paz – Bolivia -2017.

11. GARCILASO de la Vega; “Comentarios Reales”; Ed. El Sol. Cusco – Perú, 2012.

12. GONZALES,  Bravo Antonio; “Boletin Archivo de La Paz”; 1925

13. MAMANI, Carlos; “Reconstitución del Ayllu; La Paz – Bolivia, 2012.

14. MAMANI, Mauricio; “Suri Awicha”; Ed. Plural; La Paz – Bolivia, 2007.

15. OTERO, Gustavo Adolfo; "Piedra Mágica"; Ed. Juventud, 1998; La Paz – Bolivia.

16. PAREDES, Candia Antonio; “Danzas de Bolivia”; La Paz – Bolivia, 1989.

17. PAREDES, Rigoberto; "El Arte en la Altiplanicie"; La Paz – Bolivia, 1919.

18. PAREDES, Rigoberto; “Boletín de la Sociedad Geográfica de La Paz en su tomo I”; La Paz – Bolivia, 1986.

19. PAREDES, Rigoberto; “La Danza Folclórica y Popular de Bolivia”, La Paz – Bolivia, 1986.

20. POMA, Felipe Guaman; “Nueva Cronica y buen Gobierno”; 1980; Biblioteca Ayacucho; Cusco – Perú.

21. RAMIREZ,  Chambi  Erik; “Categorización De Las Estrategias Didácticas Utilizadas En La Práctica Musical De Los Sikuris De Taypi Ayca – Italaque Del Municipio De Mocomoco De La Provincia Eliodoro Camacho”; Tesis De Maestría Para Optar El Grado Académico De Magister Scientiarum En Educación Superior; 2022.

22. RIBERA, Ricardo; “El Pensamiento Filosófico Oriental”; Buenos Aires – Argentina. 2010.

23. SAIGNES, Thierry; “Desde el Corazón de los Andes”; Ed. Plural; La Paz – Bolivia, 2015.

24. SALAZAR, Mostajo Carlos; “Warisarta Mia”; Ed. Juventud, 2005; La Paz Bolivia.

25. SURCO, Toledo Edwin; “Huaychu, Santiago de Huaycho, Puerto Acosta”, La Paz – Bolivia, 2009.

26. ZELADA, FERNANDO; “EL PODER DEL SIKU LLAMA AL JUYPI (HELADA); LA PAZ – BOLIVIA, 2005.


12 de noviembre de 2022

,

LA CAPILLA DEL SEÑOR DE LA JUSTICIA DE ITALAQUE


Por: Boris Bernal Mansilla

El recuerdo de una capilla frente a la casa de mis abuelos en Italaque está presente hasta el día de hoy, a pesar de que en el lugar solo quedaron restos de un inmueble desmoronado, pero que aún guarda el espíritu de un lugar sagrado en este espacio.  Es por ello que me dediqué a investigar este último tiempo sobre los aspectos histórico-místicos de la CAPILLA DEL SEÑOR DE LA JUSTICIA DE LA FAMILIA MANSILLA DE ITALAQUE, inspirado en los datos legados por Raúl Mansilla Cutipa y Lucio Mansilla.

Los datos parroquiales de Italaque, relatan que para el año 1690, llega a la población de Italaque desde el Cusco, un hombre con bastante equipaje, entre el cual, se encontraban imágenes tridimensionales de santos y cuadros de arte sacro, el nombre de este misionero y peregrino católico era Francisco Mansilla, quien cautivado por la belleza de Italaque, decidió establecerse y terminar su caminar en estos valles interandinos.

Francisco Mansilla junto a su familia, compraron extensas tierras, que posteriormente fueron donadas al pueblo y el día de hoy sirven como cementerio y canchas en la población de Italaque.

Para el año 1695 la familia Mansilla realiza los tramites y gestiones ante la iglesia católica, para erigir un oratorio privado o capilla dedicada al Señor de la Justicia, ya que trajo de tierras lejanas una imagen tridimensional del Señor de la Sentencia y un cuadro del Divino Justo Juez de estilo barroco.

Sobre la normativa de los oratorios privados, Rosalía María Vinuesa Herrera en su “Estudio de los Oratorios domésticos y Capillas privadas en los siglos XVII y XVIII”, describe:“De los expedientes consultados sobre las solicitudes de oratorios privados, se ha podido constatar que cualquier persona podía solicitar la licencia para oír misa en un oratorio privado. La única condición necesaria era la de ser “persona noble y de noble generación”, naturaleza que la mayoría de los casos había que acreditar, y tener un lugar decente en la casa “libre y separado de todas las oficinas y actos domésticos”, donde colocar el oratorio y celebrar el santo sacrificio de la misa con toda decencia…”

En la colonia toda familia de importancia tenía dentro de su casa un oratorio particular. Para ello debían pagar una licencia en el arzobispado.

¿Por qué el nombre del Señor de la Justicia?

Al contar la capilla de la familia Mansilla con las imágenes del Señor de la Sentencia y del Divino Justo Juez, éstas forman en su integralidad al Señor de la Justicia.

Al respecto Teresa Gisbert en su texto “Los curacas del Collao y la conformación de la cultura mestiza andina”, cita:

“Los agustinos empezaron a plantear teóricamente ciertas identificaciones como equiparar el Sol con Dios, o con Cristo, considerado en la Edad Media como SOL DE JUSTICIA. Tal identificación es evidente en el grabado de la portada de la "Crónica Moralizada" de Calancha [1638] donde a un lado se pone el Sol con la leyenda: "XTUS DEUS NOSTER SOL JUSTICIAE"

La denominación Justo Juez, se dice que está inspirada en el momento bíblico, en que el Señor Jesús fue presentado ante Poncio Pilatos y declara que su Reino no es de este mundo. También cuando la esposa de Pilatos, llama a éste y le dice “no te metas con ese Justo, pues he sufrido en sueños anoche por Él”.

El Señor de la Justicia, Señor de la Caña, Señor de la Vara, Señor de la Sentencia o Divino Justo Juez, es Patrón del Poder Judicial, es por ello que, cuentan que a la Capilla del Señor de la Justicia de la familia Mansilla en Italaque, desde su instauración venían de diferentes lugares del país y el extranjero, a pedirle por justicia en sus problemas, esto se dio hasta los años ochenta del siglo pasado.

Otro dato que queda en la memoria colectiva de los italaqueños y sobre todo en la familia Mansilla, es el hecho que el cuadro del Divino Justo Juez, era solicitado por diferentes comunidades para que este visite en un peregrinaje a las familias y personas devotas.

Es evidente el alto valor espiritual, histórico  y cultural de la Capilla del Señor de la Justicia de la familia Mansilla de Italaque, por tal razón los descendientes de Francisco Mansilla vienen trabajando en la posibilidad de reconstruir este espacio simbólico.