
La huelga de hambre de miembros del Colegio Médico de Bolivia determinó, el viernes pasado, trasladar la extrema medida del complejo hospitalario de Miraflores a la facultad de Medicina de la UMSA ante rumores de una posible intervención policial.
“Se ha resuelto declarar estado de emergencia en la Universidad Mayor de San Andrés y exigir al Gobierno el retiro inmediato de la fuerza policial represiva que se encuentra en predios universitarios y áreas adyacentes”, señala la resolución universitaria.
Los estudiantes se unieron a la movilización de galenos y trabajadores en salud denunciando que el Decreto Supremo 1126 afecta a la docencia asistencial. De acuerdo con un comunicado institucional de la UMSA esta acción deriva en una baja en la calidad académica y reduce la interacción social.