24 de diciembre de 2010

EN ESTA NAVIDAD

“Jesucristo, te damos gracias porque tú no fuiste prudente, ni diplomático; porque no callaste para escapar de la cruz, porque fustigaste a los poderosos sabiendo que te jugabas la vida.

Dios, redímenos de la prudencia cobarde, la que nos hace evitar el sacrificio, líbranos del silencio del ahíto ante la injusticia social.

Liberarnos de la prudencia que nos lleve a la omisión, de la terrible cobardía de acallar los gritos de los hambrientos y los oprimidos.

Danos la inquietud de luchar y construir una sociedad más justa.

Señor de la vida, enséñanos a trabajar para la paz, y no para la discordia; la paz, por supuesto, basada en la justicia.

Jesucristo, enséñanos a amar totalmente, hasta la última consecuencia; y no dejes que se envejezca nuestro corazón”*.

Y por último señor, llena de felicidad a la familia que reciba esta pequeña nota.
Atentamente:

Boris Bernal Mansilla



*Fragmentos tomados de Oraciones a Quema Ropa




Luis Espinal Camps