24 de diciembre de 2010

¡Es Navidad! ¡Ha nacido el Emanuel! Que renueve la fe y fortalezca los corazones

Entre tantas dificultades que vive nuestro pueblo es indispensable proponer a Jesús como la fortaleza de nuestras vidas.
(ANF).- La Navidad es fiesta religiosa de la llegada del Emanuel, “Dios con nosotros”, es celebración de paz, solidaridad y de renovación de mutua confianza, que esta conmemoración transforme los corazones en los hogares bolivianos, en el país y el mundo, señalan los mensajes de los pastores episcopales de Bolivia.


“¡Paz, para los lejanos, Paz para los cercanos, paz urgente que necesita nuestro Mundo, nuestra Patria, nuestra Iglesia! Todos constructores de paz, de esperanza y de amor. Lo haremos a ejemplo de la Virgen María y a ejemplo de San José, con ¡valentía y audacia!”, es el deseo del Presidente de la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB), cardenal Julio Terrazas,

La llegada del Niño Jesús, del Emanuel, “pide a nuestros corazones una profunda transformación desde el punto de vista espiritual, desde el punto de vista humano”, expresa el Nuncio Apostólico, monseñor Giambattista Diquattro.


Que en esta Navidad “se abra el corazón de todo el pueblo de Dios y que Jesús nazca en el corazón de cada uno de los bolivianos”, manifiesta el Arzobispo de La Paz, monseñor Edmundo Abastoflor.



GRACIAS POR ESTE MOMENTO



El cardenal Terrazas señala que en esta Navidad debemos “agradecer al Señor por este tiempo de dificultades que nos da, normalmente uno quisiera escapar, uno quisiera irse lejos, pero el Señor nos dice que éste es el espacio, éste es el momento y tal como lo hizo él nos pide a cada uno de nosotros que seamos capaces de llevar la semilla del Reino de Dios en la paz”.



Señala que “muchos no lo entenderán, muchos van a desconfiar, algunos van a sembrar dudas, otros buscarán otras teorías o calificativos para sacar a la Iglesia del lugar que el Señor le señala hoy, por eso es bueno que le digamos al final del año “Gracias por este tiempo en el que nos toca vivir” , no queremos ni la tranquilidad de hace 100 años, pero tampoco las promesas ilusorias que pueden venir dentro de 30 ó 60 años; queremos responder hoy, con claridad, con amor, con verdad”.



NO ES FIESTA CUALQUIERA



El mensaje de Navidad es del “Niño que pide a nuestros corazones una profunda transformación desde el punto de vista espiritual, desde el punto de vista humano”, remarca el Nuncio Apostólico de Su Santidad en Bolivia.



La Navidad “es una fiesta profundamente religiosa”, pues “es el Dios con nosotros, el Emanuel. Es el Dios que esperamos en nuestra vida”, puntualiza el mensaje del Nuncio Apostólico.

“No es una fiesta social, no es una fiesta tradicional desde el punto de vista casi folclórico”, sino que es una fiesta del Emanuel de Dios “que puede cambiar verdaderamente con su obra de redentor nuestra vida”.



PARA SER EL CENTRO



“Jesús viene para ser el centro de nuestras vidas, recíbelo y que transforme tu vida renovando la esperanza, la paz y la solidaridad entre los bolivianos”, subraya el mensaje navideño de monseñor Abastoflor.



“¡Es Navidad! ha nacido Jesús en nuestra vida, aquí en nuestra Bolivia, es el deseo grande de todos los cristianos de todos los católicos, de los pastores, de los Obispos, que Jesús nazca en el corazón de todos y cada uno de los bolivianos, seamos de donde seamos del altiplano, de los valles, del oriente”.



“Jesús viene para ser el centro de la vida de cada uno y de cada una”, señala monseñor Abastoflor al pedir que “se abran los corazones y las mentes de todos los bolivianos a la presencia de Jesús para que Él transforme nuestra vida, para que Él nos dé esperanza, para que Él nos haga caminar hacia una Bolivia mejor”.