9 de abril de 2013

Bolivia y Suiza apuestan a municipios fuertes y democráticos


Un aporte singular de la Cooperación Suiza en Bolivia

Una reforma irreversible: Hay coincidencia entre políticos, analistas y una mayoría de los ciudadanos bolivianos cuando se refieren al proceso de municipalización y la Ley de Participación Popular: el proceso de descentraliza- ción es irreversible. Nadie se atreve a tocar una de las reformas de mayor alcance que se dieron en Bolivia en las últimas décadas. A mediados de los años 90, de la noche a la mañana, la distribución de los ingresos del estado cambió radicalmente y los municipios se vieron fortalecidos como nunca antes en la historia colonial o republicana. La ley otorgó a los más de 300 municipios el 20% del presupuesto nacional. Poco a poco y no sin contratiempos, los municipios han aprendido a hacer un buen uso de los recursos y a rendir cuentas a los ciudadanos.
Autogobiernos locales: Desde un principio, la Cooperación Internacional vio en el fortaleci- miento de los municipios una oportunidad para promover la democracia y la igualdad, fortale- ciendo la sociedad civil. Además, los impulsos a nivel local ayudaron a reducir la pobreza y estimular la economía local. La Cooperación Suiza, motivada por la larga trayectoria de auto- gobierno de las comunas de su propio país, contribuyó desde sus inicios a la reforma des- centralizadora de Bolivia. Suiza fue - junto con el Banco Mundial, los Estados Unidos y España – uno de los principales donantes que apoyó año tras año programas para implementar las reformas de descentralización. Las transferen- cias del erario nacional incrementaron dramá- ticamente. Hoy en día, 30% del presupuesto del Estado boliviano se canalizan a través de los municipios.

Muchas historias de éxito acompañan la municipalización que la Cooperación Suiza impulsó desde varios frentes. Gracias al Programa de Apoyo a la Democracia Municipal (PADEM) se formaron miles de promotores y promotoras de la participación popular. Su papel ha sido decisivo para el empoderamiento de los vecinos y, por ejemplo, su participación en la elaboración de los planes de desarrollo municipales o el trabajo realizado en los comités de vigilancia. El Proyecto de Desarrollo Concurrente local (PDCR) contó mayormente con el apoyo de la Cooperación Suiza y del Banco Mundial. Con estos fondos, desde 1995, se generaron capacidades institucionales a nivel local y se financiaron más de 900 pequeños proyectos en el área rural. Así se construyeron a lo largo y ancho del país caminos, puentes e instalaciones para el riego de parcelas productivas. El Programa de Promoción Desarrollo Económico Rural (PADER) por su parte se dedicó a impulsar actividades económicas en los munici- pios. Se apoyó a los productores de durazno en el Valle Alto de Cochabamba y de maní y ají en Chuquisaca. En el trópico, se promovieron actividades culturales de la Chiquitanía. La política de “Compro Boliviano” mereció un apoyo sistemático del PADER para que las empresas bolivianas puedan participar en compras estatales. Un resultado concreto fue el suministro masivo de productos agropecuarios locales para los desayunos escolares.

La descentralización sigue su curso: La Cooperación Suiza acaba de concluir su nueva estrategia para Boli- via en los años 2013 - 2016. Se mantiene un fuerte apoyo a la descentralización a través de mancomunidades, municipios y el Ministerio de Autonomías. Prioridad merecen el desarrollo de mejores servicios estatales a nivel de los municipios en educación y salud. Además, se busca fortalecer el rol de las mujeres como autoridades políticas y mejorar el acceso a la justicia para grupos de pobladores menos favorecidos.