9 de abril de 2013

Mujeres de los Andes aplican acciones contra el cambio climático


Fuente: Periódico Opinión / ÁTICA / Cooperación Suiza en Bolivia

Desde hace dos años, un grupo de 347 mujeres emprenden iniciativas para enfrentar al cambio climático. La Fundación Atica, gracias al apoyo de la Cooperación Suiza en Bolivia, ayuda a este grupo en 14 comunidades de Cochabamba en los municipios de: Tapacarí, Arque, Bolívar y Sicaya. El proyecto fue denominado Fortalecimiento de las capacidades locales de las mujeres ante impactos emergentes del cambio climático.
En estas zonas se agudizó la sequía y existe una deficiencia de
reservorios de agua. De cada 10 vertientes sólo dos proveen este recurso, asimismo la falta de pastos y forraje redujo su producción pecuaria en un 80 por ciento
según datos del jefe de proyecto.
El punto de partida es la sensibilización a todos los actores locales, hombres y mujeres, sobre el rol de las mujeres ante los impactos del cambio climático. Las mujeres planifican la siembra de avena, cebada y alfalfa para almacenar y asegurar el alimento del ganado para la época de estiaje. Construir atajados y sembrar forraje para la época de estiaje son estrategias implementadas por las mujeres campesinas del lugar. También se desarrollan actividades en ganadería, conservación de suelos y el manejo de pastizales.
“Las desigualdades de género se entrecruzan con los riesgos y vulnerabilidades asociados al cambio climático. Las desventajas sociales e históricas de las mujeres, con su limitado acceso a la educación y recursos, además de las restricciones a sus derechos y el silencio de sus voces a la hora de influir en decisiones, las hace altamente vulnerables”, afirma la directora general de la Fundación Atica.
Las desigualdades de oportunidades hacen más lento el avance hacia la igualdad de género y dificultan la reducción de la pobreza y el desarrollo sostenible. Las mujeres colaboran al esposo y a sus hijos en las actividades de manejo de los cultivos.
Más allá de los roles específicos, se debe resaltar el rol en la atención de las necesidades alimenticias y de salud de la familia. Con la escasez de agua y vegetación, ahora la mujer tiene que trasladarse a lugares más lejanos para conseguir del agua, leña, realizar el pastoreo y recolectar plantas medicinales que curen la enfermedad de sus hijos y de su ganado. Además, ellas asumen la responsabilidad completa en la crianza de los animales cuando el esposo no está
Existe una valoración de la mujer en su rol de madre y esposa, pero todavía no hay un reconocimiento de la mujer en el rol que desempeña en las actividades productivas y tampoco se valora, como corresponde, el aporte que realiza a la economía familiar. Aun menos es el reconocimiento de la participación de las mujeres en los espacios de toma de decisión en estructuras de poder.
Para finalizar, todavía hay mucho por hacer para revalorizar el rol de la mujer pero gracias a iniciativas como el proyecto Fortalecimiento de las capacidades locales de las mujeres ante impactos emergentes del cambio climático de la Cooperación Suiza en Bolivia, la re estructuración de roles frente al cambio climático ya ha empezado y se trabajan acciones concretas para contrarrestar y prever los efectos del Cambio Climático.