17 de mayo de 2013

CÁMARA DE DIPUTADOS OBLIGA A FUNCIONARIOS A ASISTIR A PROMULGACIÓN DE LEY 378 EN PALACIO QUEMADO


(ANF).- La dirección de Recursos Humanos de la Cámara de Diputados obligó, mediante un comunicado emitido por la Oficialía Mayor, a los funcionarios públicos de comisiones, comités y de la Bancada oficialista a asistir a la promulgación de la Ley 378, que sube en 50 bolivianos mensuales la Renta Universal de Vejez en Palacio Quemado, pues de no asistir se les descontaría un día de haber.
La presidenta de la Cámara de Diputados, Betty Tejada, quien participó en la promulgación de esta norma, al ser consultada por los periodistas sobre este comunicado se limitó a responder: “No conozco el tenor, pero el principio lo apoyo plenamente, mi presidencia invitará de manera permanente a todos los funcionarios a que conozcan las leyes de su país”, manifestó.
En un recorrido que hizo el periodista de la ANF por la Cámara de Diputados, mientras se realizaba el acto de promulgación de la Ley en Palacio, se evidenció que la mayoría de las oficinas que pertenecen al Movimiento Al Socialismo (MAS), se encontraba con las puertas cerradas.
Por su parte, la diputada de Unidad Nacional (UN), Elizabeth Reyes, lamentó que este tipo de disposiciones perjudiquen el trabajo de las comisiones, puesto que en horas de la mañana se tenía previsto una sesión de la Comisión de Política Social que preside la legisladora, la cual tuvo que ser suspendida durante algunas horas por la ausencia de diputados oficialistas.
En tanto, el subjefe de Bancada del MAS en diputados Jorge Medina, dijo que desconocía la circular y planteó que se pase la pregunta al Oficial Mayor que sería el directo responsable de este nota que circuló por todas las oficinas de la Cámara Baja.

En el acto de promulgación de esa Ley, organizada en Palacio de Gobierno, asistieron los representantes adultos mayores del área rural y urbana del país, las presidentas de ambas cámaras legislativas, senadores y diputados oficialistas, los "ponchos rojos", trabajadores petroleros y funcionarios públicos del Órgano Legislativo, que tenían sus credenciales colgadas al cuello.