23 de mayo de 2013

La historia oral puede relatar el proceso de autonomías indígenas


La historia basada en las palabras de sus protagonistas puede servir para relatar el proceso de acceso y conversión de municipios a autonomías indígenas. Ese es el objetivo que persigue Fundación TIERRA respecto de los once municipios que tramitan esa conversión ante el Estado boliviano desde 2010, explica el investigador Paulino Guarachi en un conversatorio sobre metodología y técnicas sobre historia oral realizado el 17 de mayo.
“Esta es una forma de recoger información de nuestros antepasados que hacen historia pero que pocas veces son escuchados y escritos”, afirma Guarachi, quien después explica que la metodología de historia oral es diferente a la de historia clásica en la cual “tenemos que definir un marco teórico y después formularnos las preguntas y cumplimos el requisito de investigar”.
En el mismo conversatorio el historiador Carlos Mamani explica que el origen de la historia oral tiene dos vertientes, una desarrollada en Estados Unidos de Norteamerica en los años 40 del siglo XX que buscaba hacer un estudio sobre las élites de ese país.
La otra vertiente se origina en Europa y se relaciona con los autores marxistas ingleses. “Allí la propuesta fue escribir la historia desde abajo porque la historia es muy elitista. Hay una preocupación en Inglaterra respecto a la historia de la clase obrera. Son muy importantes los estudios sobre la clase obrera, sobre los trabajadores y en ese sentido plantean escribir la historia desde abajo”.
¿Cómo escribimos la historia desde abajo?, pregunta Mamani. Según él, hay que buscar las evidencias que deja la clase trabajadora, los obreros. Pero por lo general esos sectores no dejan evidencias en los documentos oficiales del Estado. Entonces “lo que busca la historia oral es ver como sujetos de la historia a aquellos grupos que no aparecen en esos registros oficiales”. Esta es una diferencia fundamental con la historia clásica, en la cual hay un culto al documento como fuente de información.
El experto afirma que otra diferencia entre la historia oral y la clásica es la subjetividad. La historia oral privilegia la experiencia y la subjetividad de los protagonistas, en cambio la historia clásica se caracteriza por el apego a la objetividad. “Cuando haces la entrevista vas a escuchar suspiros, vas a escuchar silencios. Esto es muy importante para el historiador oral. ¿Qué es lo que está diciendo con los suspiros, con los silencios? Eso da cuenta de traumas o de sentimientos que están en juego”, comenta el especialista.
¿Cómo se relaciona la historia desde debajo de los obreros con la de los indígenas? En el contexto latinoamericano surge una corriente llamada etnohistoria que es una propuesta para escribir la historia desde los indios o como llaman la historia de los vencidos, explica el especialista. Según él, la influencia más fuerte viene del África con los relatos de Jan Vansina sobre procesos históricos coloniales en África.
Entonces Mamani explica que otra diferencia con la historia clásica es la escritura. “La historia se hace con documentos escritos. Entonces escritura igual a historia. Hay toda una elucubración teórica sobre qué pasa con una sociedad oral y con otra sociedad que ha logrado avanzar hasta la escritura. Hay un salto intelectual muy grande. Si yo escribo no necesito memorizar, la memoria queda patentizada en el texto escrito”.
Mamani dice que las sociedades de tradición oral tienen que memorizar sus poemas y sus rituales, mientras que los pueblos que escriben su historia tienen mayor posibilidad de desarrollo del pensamiento e innovación.
Ligada a la escritura está la concepción del tiempo, según el historiador esa es otra diferencia entre las sociedades sin escritura y las que escriben. “Aquellos pueblos ágrafos, circunscritos a la tradición oral, tienen una concepción del tiempo distinta, por ejemplo el tiempo mítico, el eterno retorno, la concepción del tiempo cíclico, en tanto que las sociedades con escritura la concepción del tiempo es lineal y progresiva”.
El especialista termina su participación anotando que la técnica de entrevista personal con grabadora es imprescindible para hacer historia oral. “La grabación es el respaldo documental para la historia. Esta entrevista puede ser individual, a personas específicas de la comunidad o puede ser colectiva, dirigida a un grupo que participa en el proceso, en este caso de autonomía”.