13 de mayo de 2013

Salida de Usaid golpea a los más pobres de Bolivia


Sensibilidad social. La decisión política del Gobierno de Evo Morales de expulsar a Usaid de Bolivia afectará a comunidades indígenas del oriente boliviano y a sectores de escasos recursos. Prosalud, Apcob y CIES deberán buscar otros fondos para sus proyectos.
Análisis. Jürgen Riester: Los beneficiarios que se vean afectados van a reclamar al Gobierno que cumpla

Salida de Usaid es golpe bajo para los más pobres

AYOREOS SON UNO DE LOS GRUPOS A LOS QUE AYUDABAN.
La decisión del Gobierno de expulsar a Usaid toca a varios programas sociales, donde no llegan las autoridades. Hay incertidumbre entre las instituciones y los usuarios beneficiados.
EL DEBER, Santa Cruz
En los últimos años, tres de ellos murieron con VIH-Sida. Apenas tenían entre 25 a 30 años de edad y desconocían totalmente esa enfermedad. El hecho conmocionó a la comunidad de ayoreos Degüi, que desde hace años se asentó en la ciudad y hasta ahora vive en condiciones de extrema pobreza.
En este rincón de la urbe, ubicado en el séptimo anillo entre las avenidas Tres Pasos al Frente y Cumavi, y rodeado de barrios, la salud es casi invisible, excepto por algunos programas de ONG’s como el que impulsa Apoyo para el Campesino Indígena del Oriente Boliviano (Apcob), de la mano de varias instituciones, entre ellas Prosalud y Usaid, sobre salud sexual y reproductiva, además de atención médica general.
Para los ayoreos, llegar al sistema público es muy difícil. “A veces nos discriminan, ven que no tenemos plata y a las señoras les cuesta sacar ficha porque ni siquiera tienen dinero para su pasaje. A veces hay que comprar medicamentos, porque la Caja Nacional no tiene todos”, relata Isaac Chiqueno Picanerai, presidente de la comunidad. Algunos incluso necesitan de un intérprete para hacerse entender.
Una esperanza
El programa con Prosalud es gratuito. Médicos y enfermeras llegan hasta el lugar en una unidad móvil donde los atienden. Uno de los exámenes más frecuentes es el papanicolau, porque hay bastante prevalencia de cáncer de cuello uterino. Los niños, que superan el medio centenar, también son examinados. Paralelamente, hombres y mujeres reciben información y capacitación con cartillas elaboradas en su dialecto y a partir de mitos que conservan.
“Con Prosalud, la Central Ayorea Nativa del Oriente Bolivia (Canob), la ONG Epua Cuñataí y el aval del Sedes (en la revisión técnica) hicimos un trabajo de casi dos años y es la producción de ocho series sobre salud sexual y reproductiva con rotafolios y cartillas”, explica Lenny Rodríguez, coordinadora del proyecto en Apcob.
Julia, una joven ayorea de 29 años, que integra la comunidad de casi 400 miembros, cree que esta iniciativa ha ayudado a muchas chicas a protegerse de enfermedades de transmisión sexual y que gracias a los técnicos que se formaron y que son parte del mismo pueblo, no es difícil hablar de estos temas.
Allí la vida sexual se inicia a temprana edad, incluso hay menores de 13 años que ya forman pareja. Hace poco, una adolescente de 15 años quedó embarazada de un ‘hombre de la ciudad’ que la abandonó, como dice Isaac. También conviven con la prostitución, sobre la cual hay algunas hipótesis. “Entender el trabajo sexual con el pueblo ayoreo es complejo, pero se cree que es una etapa de maduración sexual porque desde que vivían en el monte ellas podían tener libremente relaciones sexuales antes de formar una pareja estable. Esto también está asociado a muchas niñas huérfanas que hay en la comunidad y que quedan desprotegidas”, explica Rodríguez.
La coordinadora considera que estos programas de salud son vitales para estos pueblos, al menos mientras no haya otra alternativa. La situación es peor en las 28 comunidades de ayoreos que están fuera de la ciudad y donde viven cerca de 2.560 personas. “En el mejor de los casos, a esas comunidades llega un médico cada 15 días y en otras, nunca”, lamenta.
EXPULSIÓN DE USAID
MIÉRCOLES 1 de mayo
El presidente Evo Morales anunció la expulsión del país de la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional (Usaid), acusándola de conspiración e injerencia en asuntos políticos internos. EEUU rechazó las acusaciones “sin fundamentos”. Usaid opera en Bolivia desde 1964. En los últimos 50 años gastó cerca de $us 2.000 millones en el país.
LUNES 6
El Gobierno aseguró que se hará cargo del financiamiento de la Red Procosi y Prosalud que recibían apoyo de Usaid.
MARTES 7
Bolivia comunicó oficialmente a la embajada de EEUU la decisión de expulsar a Usaid.
Un proyecto en riesgo y otro con recortes
Clínicas y centros de Prosalud no serán afectados, pero sí proyectos
A una semana  del anuncio del presidente Evo Morales de expulsar a Usaid del país, la ministra de Planificación del Desarrollo, Viviana Caro, aseguró que el Gobierno invertirá $us 20 millones para los programas que recibían ayuda de esa agencia.
En la institución las cosas no están muy claras aún. El director Luis Fernández explicó que el proyecto Comunidades Saludables que beneficia a 550.000 personas en poblaciones rurales de Chuquisaca y a 350.000, en municipios de La Paz, tendrá que cerrarse si no consigue otro financiador.
Este proyecto es administrado por Prosalud, por encargo de Usaid. Tenía un financiamiento de $us 15 millones para los cinco años, en los que el principal objetivo es reducir la exclusión social en salud en las dos regiones. Trabajan 110 personas. “Demanda bastantes recursos y muy difícilmente Prosalud puede cargar con esa responsabilidad. Tenemos que ver con Usaid cómo hacemos para el cierre, o si vamos a tener otro donante, sea el Gobierno u otra agencia internacional”.
El Programa de Mercadeo Social, en el cual Prosalud tiene un sistema propio para la importación y comercialización de productos anticonceptivos y otros, a precios bajos, también se ve afectado, porque recibía $us 3 millones de Usaid para cinco años en información, promoción y capacitación
ANÁLISIS
Bolivia dejó de lado acuerdo de cooperación
Armando Loayza / Excanciller
Usaid ha sido el último episodio que muestra claramente el deterioro muy grave de la relación boliviano estadounidense en el último lustro. Es una demostración que ha querido  hacer el propio presidente Evo Morales para patentizar su distancia con la política de ese país.
Si bien en los últimos años Usaid ha tenido una cooperación residual en comparación con lo que había sido en las últimas tres décadas en sectores sensibles como la lucha contra la pobreza, salud, medioambiente, derechos de la mujer, se va a sentir su ausencia porque muchos profesionales bolivianos trabajaron en estos programas. Cuando yo fui canciller, entre 2005 y 2006, su aporte era mayor a los $us 90 millones y ahora no llega ni a los $us 30 millones. Esta reducción coincide con el gobierno de Evo Morales, que ha mantenido una actitud inamistosa con EEUU.
Con la expulsión, el Gobierno ha cometido una contradicción muy grande con el acuerdo marco que suscribió hace dos años la Cancillería boliviana con la secretaria de Asuntos Globales del Departamento de Estado, María Otero, de origen boliviano. El documento redefinía las áreas de cooperación entre ambos países, centrándose en el respeto a la soberanía, la independencia y la no injerencia en asuntos internos. El Gobierno boliviano lo dejó de lado y prefirió la vía confrontativa

Jürgen Riester: “Los beneficiarios no se van a callar y van a reclamar”

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Jürgen Riester espera que el Gobierno cumpla su palabra
Lleva años trabajando con comunidades indígenas del oriente. Hoy, Jürgen Riester lamenta la expulsión de Usaid y ve un afán político.
¿Qué opina sobre la decisión de sacar a Usaid del país?
Es conocido que entidades norteamericanas han usado muchas veces su apoyo no exactamente para mejorar la situación de la gente más humilde, sino también para asuntos que no eran de su competencia. A pesar de todo esto, puedo decir que cuando uno toma la decisión de sacar a una entidad extranjera del país hay que tener pruebas concretas, hay que hacer un juicio y no solo porque se le ocurra a alguien sacarla porque no le gusta. Al parecer eso ha ocurrido en este momento.
Es una decisión política sacar a Usaid y aclaro que no estoy ni a favor ni en contra de la agencia estadounidense. Estoy de acuerdo en que cualquier Gobierno debe tener conocimiento total de las entidades extranjeras que actúan en el país, es el caso de todas las ONG que anualmente enviamos nuestros informes al Ministerio de Planificación. Lo que ocurre es que allí (estos informes) se meten a un cajón y nadie los ve, por eso el Gobierno no cumple bien su deber de controlar lo que están haciendo estas organizaciones.
  ¿Los programas que tenían la ayuda de Usaid se verán afectados?
Por supuesto que los programas que son de beneficio directo a la población se ven afectados por la salida de Usaid. El presidente también ha dicho que todas las entidades afectadas serán apoyadas por el Gobierno. Estas cosas hay que tomarlas como una declaración oficial y ver si en verdad se cumplen.
¿Será difícil para el Gobierno teniendo en cuenta que hay programas a fondo perdido?
Bueno, lo habrá evaluado antes de opinar, porque yo creo que los beneficiarios que se ven afectados no se van a callar y van a reclamar que el Gobierno cumpla con la ayuda que prometió a estos programas.
¿El programa de Apcob y Prosalud ha sido beneficioso para la vida de los ayoreos?
Sí, porque ellos no tienen acceso a otro sistema (de salud) o les cuesta acercarse, nosotros éramos el puente para ayudarles en ese sentido. Vamos a estar atentos a lo que vaya a pasar, para que los indígenas ayoreos no se perjudiquen.
Más allá de Usaid, ¿es importante la ayuda que llega para estos programas?
Sí, porque las entidades estatales que tenían que hacerlo no llegan a esto. Por ejemplo, para nosotros es bastante difícil trabajar en el campo de la salud y la educación, porque en el fondo no es obligación de las ONG, debería ser un trabajo del Gobierno boliviano. En el caso de los ayoreos y otros pueblos indígenas, se necesitan personas que conozcan su idiosincrasia para poder intervenir y el Estado no hace eso, porque carece de antropólogos, sociólogos, de especialistas. No es una crítica, es una realidad. El Estado ha hecho grandes esfuerzos, tampoco se puede esperar que las cosas cambien de la noche a la mañana; hay voluntad, pero no basta, en medio hay un sinfín de obstáculos

Cies también tendrá que buscar ayuda

MILES DE PERSONAS SE BENEFICIAN. Usaid era uno de sus financiadores, ahora se abre una brecha. Tiene 14 centros y cuatro unidades móviles.
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Santa Cruz. Este es uno de los centros más concurridos del Cies, está en la av. Grigotá, al lado del mercado La Ramada.
Cies, una institución de salud con más de 25 años de trabajo en el país con el respaldo de varios financiadores, entre ellos Usaid, ahora tendrá que buscar una nueva fuente para cubrir el vacío que deja la expulsión de la agencia estadounidense. Así lo confirma Martín Gutiérrez, responsable nacional de Comunicación de la institución.
“La salida de Usaid hace que tengamos que aunar esfuerzos institucionales para cubrir la brecha financiera que implica esta salida, pero ninguno de nuestros centros de salud va a disminuir su atención médica, seguirán trabajando”, asegura sin especificar el aporte económico que recibía de Usaid.
En la ciudad y el campo
Este tipo de financiamiento le ha permitido a Cies dar servicios a la población de menos recursos económicos con costos que son hasta una cuarta parte menor a un privado. Por ejemplo, la consulta con un especialista cuesta de Bs 30 a 40. “Hemos hecho todos los esfuerzos de la parte médica y educativa, con alianzas estratégicas con diferentes actores, para llegar a la población más necesitada”, explica Gutiérrez.
Cies es especialista en salud sexual y reproductiva, pero también cubre medicina general y especialidades como traumatología, odontología y pediatría. Aparte de los centros, cuenta con cuatro unidades móviles que atienden a más de 300 comunidades campesinas de Chuquisaca
LA CIFRA   
500.000
Usuarios
Son los que atienden al año en los 14 centros de salud del país y en las cuatro unidades móviles.