16 de diciembre de 2010

Analista: Gobernadores opositores son víctimas de sus propios errores


Los gobernadores opositores sellaron su suerte el día que el CONALDE se desentendió de la suerte de Manfred Reyes Villa y Leopoldo Fernández, permitiendo que se consumara un revocatorio inconstitucional.

(ANF).- El politólogo Erick Fajardo dijo, este viernes, que la suspensión del gobernador tarijeño Mario Cossío y de sus homólogos de Santa Cruz y Beni sería el desenlace previsible a los errores de los prefectos del desaparecido Consejo Nacional Democrático (CONALDE) durante la coyuntura decisiva que enfrentó el proceso autonómico, a mediados de 2008.

El analista político hizo un balance crítico del rol de la oposición durante una coyuntura definitiva para el proceso autonómico vivida entre enero y agosto de 2008, y de la cual la actual coyuntura sería apenas una consecuencia última, según señaló.

“Es molesto escuchar fanfarronear al gobierno sobre sus supuestas virtudes estratégicas en la pulseta con el CONALDE, cuando fueron nuestros errores y no sus aciertos lo que determinó la caída del proceso autonómico, y en última instancia, la caída de los prefectos, desde Leopoldo hasta Cossío”, dijo.

Según Fajardo, los gobernadores opositores sellaron su suerte el día que el CONALDE se desentendió de la suerte de Manfred Reyes Villa y Leopoldo Fernández, permitiendo que se consumara un revocatorio inconstitucional, orquestado para sacar a Reyes Villa, y evitando, durante el diálogo prefectos-gobierno, pronunciarse sobre la ilegal destitución y reclusión del gobernador de Pando.

“Creo que Mario Cossío, que en julio de 2008 fue el eslabón débil del proceso autonómico y el responsable de que el CONALDE haya cedido a la realización del revocatorio, es hoy víctima de su propia falta de solidaridad y visión política”, señaló.

Fajardo, que fue parte del Comité Pro Témpore del CONALDE, recordó que la decisión de ir al revocatorio no sólo implicó una importante pérdida de presencia geográfica del bloque autonomista, sino que permitió perder el control del centro geográfico de país y de la gobernación de La Paz que era una importante avanzada autonomista.

“Era previsible que tras permitir la salida de Manfred y Leopoldo, era cuestión de tiempo para que el resto de los prefectos fuera judicializado y suspendido; se les advirtió que no tenía caso lograr su reelección cuando se había pactado aprobar la reforma constitucional que daría al MAS el control del Poder Judicial”, sostuvo.


También abogó por que la oposición aprovechara esta dura experiencia en la lógica de construir una ética política y un sentido de responsabilidad orgánica que evitara que en el futuro vuelva a suceder lo acontecido con el CONALDE.


“Hay una dura lección que la oposición debe sacar de lo sucedido y es que la oposición es tan fuerte como su eslabón más débil; que un bloque opositor no puede depender de visiones personalistas o de lógicas transaccionales que no funcionan con el MAS. Al pactar la aprobación de la Constitución del MAS la intervención del poder judicial era cuestión de tiempo, no verlo fue una miopía terrible de parte de los prefectos”, sostuvo.


Considera que es previsible que los gobernadores Rubén Costas y Ernesto Suárez sigan el mismo camino. El gobierno ha asumido una decisión de fondo: el año 2011 habrá una fuerte conflictividad social y el gobierno está dispuesta a enfrentarla, pero ya sin líderes opositores al frente”, manifestó.