2 de diciembre de 2010

Ex viceministro de Evo: hay una fuerte actividad del narcotráfico en Chapare

El ex viceministro de Tierras, Alejandro Almaraz, aseguró este miércoles que existe una fuerte actividad de narcotráfico en el trópico de Cochabamba, respaldando así la denuncia del monseñor Tito Solari, quien el 18 de noviembre afirmar que menores de edad participan en la venta de droga en el Chapare.

“No estoy en condiciones de decir si hay más o menos narcotráfico que antes, pero tengo absoluta certeza, como la gran mayoría de los bolivianos y del gobierno, que hay una fuerte actividad de narcotráfico en el trópico de Cochabamba”, expresó enfático en una entrevista exclusiva concedida a la Red Erbol. De esta forma, la ex autoridad de Estado salió en defensa del arzobispo de Cochabamba, Tito Solari, calificando de excesivas en injustas las acusaciones en su contra sobre algo que es difícil de definir.

Remarcó que “desde siempre el narcotráfico” en el Chapare ha utilizado a niños y adolescentes como pisa cocas. “Los adolescentes atrapados por el narcotráfico eran sometidos a una faena insalubre. En distintas labores el narcotráfico se vino utilizando niños y me parece ridículo que se le pida al monseñor pruebas de eso, si se quiere pruebas que se vaya a ver a todos los menores internados en cárceles y reclusorios por el narcotráfico, lo que correspondía al gobierno nacional era aceptar la verdad desde la autocrítica”, manifestó.

Expresó su sorpresa de que el problema del narcotráfico, reconocido por el gobierno en otras oportunidades, ahora sea motivo de discordia, más aún cuando el propio presidente, Evo Morales, tiene la valentía de decirle “verdades” a la primera potencia mundial, Estados Unidos, sobre su larga intervención en el continente en contra de la voluntad soberanía de los pueblos. En este marco, advirtió que hay gestos de intolerancia que menoscaban la calidad democrática del Movimiento Al Socialismo (MAS), por lo que reflexiono señalando que la diferencia no debe estar en el detrimento de las libertades y derechos de las personas, por el contrario en superar sustancialmente ese margen de derechos y libertades que otorgó la democracia representativa a los ciudadanos.

También se refirió al poder decisivo que tiene el sector cocalero en la actual gestión de gobierno, precisando que determinados movimientos sociales ejercen un poder fáctico por su capacidad de movilización y presión al Estado “en este caso en particular el de los cocaleros sería ilegítimo y abusivo”. Por tal motivo, remarcó que “el gobierno ni las bases cocaleras asumen o se identifican con lo que expresaron a través de los medios de comunicación los dirigentes de las seis federaciones de cocaleros del trópico de Cochabamba quienes actúan intolerante, abusiva y totalitariamente”.
Fuente: Erbol