Deterioro y disenso interno en la era del Estado Plurinacional
Erick Fajardo Pozo Terminada la jauja de los hidrocarburos y agotados los recursos de los fondos de pensiones, las condiciones económicas adversas van revelando la verdadera capacidad de gestión del gobierno de Evo Morales. Los problemas económicos empiezan a visibilizar las tensiones internas en el oficialismo, hasta ahora adormecidas por el derroche de prebendas, y se manifiestan las demandas sectoriales insatisfechas que hasta ayer permanecían subsumidas por la aparente invulnerabilidad del modelo. De observar el deterioro de la relación gubernamental con sectores sindicales históricamente proclives al MAS, hemos pasado a presenciar las disputas internas dentro de la expresión legislativa del "instrumento político". El más notable: la renuncia de Rebeca Delgado al cargo de Jefa de la Bancada del MAS en la Cámara de Diputados, denunciando "imposibilidad de coordinar con la directiva oficialista de la Cámara Baja". El más bullado: el llanto y el disenso de la sena...