Los misterios del Señor del Gran Poder
Para el hombre andino, Dios es una fuerza ordenadora y cuidadora del universo. Es el yus (aymara) o el apu taytayku (quechua) de su comunidad, que desde la filosofía andina genera un diálogo intercultural entre lo divino y religioso. Esta concepción permite entender, por ejemplo, que la misión evangelizadora de los conquistadores —aún su tarea de extirpación de idolatrías— generó una especie de afinidad con las experiencias religiosas en el mundo andino. Algo así como una andinización del catolicismo o catolización de lo andino, dándose una inclusión tolerante de actos de fe, ritos y costumbres entre unos y otros. En la tradición judeo-cristiana es más bien fundamental la omnipresencia de Dios en la vida del ser humano, cuya representación trina (Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo), está presente en creaciones artísticas de épocas y estilos diferentes. Algunas fuentes temáticas son citas bíblicas, como la del libro del Génesis (c.18,1-15) cuando a Abraham se le aparecen tr...