PROCLAMA ITALAQUEÑA
En tiempos inmemoriales, cuentan nuestros abuelos, que se establecieron es estas tierras de Usata hombres trabajadores, guerreros y sabios. Hijos del sol y la luna, impregnados de melodías y ritmos, imbuidos de saber ancestral; constructores de un pueblo milenario. Lupacas, Canchis y Kallawayas enlazados con hombres del mediterráneo en 1596 forjaron nuestro ser y ahora por sus hijos Italaque es grande. Grandeza indescriptible que al oír a nuestros Sicuris, observar su vestimenta, caminar por las zonas y calles virreinales de Pacaures, Huarcas y Canchis; que al apreciar y añorar nuestro templo de San Miguel de Italaque, recorrer las ruinas incaicas de Merque Italaque y peregrinar por nuestra ruta de Huallpacayu. Causan sensaciones extrañas en nuestro ser y en todo aquel forastero. Hoy, las campanas de nuestro templo nos convocan y llaman a una cita, con nuestro pasado, presente y futuro. Italaque está herido. Una daga de olvido, desprecio apatía y arrogancia han provocado saqueo, post...