TATA LEO: EL MÁS QUERIDO DE SAN PEDRO
Por: Alejandro Mamani Quispe (*) Ya son varios días que su ajayu (espíritu) está ausente en el patio de la Posta, donde cada mañana respondía disciplinadamente "presente...!" a la lista de control policial y al medio día almorzaba una sopa de fideo preparada por su familia y alcanzada por su esposa, la Señora Pilar Negry. Almorzaba siempre con alguien, con sus hijas, nietos, con sus amigos Parlamentarios y a veces con sus paisanos Pandinos, posesionado en una de las esquinas de la sección Posta, casi a 10 metros de su celda antigua que mide 3 x 4, el mismo tamaño que la mayoría de los 120 internos tienen para habitar. A veces, cuando se antojaba la sopa que comíamos, compartía nuestra comida a modo de esperar a su familia. Su plato preferido era la trucha y sopa caliente de choclo. Diferentes personas que visitaban a la Posta siempre se preguntaban - donde está pues Leopoldo - que justo aparecía un hombre alto de cabello ya con canas y apenas miraban a esa esquina levanta...