El terremoto en Chile

No existen dudas de que Chile sabrá hacer frente al gigantesco desafío que le impuso la naturaleza… El Gobierno de Evo Morales fue uno de los primeros en expresar su solidaridad
El sábado los bolivianos amanecimos con una terrible noticia que conmovió a todo el país. Un terremoto azotó a los hermanos chilenos en horas de la madrugada; el registro histórico lleva a la conclusión de que el trágico sismo, ocurrido después de las tres de la madrugada, fue el segundo más duro que castigó al vecino del sur.
El sábado los bolivianos amanecimos con una terrible noticia que conmovió a todo el país. Un terremoto azotó a los hermanos chilenos en horas de la madrugada; el registro histórico lleva a la conclusión de que el trágico sismo, ocurrido después de las tres de la madrugada, fue el segundo más duro que castigó al vecino del sur.
La noticia que se difundió por las cadenas televisivas y las redes sociales en internet sobrecogió a los bolivianos. Nos entristeció y también nos recordó la tragedia que azotó a los haitianos en enero reciente. Como ya ocurrió en el pasado, pudimos ver viviendas y edificios destruidos, vehículos levantados o destrozados como si fuesen una hoja de papel, como puentes y avenidas abiertas por el movimiento del suelo.
La fuerza del terremoto fue brutal y sus consecuencias aún no se conocen del todo. Los chilenos fueron despertados por la fuerza de la tierra, la que a muchos les hizo pensar que era el fin del mundo. El sismo estremeció y causó daños severos en la columna vertebral de Chile, tuvo réplicas en otros países de América del Sur, como en Argentina o en Brasil, aunque en Bolivia fue muy leve; y luego se convirtió en tsunami que se desplazó hasta Hawai y Japón.
La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, se declaró impresionada por los extraordinarios daños que provocó el terremoto, pero de inmediato pidió el ánimo y la confianza de los chilenos para vencer la adversidad. Los chilenos “estamos acostumbrados a vencer la adversidad”, dijo la líder para luego invocar “Fuerza, Chile”. Y en una lección de unidad, Sebastián Piñera, el presidente electo, viajó por las zonas afectadas para declarar que la prioridad de su gestión será reconstruir el país.
La fuerza de la naturaleza se expresa en el momento menos pensado y, afortunadamente, encontró a Chile mejor preparado que otros países. El sistema político, el sector privado, la sociedad civil y la ciudadanía trabajan desde hace años con la conciencia de reducir el impacto de los terremotos, así como la hacen con políticas para ubicarlo entre las naciones con mejor desarrollo económico y humano. Lo ocurrido en el vecino del sur es una lección de que cuando un país trabaja sobre sus prioridades más importantes se puede hacer frente a adversidades extraordinarias.
No existen dudas de que Chile sabrá hacer frente al gigantesco desafío que le impuso la naturaleza. El festejo por el bicentenario de su independencia pasará a segundo plano y la reconstrucción unirá a todos. En esa línea se debe destacar que el Gobierno de Evo Morales fue uno de los primeros en expresar su solidaridad y disposición a ayudar en lo que fuere necesario. Al margen de nuestro tamaño o de nuestros recursos, con seguridad que Bolivia puede dar una mano a ese país.
En estos momentos, los bolivianos somos un pueblo sensible y con una extraordinaria capacidad de movilización. Aprendamos de Chile, pero también transmitamos a los vecinos del sur nuestras mejores experiencias en este campo.