Familiares de policías asesinados en Uncia culpan a Evo y a la Policía
“¡Maldito Evo Morales, maldito!”, el grito del dolor y la rabia por la impunidad
Jefes policiales del país y Oruro fueron hostigados en el sepelio de los 4 policías linchados por los ayllus de Uncía. Los cuatro uniformados fueron ascendidos de rango y se les condecoró con la Medalla al Valor.
Jefes policiales del país y Oruro fueron hostigados en el sepelio de los 4 policías linchados por los ayllus de Uncía. Los cuatro uniformados fueron ascendidos de rango y se les condecoró con la Medalla al Valor.
“¡Maldito Evo Morales, maldito!” gritó la esposa del sargento Nelson Alcócer, ante el cuerpo sin vida que fue enterrado ayer en Oruro, después de 14 días que fue secuestrado junto a otros tres policías de Diprove, por los ayllus en Uncía, al noreste de Potosí, cuando investigaban el robo de cuatro vagonetas.
Jefes policiales del país y Oruro fueron hostigados en el sepelio
Homenaje: Los cuatro uniformados fueron ascendidos de rango y se les condecoró con la Medalla al Valor.
Oruro / La Prensa.- Los cuatro policías que murieron a manos de los indígenas de dos ayllus de Uncía (norte de Potosí) fueron enterrados ayer en medio de la congoja de sus familiares y de pedidos de justicia. El sepelio estuvo marcado por el hostigamiento al comandante general de la Policía, Óscar Nina, y al jefe policial de Oruro, Mario Hinojosa, quienes tuvieron que aguantar más de un insulto.
El presidente Evo Morales no se salvó de la bronca de los asistentes, pese a que ni él ni ninguna autoridad del Gobierno acompañó el entierro.
El policía Rubén Cruz Aruquipa (34), el cabo Esteban Alave Arias (34), el policía Miguel Ángel Ramos Pañuni (21) y el suboficial Nelson Antonio Alcócer Casaca (46) fueron despedidos con pañuelos blancos por una multitud que se congregó afuera del Cementerio General de la ciudad de Pagador.
Los policías fueron velados en instalaciones del Batallón de Seguridad Física, adonde llegaron los comandantes Nina e Hinojosa y tuvieron que soportar el primer trago amargo.
“Fuera…, fuera, maricones, recién vienen”. “Por qué no han hecho nada para rescatar a los policías de Uncía”. “Ellos son los responsables de la muerte de estos policías”. “Evo asesino”. “Que se vaya el comandante Nina”. “Por culpa de Evo Oruro está de duelo”. “Qué queremos…. justicia”, fueron algunos de los reclamos y consignas. La rechifla y los reproches se prolongaron por al menos 10 minutos.
Los familiares reclamaron a los jefes policiales el hecho de no haber intervenido en la zona para rescatar los cuerpos, más aún cuando el informe del médico forense estableció que la data de muerte del suboficial Alcócer es de entre tres y cinco días, por lo que pudo ser rescatado.
El obispo de Oruro, monseñor Cristóbal Bianlasik, que ofició la misa de cuerpo presente, logró disipar las tensiones con la advertencia de suspender la ceremonia si los ánimos no se calmaban.
En su sermón, el prelado demandó que la “desastrosa muerte” de los uniformados sea esclarecida. En referencia al quinto mandamiento, dijo que nadie tiene derecho de atentar contra la vida de las personas. “Ni el Presidente ni los ministros tienen el derecho de decir quiénes tienen que morir”.
Tras la eucaristía se entonó el Himno Nacional. Posteriormente se anunció la entrega del emblema nacional a las viudas y a las madres de las víctimas. En esas circunstancias nuevamente se caldearon los ánimos, pues la multitud exigió que sólo se entregue la tricolor y no así la wiphala. “No es nuestra bandera eso…”.
Los cuatro uniformados fueron ascendidos al grado superior y se les otorgó la Medalla al Valor porque murieron en el desempeño de sus funciones. Luego se escucharon 28 salvas, siete por cada uno de ellos, como preámbulo del traslado a su morada final.
En el cementerio, la población pedía la dimisión del comandante Hinojosa, quien al ser avistado en inmediaciones del mausoleo fue rechiflado.
El comandante Nina se comprometió a dar con los responsables. Sobre la silbatina y los insultos, manifestó: “Por favor, no miren detalles que no vienen al caso, tengan un poco de consideración, no hagan escarnio de este momento, no politicen las cosas ni busquen intereses que no existen”.
Según ABI, el Comandante policial señaló entre lágrimas que “sea cual sea las circunstancias en las cuales los policías se encontraban allá, nada justifica un crimen tan detestable, nada justifica un ensañamiento contra las vidas humanas, como hicieron con nuestros camaradas”.
Familiares culpan a Evo y a la Policía
Familiares de los cuatro policías victimados por dos ayllus de Uncía (norte de Potosí) responsabilizaron al Gobierno y a la Policía por la muerte de sus parientes.
Rubén González, cuñado del cabo Rubén Cruz, dijo: “No podemos quedarnos así, los familiares exigimos que las autoridades den con quienes mataron a mi cuñado”. La esposa del suboficial Nelson Alcócer, Mónica Corrales, entre sollozos expresó: “Realmente gracias a este maldito Presidente (Evo Morales), se lo digo en su cara, mi esposo estaba con vida, podían rescatarlo, hemos tocado varias puertas. Mi esposo no tiene nada de olor. Ha sido el último en morir. Este Gobierno no ha hecho nada, sino ha entorpecido (el rescate), no nos han ayudado, no sé qué tipo de Gobierno tenemos, no tiene justicia”.
El comandante de la Policía de Oruro, Mario Hinojosa, exigió “una profunda investigación en relación a la muerte de mis camaradas para determinar e individualizar, e identificar a los responsables de estas muertes”.
El caso pasa a Potosí
El fiscal del departamento de Oruro, Alfredo Santos, quien estuvo asignado al caso, informó que por jurisdicción la investigación estará a cargo del Ministerio Público de Potosí, por lo que los informes forenses serán derivados a esa ciudad. Esa autoridad estimó que el protocolo de la autopsia será entregado mañana.
Explicó también que luego de conocerse los resultados de la autopsia de ley, los delitos que se cometieron y por los cuales se debe juzgar a los responsables son: asesinato, asociación delictuosa, encubrimiento y complicidad.
“Esperemos los resultados para iniciar las investigaciones”, dijo Santos, y señaló que una posible intervención y trabajo en la zona se deberá hacer en coordinación con el representante del Ministerio Público de Potosí.
Por su parte, la presidenta de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados, Maríanela Paco (MAS), aseguró que fiscalizarán los procesos de investigación. La oposición pide que la indagación sea imparcial.