Manual de excusas gubernamentales

Evo, Álvaro y el gabinete se han vuelto expertos en deslindar responsabilidades ante los distintos problemas que atraviesa el país. Ya se trate de las demandas sociales o regionales insatisfechas (CIDOB, Potosí, etc.), ya sea una catástrofe ecológica o cualquier otro tema, siempre habrá una respuesta a mano para evadir las tareas de Estado. Aquí un resumen de las más utilizadas:
1. Los otros tampoco lo hacían
Cuando se exige al actual gobierno la adopción de alguna medida (por ejemplo, transparentar las finanzas públicas divulgando los datos vía on-line), siempre es conveniente recordar que las administraciones anteriores tampoco lo hacían. Pero “mal de muchos, consuelo de tontos”.
2. La culpa es del neoliberalismo
Antes de Evo Bolivia vivió sumida en la oscuridad, durante 500 años de siniestro neoliberalismo. Esta línea resume la distorsionada visión histórica oficial, que omite la realidad de que durante los más de 180 años de vida republicana el país vivió bajo gobiernos de los más distintos signos ideológicos, incluyendo varios de clara inclinación estatista o colectivista, conociendo recién en años muy recientes algunas experiencias semi-liberales.
3. Los cambios son un proceso
En sólo cuatro años no podemos reparar las injusticias históricas de varios siglos. Los cambios son un proceso y hay que tener paciencia para ver los resultados. El problema es que, como decía John Maynard Keynes, “a largo plazo todos estaremos muertos”.
4. Nos están saboteando
Los problemas no nacen de nuestra gestión, sino de la mano negra de nuestros malvados enemigos. Antes era la derecha “racista y separatista”, ahora Usaid, las ONGs y los “infiltrados”.
5. No es asunto del gobierno
Por último, siempre queda el recurso de encogerse de hombros y decir que tal o cual asunto no es problema que incumba al Estado. Podrá ser un conflicto limítrofe entre departamentos o la propagación de incendios forestales. Hay que sonreír de manera pícara y preguntar: ¿Y yo qué culpa tengo?