Cedla: cooperativas mineras son parte de la burguesía emergente del nuevo Estado
ERBOL. El
investigador del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y
Agrario (CEDLA), Carlos Arce, sostuvo que el problema de fondo del
conflicto minero entre cooperativistas y asalariados en Colquiri, y en
general, pasa por una decisión política del gobierno nacional que
considera y apoya a los cooperativizados como parte la nueva burguesía
emergente que fortalecerá al nuevo Estado Plurinacional.
Arce señaló que el Ejecutivo argumenta esta posición en sus diferentes documentos ideológicos y en su plan de gobierno.
“El
gobierno está impulsando no sólo estos sectores de pequeños productores
mineros sino otros sectores, como los comerciantes o productores
agrícolas medianos del norte de Santa Cruz, porque cree ideológicamente
que ahí va a nacer la nueva burguesía, la nueva clase, el nuevo grupo
dominante de este Estado Plurinacional”, señaló en declaraciones a
Erbol.
Agregó que públicamente el vicepresidente Álvaro García Linera lo reconoce en sus discursos.
“Hay
la emergencia de un nuevo tipo de empresarios de origen más popular, de
los últimos 30 años, que emergen con mentalidad más austera, más
clásica, más ahorradora, en el sentido weberiado del término, esos son
los sectores medios (los cooperativistas, los comerciantes). Al interior
del Estado, el núcleo dirigente articulador del resto de las fracciones
sociales se ubica en esta alianza entre núcleos de clase media
intelectual con núcleos de los pequeños productores urbanos y rurales
mercantilizados”, citó el investigador.
Agregó
respecto al documento citado, que la nueva burguesía emergente “no son
como aquellos que exhiben su dinero en mansiones y se van a Miami, ellos
siguen comiendo con la modestia con la que surgieron de la clase
popular, viven en el mismo cuartito y en el mismo hacinamiento desde
hace 20 años, pero tienen más dinero que todos los otros juntos”.
A
su juicio, el gobierno enaltece a esta nueva burguesía emergente y en
su programa de economía plural “plantea la alianza de estos sectores
mercantilizados con el gran capitalismo extranjero internacional”.
“Por
eso las cooperativas siempre han sido una puerta abierta para el
ingreso y la permanencia de algunos sectores transnacionales,
aprovechando las concesiones que les dio Comibol”, apuntó.
La industrialización no avanza
Justo
Zapata, especialista en temas mineros y docente emérito de la
Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), señaló que pese a las
redistribuciones que se hagan sobre áreas mineras, para cooperativistas y
asalaridos, el problema de fondo es que el país siempre saldrá
perdiendo porque no desarrolla tecnología para rescatar los minerales de
las exportaciones más importantes.
“Lo
que está ocurriendo ahora es que tenemos una minería estatal incipiente
y la misma cooperativa en términos técnicos no está explotando de forma
adecuada los yacimientos y lo de fondo es que no está cambiando nada en
el gobierno del cambio, seguimos igual”, manifestó.
Señaló
que el principal negocio en la minería es la industrialización, por eso
las empresas transnacionales quieren la materia prima sin importan
quien se las entregue.
“A
la transnacional sobre todo le interesa que se les de la materia prima,
los concentrados, no importa que venga del Estado o de las
cooperativas, lo importante es que vengan concentrados porque donde
ellos realmente ganan es en la industrialización, sacando metales”,
precisó Zapata.
Explicó
que no existe una clara política minera orientada a una mejor
explotación e industrialización de los principales minerales.
“En
términos de industrialización lo que ha pasado es que hemos reducido
nuestra capacidad de procesar estaño, en los 80 era el triple el estaño
metálico (30 mil toneladas), ahora (11 mil toneladas) estamos exportando
más concentrados”, explicó.
