Cuando ataca la gastritis
Fuente: Lic. Midori Rada Rubín de Celis - Nutricionista
http://www.nutriactivate.org
Aunque en la mayoría de los casos es una bacteria la que causa este
padecimiento, también los malos hábitos alimenticios, el estrés y la
automedicación pueden resultar determinantes.
Es uno de los problemas digestivos más comunes, pero no por ello el
menos incómodo. Los organismos mundiales de salud aseguran que un 80%
de la población de los países en desarrollo ha cursado en algún momento
episodios de gastritis, padecimiento provocado en la mayoría de los
casos por la bacteria helicobácter pylori, pero que también está relacionado con el consumo excesivo de medicamentos y con malos hábitos alimenticios.
“La gente tiene la mala costumbre de auto medicarse cuando padece un dolor de cabeza o una molestia muscular y en el caso de las mujeres, durante la menstruación. El problema es que esas pastillas que se toman para resolver un problema ocasionan otro tal vez más grave, que afecta a la mucosa gástrica”, advierte la nutricionista Midori Rada.
A esto deben sumarse las malas costumbres alimenticias. El consumo frecuente de irritantes como el ají, los alimentos ahumados o excesivamente salados y condimentados, representa una amenaza permanente para la salud del aparato digestivo. Y ni hablar de los excesos con las bebidas alcohólicos, que únicamente agudizan la gravedad del cuadro general.
Entre las causas más frecuentes de la gastritis debe mencionarse también el estrés, que desgraciadamente es un factor que no se puede controlar o minimizar con facilidad. Las personas estresadas o excesivamente ansiosas generan más ácidos gástricos y por lo tanto están expuestas incluso a sufrir hemorragias estomacales.
“Otro condicionante es el dejar pasar mucho tiempo entre comida y comida. La gente que hace dietas extremas, por ejemplo, y que permanece sin llevar un alimento a la boca durante varias horas, puede ser fácil presa de la gastritis. Aunque no está del todo comprobado, algunos estudios especializados establecen una relación entre la obesidad y la gastritis, por la presión que puede llegar a ejercer el abdomen sobre el estómago”, explica la especialista.
Los síntomas que habitualmente se asocian con la gastritis son el reflujo de alimentos desde el estómago hacia el esófago, llegando incluso a la boca lo que produce una sensación amarga, dolor a nivel de la boca del estómago o ardor, fermentación alimentaria - que puede devenir en halitosis (mal aliento) - y también dolor de cabeza.
Cuando la gastritis se convierte en un padecimiento crónico aparecen varias complicaciones, como la inflamación de la mucosa gástrica, úlcera o estrechamiento del esófago, sangrados y, lamentablemente, se puede llegar a extremos como el cáncer.
En casos de gastritis se recomienda realizar una dieta hipograsa de protección gástrica, con una lista de alimentos permitidos y no permitidos.
“La gente tiene la mala costumbre de auto medicarse cuando padece un dolor de cabeza o una molestia muscular y en el caso de las mujeres, durante la menstruación. El problema es que esas pastillas que se toman para resolver un problema ocasionan otro tal vez más grave, que afecta a la mucosa gástrica”, advierte la nutricionista Midori Rada.
A esto deben sumarse las malas costumbres alimenticias. El consumo frecuente de irritantes como el ají, los alimentos ahumados o excesivamente salados y condimentados, representa una amenaza permanente para la salud del aparato digestivo. Y ni hablar de los excesos con las bebidas alcohólicos, que únicamente agudizan la gravedad del cuadro general.
Entre las causas más frecuentes de la gastritis debe mencionarse también el estrés, que desgraciadamente es un factor que no se puede controlar o minimizar con facilidad. Las personas estresadas o excesivamente ansiosas generan más ácidos gástricos y por lo tanto están expuestas incluso a sufrir hemorragias estomacales.
“Otro condicionante es el dejar pasar mucho tiempo entre comida y comida. La gente que hace dietas extremas, por ejemplo, y que permanece sin llevar un alimento a la boca durante varias horas, puede ser fácil presa de la gastritis. Aunque no está del todo comprobado, algunos estudios especializados establecen una relación entre la obesidad y la gastritis, por la presión que puede llegar a ejercer el abdomen sobre el estómago”, explica la especialista.
Los síntomas que habitualmente se asocian con la gastritis son el reflujo de alimentos desde el estómago hacia el esófago, llegando incluso a la boca lo que produce una sensación amarga, dolor a nivel de la boca del estómago o ardor, fermentación alimentaria - que puede devenir en halitosis (mal aliento) - y también dolor de cabeza.
Cuando la gastritis se convierte en un padecimiento crónico aparecen varias complicaciones, como la inflamación de la mucosa gástrica, úlcera o estrechamiento del esófago, sangrados y, lamentablemente, se puede llegar a extremos como el cáncer.
Tratamiento
“Existen 2 pilares fundamentales: alimentación adecuada y administración de fármacos. Ambos deben ir de manera simultánea, porque la dieta no permite la aparición de gastritis y los medicamentos coadyuvan en el tratamiento”, agrega Rada.En casos de gastritis se recomienda realizar una dieta hipograsa de protección gástrica, con una lista de alimentos permitidos y no permitidos.
Dieta hipograsa de protección gástrica
- Leches y Derivados
Se deben incluir a la dieta lácteos descremados, como la leche light y yogurt natural sin fruta, pero evitar los quesos.
- Huevos
Sobre todo las claras ya que éstas aportan albumina y actúan como
regeneradores celulares. De preferencia la forma de preparación debe ser
pasados por agua o revueltos, nunca fritos.
- Carnes
Debemos consumir carnes magras como la res, pollo sin piel, pescados, atún y sardina al aceite.
Cuidar las frituras, a la parrilla o a la leña, ya que éstas forman una
capa dura en la carne que hace la digestión más difícil y provoca
acidez. No consumir cerdo, cordero, embutidos y vísceras.
- Cereales
Están permitidos cereales como el arroz, avena, maicena, quinua, trigo, cañahua, amaranto etc. Se deben consumir hervidos.
Podemos incluir a la dieta galletas de agua, pan molde blanco o galletas de chuño.
Es preferible evitar el consumo de panes integrales, tostadas, galletas
dulces o rellenadas y panes blancos que están a base de harinas,
manteca y levadura ya que todos estos se fermentan y producen gases y
reflujo en el estomago
- Leguminosas
No comer maní, porotos y habas, porque son de difícil digestión.
- Verduras
Se puede consumir la mayoría de las verduras, hervidas y sin salsas o
vinagre. No son permitidas el pepino, repollo, coliflor, cebolla frita,
choclo, palta, pimentón morrón, choclo y lechugas
- Tubérculos
Aunque en general todos los tubérculos son tolerados por personas que
padecen gastritis, hay que tener cuidado en casos de sobrepeso.
- Papa - 1 unidad al día
- Oca - 3 unidades al día
- Camote - 1 unidad al día
En caso de que no exista obesidad o sobrepeso se puede aumentar las cantidades recomendadas.
- Frutas
En cuanto a las frutas, es preferible pelar el durazno, la manzana, la pera e incluso la uva, porque la cáscara se fermenta.
Otras frutas como los cítricos se deben diluir con agua; en el caso de
la frutilla y la piña es aconsejable darles un hervor antes de
servirlas.
- Bebidas
Mejor los hervidos de frutas, cereales o jugos, no así gaseosas, chocolate, cocoa y por supuesto alcoholes
- Misceláneas
Despídase por un tiempo de pasteles, dulces, crema de leche,
mantequilla, mayonesa, salsas de tomate, kétchup, apí, tojorí y helados,
sobre todo los de crema.
Recomendaciones
- Si existe obesidad se debería bajar de peso a parámetros normales.
- La temperatura de las comidas debe ser templada, evitando extremos.
- Consumir todos los alimentos hervidos por lo menos durante un mes.
- Se debe comer cada 3 horas y no tener el estomago vacío.
- No consumir alimentos una hora antes de dormir para ayudar en el proceso de digestión.
- Se deberá utilizar almohada alta para mejorar la posición del cuerpo y así evitar el reflujo nocturno.
- Se debe cenar algo ligero como ser panitelas, gelatina o purés de frutas cocidas
- Evitar comer alimentos ricos en grasa porque retrasan la evacuación gástrica.
- Realizar ejercicio para combatir el stress y / o bajar de peso.
- Evitar el consumo de azucares, harinas blancas ya que estos se fermentan produciendo gastritis.
