¿Vivir en alcohol?
Al parecer estamos en un país de gente aburrida que no sabe divertirse de otra manera
Si no hay trago no hay fiesta. Eso le escuché
decir a mi padre desde que tengo uso de razón. Los adultos son unos
hipócritas, doble cara, porque cuando mi papá me buscó en la Policía, se
hizo el enojado, bien que se sentía orgulloso… yo le estaba demostrando
mi hombría. Me había emborrachado a mis 15 y había armado tremendo
escándalo. Él recién lo hizo a los 18, yo le gané con tres años de
diferencia…” (Mario, 17 años).
Se considera
“irremediable” que los adolescentes beban, es visto como parte de su
aprendizaje, algo que tendrá que pasar tarde o temprano. Se puede
escuchar a algunos padres decir que prefieren que lo hagan delante de
ellos, o con ellos, y no fuera de la casa con desconocidos.
Esa tolerancia se traduce en que ocho de cada diez escolares confiesen
que beben alguna vez y que cuatro de cada diez acepte que consume
bebidas alcohólicas al menos una vez a la semana. Estas cifras son
alarmantes. Según los especialistas, la mayoría de las muertes de
adolescentes están relacionadas con el alcohol. Y un dato que nos lleva
al origen de este problema social es que casi el 100% de los
adolescentes tuvieron su primera experiencia con el consumo excesivo de
alcohol en su casa y como imitación a la conducta de sus padres.
Aprenden, observan que la embriaguez es parte de la celebración, es un
acontecimiento social perfectamente aceptado.
Existen
leyes, ordenanzas municipales que prohíben la venta y el consumo de
bebidas alcohólicas a los menores de edad. Todas estas medidas son
válidas. Pero, ¿qué medida habrá que tomar para que los adultos se den
cuenta y perciban la urgencia de parar el consumo de bebidas para todo
acontecimiento? El nacimiento o la muerte son pretexto para beber, toda
fiesta requiere ingentes cantidades de cerveza, o cualquier otro licor.
Al parecer estamos en un país de gente aburrida que no sabe divertirse
de otra manera si no es perdiendo la razón y el control.
Es bueno que los padres sepan que cuando se inicia el consumo de
alcohol en la adolescencia, aumenta cinco veces la probabilidad de que
se conviertan en adictos. Que los adolescentes que beben alcohol están
más expuestos que los adultos a padecer cirrosis, pancreatitis, cáncer y
por supuesto a morir antes de alcanzar los 18 años.
En 2011, la Alcaldía de El Alto registró 1.642 casos de embarazos en
mujeres de entre 13 y 18 años de edad, de los cuales cerca de 1.000
(60%) estaban vinculados al consumo de alcohol, 600 (36,5%) adolescentes
quedaron embarazadas luego de haber consumido alcohol y 400 (24%)
concibieron producto de una violación, ya sea porque el agresor estaba
ebrio o porque ellas fueron forzadas a tener relaciones sexuales tras
haber ingerido bebidas alcohólicas. ¿Se puede prohibir beber con una
copa en la mano?
